Avila

Probablemente los primeros pobladores del territorio abulense fueron las tribus celtibéricas de los vetones y arévacos, allá por el siglo XIII antes de Cristo. La ciudad de Ávila nacería de esta manera como un modesto castro llamado “Obila”, alrededor de lo que hoy es la Plaza del Mercado Chico.
Luego llegaron los romanos, los cuales levantaron, alrededor de esta plaza, un recinto murado, que en su costado oriental y los primeros tramos norte y sur coinciden con la actual muralla medieval, pero que no se desplazaría hasta el río Adaja quesito que atajaría por lo que hoy es la Travesía de Santo Domingo.
Además de sillares graníticos en el lienzo oriental de la ciudad ha quedado abundante material funerario utilizado también en la muralla, parte del puente romano del río Adaja, y fragmentos de algunas calzadas.
En la ciudad de Ávila, coincidiendo con el proceso repoblador, la influencia regia de Alfonso VI y el conde Raimundo de Borgoña impulsa la construcción de un románico áulico de exquisita calida arquitectónica y escultórica, edificado con buena sillería de la arenisca del Valle de Amblés. (59)

Antiguo Monasterio de las Gordillas:

En la iglesia del antiguo Monasterio de las Gordillas, dos capiteles también procedentes de Santo Domingo soportan su altar desde 1981. (59)
 

Basílica de San Vicente:

Se encuentra situada a pocos metros de la muralla, junto a la puerta de su mismo nombre. La actual iglesia conservó el emplazamiento original, pero se proyectó con pretensiones monumentales, casi catedralicias. El edificio es resultado de varias fases constructivas que abarcan desde el románico pleno, pasando por el tardorrománico hasta el gótico incipiente.
Probablemente las obras comenzaron en los últimos años del siglo XI. En 1109 se habría terminado la cabecera con la cripta, el crucero y los muros exteriores, cuando se produjo una interrupción en las obras.
La segunda fase se inicia en la segunda mitad del siglo XII, correspondiente a la época final del románico o tardorrománico, haciéndose cargo el maestro Fruchel, que también lo era de la catedral. A esta fase correspondería el remate de las naves, un tramos más hacia los pies de la iglesia y las portadas meridional y occidental.
San Vicente tiene planta de cruz latina con tres naves de seis tramos, rematadas por un nártex y dos torres desiguales, crucero muy acentuado en planta y alzado y cabecera formada por tramo recto y tres ábsides de planta semicircular, superpuestos a una cripta: La fábrica es de sillería arenisca del Valle de Amblés, sobre zócalo de granito.
La cabecera es soberbia y lo que mejor simboliza el momento del románico pleno en que se construyó. Dispone de tres altísimos ábsides semicilíndricos que engloban también la cripta con sus respectivos vanos de iluminación sin decoración que se hallan debajo, y que se engarzan a los muros rectos del presbiterio muy poco desarrollados. (59)

Es el gran modelo de románico abulense, con con carácter militar dado por la tribuna de la fachada y las torres. Sus realizadores tienen gran influencia en otros edificios de Ávila. Tiene una planta de tres naves alargadas, con crucero marcado y rematada por tres ábsides. La iglesia fue levantada en el siglo XII por los repobladores en el lugar donde se conservaban restos de un edificio prerrománico en el que estaban enterrados Vicente, Sabina y Cristeta. Para conservar dichos restos se construtó una cripta que tendrá finalidad funeraria, pero también arquitectónica, siendo la cimentación de la iglesia.

La cabecera al exterior tiene tres elevados ábsides decorados con impostas con rosetas de cuatro pétalos inscritas en círculos y semicolumnas. La capilla tiene vanos de medio punto abocinados y las capillas, vanos de medio punto enmarcados por una chambrana abilletada. Los capiteles de estas se decoran con motivos vegetales, sirenas y glifos. En el alero encontramos canecillos con motivos geométricos, vegetales y zoomorfos. Interiormente hay que destacar una arquería ciega en el cuerpo bajo del tramo curvo del ábside central con otra encima. En el tramo recto hay una arquería ciega en la parte superior y arcos rehundidos en la inferior. Las bóvedas son de cañón y horno. El crucero está adornado exteriormente con contrafuertes en las esquinas y alero sobre canecillos. En los testeros hay cornisas de arcos ciegos.

En su construcción encontramos dos fases. En la primera, entre 1120 y 1150, en la que se realiza la planta hispano languedociana, la cabecera, el crucero y las naves laterales, además de lasesculturas de la cabecera por un taller y por otro la cornisa absidal, la del crucero, la de la nave de la epístola y las dos puertas laterales. La segunda fase se desarrolla entre 1150  y 1180. En ella llegan influencias borgoñonas y del románico tardío español. Se prolonga la planta, se levantan las torres, el nártex y la portada mayor.

En la primera fase se construye la caja general de la iglesia, con la cripta con acceso desde el exterior, las capillas absidales con arquerías murales, el crucero, y el primer cuerpo del cimborrio. Desde el segundo tramo se observa la aparición de un nuevo taller escultórico, identificable por los cpaiteles decorados con delicadas hojas de acanto. Sobre las naves laterales se levantaron tribunas tardorrománicas, siendo utilizada como cantoría.

La cubierta de la nave central tiene una solución nervada con grandes aristones en ojivas y fajones. Como claves de bóveda encontramos florones. Cerca de la torre la bóveda arranca de formaletes, siendo sólo así en el segundo tramo.

Entre contrafuertes encontramos la portada sur, formada por arcos de medio punto sobre jambas y columnas de capiteles historiados, con una cornisa de motivos vegetales a modo de ábaco. La arquivolta superior está ceñida por una chambrana abilletada. En una reforma posterior, algunas jambas fueron sustituídas por esculturas, en la izquierda formando una Anunciación. La fachada norte es más sencilla y está peor conservada. Es un arco de medio punto con arquivoltas de baquetón sobre columnas. Los capiteles tienen representaciones de animales. Está coronada por dos cornisas, la superior con pomas y la inferior sobre canecillos. La fachada oeste está formada por dos torres, inacabada la del sur, y el atrio. La torre norte tiene tres pisos. El inferior tiene contrafuertes en las esquinas. EL segundo piso se decora con arquerías cegadas. El tercero es de época posterior al románico.  Entre las torres se abre un nártex con un arco doblado y apuntado a modo de entrada con un tímpano subdividido en dos más pequeños. Se desarrolla en ellos el ciclo de Lázaro y Epulón.

De la decoración del templo destacan los capiteles, de gran variedad, representando grifos, arpías, centauros, felinos, quimeras, sirenas entre otros motivos. Hay que destacar el cenotafio bajo el cimborrio, el cual está más cercano al naturalismo gótico que a la abstracción románica. Tiene planta rectangular, estando soportado por columnas de fuste lisos, estriados, sogueados y perlados, con los apóstoles dispuestos dos a dos sobre ellos. SObre estos se levanta un tehadillo que sostiene un cuerpo central con otro tejadillo. En el lado norte se desarrollan siete escenas previas al martirio. En el lado sur, relieves alusivos a la preparación del martirio. En el oeste, un Cristo en Majestad con mandorla y el león y el toro del Tetramorfos. En el este se desarrolla la Adoración de los Reyes.

A mediados del siglo XIII se planteó el cimborrio del templo. (313)

Catedral.
Fruchel, muerto lo más tarde en 1192, fue durante algún tiempo el maestro de la obra de la catedral de Ávila.  (33)

La catedral debió edificarse sobre el solar de otros templos más antiguos. Parece que debió existir una modesta iglesia mozárabe dedicada a San Salvador anterior a la llegada de los repobladores y probablemente erigida en tiempos de Fernán González.
Sobre ella, y coincidiendo con la definitiva repoblación de los últimos años del siglo XI, Raimundo de Borgoña mandó levantar una catedral al estilo románico de la época, que sería de tres naves, rematadas en tres ábsides y acusado crucero: La Leyenda de Ávila cita como autor a Álvaro García que la inició en 1091 y estaría terminada de forma provisional en 1107.
La obra debió parecer pequeña sólo unas décadas después, pues en la segunda mitad del siglo XII, en tiempos de Alfonso VIII se decidió derribarla para edificar una gran catedral de mayor prestancia, con una arquitectura más vanguardista imitando otros templos franceses que se habían iniciado en el Ile-de-France. Parece ser que pudo ser un tal Maestro Fruchel, enigmático personaje de probable origen francés que pudo traer a Ávila las primeras formas góticas borgoñonas, quién se encargó de las obras a partir del 1172 y que a su muerte en 1192 vería casi finalizada la compleja cabecera llevada a cabo principalmente con piedra “arenisca sangrante” por su impactante veteado rojo férrico sobre fondo blanco, procedente del Valle de Amblés. Las obras de la girola se desarrollarían entre 1170 y 1180, y se sabe que en 1181 se procedió al enterramiento del Obispo Don Sancho en la capilla central de la girola.
El templo tiene tres naves de cuatro tramos, amplio crucero y cabecera formada por capilla mayor, girola de doble nave y capillas radiales. Realmente el único elemento que se puede considerar románico, aunque en una fase muy tardía, ya protogótica, es la cabecera y parte de los muros orientales del crucero.
La cabecera está constituida por un ábside interior formado por un semidecágono y dos tramos más, paralelos y rectos. Alrededor corre una girola de dos naves de desigual anchura y, por último el cerramiento exterior de la cabecera es circular coincidiendo con el cimorro, pero lleva nueve capillas circulares inscritas. (59)

Funcionalmente es el ejemplo más poderoso de templo-fortaleza conservado en Europa, siendo la cabecera el mejor exponente. Es una cabecera militar, con pequeñas saeteras y protegida por una barbacana que fue completada por un forro de sillería sobre el que correría el adarve de la muralla. En el siglo XV fue reforzada.

Nada queda en pie de la primera catedral. Puede pensarse en un templo de triple cabecera pero de menores dimensiones, situado en el espacio del crucero actual. La parte más antigua del edificio actual se fecha de entre 1160 - 80. El maestro Fruchel idea una iglesia de crucero con una nave central y otra lateral a poniente, con una cabecera de doble tramo recto y el curvo con una girola y capillas radiales. De este proyecto solo se realizó el tramo curvo de cabecera, el planteamiento general del crucero y el primer tramo del templo.

Los restos de escultura románica son escasos y se concentran en la parte oriental del templo: cuatro capiteles historiados en la girola y unos pequeños relieves vinculados al triforio, de los capiteles vegetales der la girola, la decotración de florones de los nervios de la capilla central de la girola y de los capiteles del triforio, además de los capiteles desornamentados de la cabecera y pilares de las naves. (313)

Convento de San Francisco:

Su fundación data de 1290, quedando de esta época el ábside de tambor, de mampostería con verdugadas de ladrillo que a pesar de su datación tiene reminiscencias románicas. (59).

Episcopium:

Se trata de la sala de sínodos del antiguo palacio episcopal que se construyó en el siglo XII enfrente de la catedral, a unos metros al norte, junto a la muralla, y a lo que hoy es la Biblioteca Pública desde la que se puede observar. Es lo único conservado de este palacio, cuyos restos han sido reutilizados de diversa manera y recientemente restaurados.
El Episcopium es un recinto rectangular construido con mampostería, de dos pisos, el inferior con bóveda de cañón de sillarejos y el superior con techumbre de madera. Exteriormente destaca la puerta de entrada de dos arquivoltas de medio punto más guardapolvos de igual piedra arenisca sangrante que el ábside de la catedral y, por encima, cinco ventanales aspillerados rodeados del mismo tipo de piedra. (59)

Formaba parte de las sedes de estamentos de poder: palacio episcopal, catedral y alcázar. La mayoría de los edificios son de los siglos XIX y XX, guardando una de las piezas más singulares de la arquitectura medieval abulense: la sala de sínodos del antiguo palacio episcopal. Formó parte del palacio episcopal, el cual se realizó en tres etapas, siendo la primera la que acoge fechas románicas. En 1191 aparece señalado como palacio domini episcopi, siendo una sala de sínodos. Era un salón rectangular, de largo incierto y anchura de nueve metros, formado por dos pisos. El bajo se cubre con bóveda semicilíndrica. El superior tubo armadura. La portada exterior era de grnito, con un arco escarzano labrado a boceles y escocias, y sus jambas con dos columnas elegantes e imposta de molduras de finales del siglo XII o principios del XIII. (313)

Iglesia de San Andrés:

La iglesia de San Andrés, modesta en dimensiones es, sin embargo, uno de los monumentos capitales del románico castellano. Está ubicada extramuros, a unos metros de San Vicente. Debió ser levantada por el gremio de canteros que ocupaban este arrabal tras la repoblación, alrededor del año 1100. Dada sus reducidas dimensiones fue finalizada en pocos años. La torre debió erigirse poco después, a finales del siglo XII.
Construida íntegramente con sillería arenisca, tiene tres naves rematadas en cabecera triabsidal. La cabecera tiene la particularidad de que los ábsides laterales son de diferente tamaño, más pequeño en de la Epístola, y además no tienen tramo recto presbiterial. Externamente, el ábside principal es de baja altura, y se secciona en tres paños mediante dos columnas entregas con capiteles muy maltrechos. En cada calle hay un ventanal con arquivolta plana de medio punto sobre columnas. Dos impostas recorren el hemiciclo a la altura de los alféizares y por encima de los ventanales, la superior es ajedrezada y la inferior lleva tres finos baquetones paralelos. El tramo presbiterial es muy acusado, con dos arcos murales gemelos soportados por doble columnilla central. Los capiteles también deteriorados muestran todavía motivos animalísticos. El ábside de la Epístola es aún más sencillo con un ventanal aspillerado rodeado de doble arco de aristias vivas. Por encima corre una imposta de rosetas y entrelazos y el alero es soportado por canecillos de triple rollo. El ábside del Evangelio es liso, sin ventanas ni columnas. Los canecillos son de nacela, como los del muro septentrional. (59)

Fue levantada en el segundo cuarto del siglo XII. Tiene planta de tres anves con triple cabecera y sin crucero, destacando su capilla mayor. Encontramos caracter islámico en los motivos d eimpostas, capiteles y arcos polilobulados.

En la fachada oeste se abre la puerta entre la torre y dos machones de sillares de granito que contrarrestan los empujes de la nave meridional. Es un arco de medio punto con cuatro arquivoltas. Las dos del medio descansan sobre columnas cortadas con capiteles vegetal uno y con animales el otro. En la fachada sur encontramos una puerta descentrada similar a la del oeste, aunque mejor conservada.

La cabecera es tripartita, siendo los ábsides diferentes. El central es profundo y se decora con arquerías. Marca con codillos sus dos tramos. En el recto encontramos una arquería ciega, y la zona curva dividida por dos semicolumnas. Interiormente, repite la estructura externa, cubriéndose la parte rect aocn cañón y la curva con bóveda de horno. Los capiteles que encontramos en esta capilla muertran diferentes motivos de gran calidad. Una imposta decorada con rosetas cuatripétalas inscritas en círculos da paso a la bóveda. Los ábsides laterales son hornacinas, teniendo el izquierdo un altar barroco y el derecho un arco con cinco lóbulos sobre capiteles.

Como separación de las naves encontramos arcos doblados con pilares cruciformes. Los capiteles de los arcos formeros son de pencas salvo uno con un león y serpientes.

En cuanto a la escultura encontramos influencias de iglesias leonesas en el absidiolo meridional. En la capilla mayor se distinguen dos manos diferentes, extendiéndose la labor del principal al absidiolo polilobulado. Un tercer maestro sería el realizador de la escultura del ábside septentrional y las naves. Las portadas parecen obra de canterios formados en el segundo taller. (313)

Iglesia de San Esteban:

Única iglesia románica situada intramuros. Posiblemente es junto a San Segundo y San Andrés una de las primeras edificaciones románicas de la ciudad, del siglo XI y comienzos del XII, pero fue semirreconstruida en el siglo XVI. La cabecera estructurada en ábside de semitambor y tramo presbiterial recto, el muro norte y algunos elementos reaprovechados en el sur. Toda la fábrica románica es de sillería de dorada arenisca. Exteriormente el ábside se secciona en tres calles mediante dos columnas, con capiteles muy estropeados de grifos y palmetas. En la calle central hay un vano de arco de medio punto sencillo de aristas vivas. Una corona de canecillos muy deteriorados soporta el alero. A pesar del mal estado de la piedra se aprecian todavía algunos motivos geométricos y otros zoomórficos.
El muro norte, aunque completamente liso y desnudo de ornamentación, también es original. La fachada meridional, levantada con el material primitivo reaprovechado, es una reconstrucción del siglo XVII, en la que se utilizaron para la puerta dos arquivoltas de la que debió ser la antigua portada románica, una de ellas lleva los consabidos florones de cuatro pétalos inscritos en círculos. En el interior, originalmente la iglesia era de una sola nave unida a la cabecera, lo más apreciable del conjunto por su elegante arquitectura y expresividad iconográfica. Se abre mediante un arco triunfal de medio punto doblado que gravita sobre dos columnas. El tramo presbiterial está abovedado con medio cañón, reforzado con un gran fajón que también apoya en otras dos columnas. El ábside está cubierto por bóveda de horno. Destacan los capiteles por su antigüedad y probable simbolismo. Una imposta que nace de los ábacos y recorre el interior de la cabecera a la altura del arranque de las bóvedas lleva las conocidas palmetas rodeadas por tallos y rosetas de cuatro pétalos. (59)

De su fábrica románica quedan el muro norte y la cabecera, de grandes proporciones, sobre rocas de granito. La cabecera es profunda. Al interior se estructura con un tramo recto y otro curvo cubiertos con cañón y horno. El ábside es de grandes proporciones, marcando al exterior codillos y levantado sobre un zócalo de aparejo irregular. Tiene canecillos de modillones, animales, motivos irreconocibles, nacelas y cuartos de bocel. Faltan sólo tres de los originales. En el interior, el cañón es recorrido por un arco fajón y uno toral, y un segundo fajón de pequeña sección. Los ábacos de lso capiteles se prolongan en una imposta que marca el inicio de las bóvedas, decorada con rosetas cuatripétalas inscritas en círculos.

El interior ha sido recientemente restaurado. (313)

Iglesia de San Isidoro:

En el Parque del Retiro de Madrid, quedan los restos de la abulense iglesia de San Isidoro, originalmente erigida cerca del hospital, extramuros de la ciudad de Ávila.
La iglesia románica probablemente sea de la más antigua de la ciudad, aunque para algunos se erigió en el año 1232 sobre una anterior prerrománica, pues se sabe que en el año 1062 sirvió de lugar de descanso de los restos de San Isidoro en su viaje a León. No está reconstruida con la orientación ortodoxa, sino mirando al sur. Sólo queda la cabecera, la parte baja de algunos muros y una puerta. La cabecera tiene ábside articulado al modo clásico, con dos columnas, dos ventanales con capiteles gastados. La puerta tiene cuatro arquivoltas planas, algunas con flores y guardapolvos sobre dos pares de jambas y dos parejas de columnas con capiteles desgastados. (59)

Tenía una cabecera muy profunda y una única nave en la que se abrían dos puertas, una hacia medio día y otra hacia los pies. La única puerta que queda tiene la organización de arquivoltas sobre jambas y columnas, con capiteles cuyos ábacos se prolongan en una imposta quebrada de rosetas de cuatro pétalos inscritos en círculos.

El ábside tenía un tramo recto y otro curvo, cubiertos con cañón y horno.

Al exterior, entre los codillos del tramo recto y dos columnas semiadosadas se disponen tres ventanas de medio punto con dos arcos decrecientes. Tres impostas con flores de cuatro pétalos y lacerías recorren el exterior del ábside. El interior repite la misma organización con ligeras variantes.

De época románica se conocen pocos datos. Se sabe qeu estaba anexa a la catedral, y que fue reconstruída en tiempos del obispo Martín de Bonilla. (313)

Iglesia de San Juan:

Debió tener origen visigodo y fue rehecha en estilo románico. Sin embargo en el siglo XVI fue reconstruida, de nuevo, en estilo gótico, quedando sólo de época románica la gran pila bautismal, donde según la tradición, fue bautizada Santa Teresa. (59)

Iglesia de San Martín:

La fábrica románica fue rehecha y transformada en los siglos XVI y XVIII, con torre hueva en el interior, y repertorio decorativo mudéjar. En la restauración llevada a cabo por Gascón Bernal ha salido parte de la cabecera románica: la sillería del tramo recto norte, con una hilada de la bóveda. El resto del material románico desapareció con als transformaciones citadas. (313)

Iglesia de San Nicolás:

Se trata de una construcción románica abulense de más tardía finalización. Se sabe por una lápida desaparecida en el siglo XVIII al encalar la iglesia, que fue consagrada en el año 1198. Aunque todo apunta a que la cabecera es lo más primitivo, de principios a mediados del siglo XII y la fachada occidental de comienzos del XIII. Tiene tres naves separadas por arcos sobre columnas de época gótica, por lo que realmente lo que resta de la construcción románica es el ábside, los muros perimetrales, las dos portadas y la torre. Toda la construcción románica vuelve a ser de sillería de arenisca como la casi totalidad de los ejemplares románicos de la ciudad. El exterior del ábside es de gran sobriedad. Tiene la habitual forma de semitambor, y sólo se abre una aspillera en su centro. Los canecillos son mayoritariamente de perfil de nacela. De las dos portadas la más interesante es la septentrional. Tiene cinco arquivoltas muy estrechas. Una chambrana de fino ajedrezado trasdosa el conjunto. La arquivolta central tiene un Crismón. De los cuatro capiteles, tres de ellos son vegetales y de idénticos motivos, el cuarto está muy desfigurado e irreconocible. También han desaparecido los fustes y basas de las columnas. La puerta del mediodía es más sencilla. Tiene dos arquivoltas muy abocinadas que apean sobre las jambas a través de impostas con motivos ornamentales de rosetas y entrelazos. Las citadas arquivoltas son planas aunque llevan para su decoración estrechas cintas ajedrezadas. En la fachada occidental hay cuatro contrafuertes. También se abre una ventana ojival decorada con rosetas procedente de una puerta anterior apuntada. Una maciza torre de planta cuadrada se adosa al muro septentrional del presbiterio. Tiene tres cuerpos, los inferiores son originales. En el interior se aprecia la cabecera románica, aunque el retablo clásico cubre el ábside. El arco triunfal es de arco doblado de medio punto, que descansa sobre columnas cuyas basas y parte inferior de los fustes fueron eliminados en la reedificación, por lo que simulan ménsulas. El capitel derecho es de cesta vegetal y está algo desgastado. Más interesante es el de la columna izquierda, que representa a dos aves con las alas desplegadas de buena factura y por encima aparecen cabezas de personajes entre volutas formando una “Y”. La bóveda que cubre el tramo presbiterial es de cañón con un arco fajón central que apoya sobre pilastras. El ábside se cubre de la manera clásica con bóveda de cuarto de esfera. Los cimacios ajedrezados de los capiteles se impostan a lo largo de todo el muro, mientras que una segunda imposta, más baja fue raspada. (59)

Es uno de los monumentos románicos más tardíos en Ávila.

Tiene una cabecera profunda de un sólo ábside, con tramo reforzado por un formero y un tramo curvo, exteriormente reforzado con dos pilastras. El tramo recto está tapado por la torre y la sacristía. La estructura original de la parte curva era lisa, pero posteriormente se reforzó con estribos. El alero está formado por un filete sobre canecillos en nacela. La torre, con tres cuerpos decrecientes, se considera del siglo XIII.

Tiene un cuerpo románico de tres naves oculto en el interior por decoración barroca.

La fachada norte está protegida por una cornisa lisa sobre canecillos de nacela. Su portada, sobre jambas y capiteles vegetales, tiene cinco arquivoltas decrecientes con modillones, baquetón y ajedrezado, ajedrezado y hojas de yedra, moldura rozada y palmetas, y moldura rozada y ajedrezada. La fachada occidental tiene aparejo de granito ocre y está reforzada por cuatro machones distribuídos irregularmente. En el centro, entre dos machones, se abre una ventana ojival, formada en el tímpano de la desaparecida puerta. Los contrafuertes de esta fachada son del final del románico. La fachada sur, oculta por edificaciones posteriores hasta hace poco, tiene un gran óculo y debajo una portada con dos arcos decrecientes de medio punto de dovelas lisas sobre el muro.

De los capiteles hay que destacar los situados en el arco toral de la capilla mayor, con pencas, aves explayadas y una cabeza humana. (313)

Iglesia de San Pedro:

Probablemente la causa de su edificación sería la existencia de un lugar de culto anterior, quizá un monasterio visigodo ya abandonado en el siglo XI. Debió ser iniciada alrededor del año 1100, en fecha incluso anterior, a San Vicente y en concepción muy similar a ésta, siendo San Pedro una versión más simplificada que la basílica de los Mártires, al no tener cripta ni tribuna sobre las naves laterales ni las torres del hastial. La cabecera y parte del crucero, lo primero en edificarse, es de gran pureza románica y se habría finalizado a principios del siglo XII. A finales del XII o comienzos del XIII se habría terminado lo principal del templo incluyendo el hastial de poniente. La iglesia está construida en sillería de arenisca de La Colilla sobre zócalo de granito, salvo los pilares interiores que también don de berroqueña. Tiene planta de cruz latina con tres naves de cinco tramos rematadas con tres ábsides de factura similar a San Vicente. Posee acusado crucero y cimborrio, más torre adosada al brazo norte del crucero. A la iglesia se accede por tres puertas, la occidental bajo un gran rosetón cisterciense. (59)

El templo actual se realizó en el segundo tercio del siglo XII. Es una iglesia gemela a la de San Vicente, pero de más larga cosntrucción. La planta repite el modelo de San Vicente, sin cripta y con los ábsides de desiguales dimensiones. Las portadas laterales se disponen en le mismo tramo y los únicos añadidos a la planta original son una sacristía gótica y una torre.

Al exterior encontramos capiteles decorados con aves explayadas, sirenas y centauros alados y ornamentación vegetal. En los canecillos, muy deteriorados, se distinguen figuras y modillones de cuatro, cinco y seis lóbulos.

La fachada de la nave norte está organizada en cinco paños escalonados, cortados por contrafuertes de tres escarpas. Las ventanas de cuator de estos lenzos tienen arcos decrecientes. sobre esta, la fahcada de la nave mayor tiene características similares, pero con los machones reformados. Las cornisas son de granito y con una molduración ajena al románico. En el cuarto tramo, al nrote encontramos una puerta con cinco arquivoltas decoradas con baquetones, rosetas rehundidas de variado número de pétalos y decoración quebrada en doble zigzag. La fachada sur tiene una estructura similar. La portada, sin embargo, se decora con un baquetón en sus tres arquivoltas externas. Las columnas se apoyan en una alta basa y la imposta que rodea el baquetón externo se decora con palmentas en círculos entrelazados. En la fachada oeste se abren dos óculos, una portada y un gran rosetón. La portada está muy reparada. Hay que destacar los capiteles de campana invertida, la imposta que rodea la última arquivolta con puntas de diamante y los arquillos ciegos que anuncian el cuerpo superior de la fachada.

Las capillas se cubren con bóvedas de horno y  cañón en sus tramos rectos, y en la zona de crucero ya encontramos soluciones góticas. El cimborrio se cubre con bóvedas ochavadas de crucería. (313) 

Iglesia de San Segundo:

La ermita de San Segundo está ubicada extramuros, en el extremo noroccidental de la ciudad. Inicialmente estuvo bajo la advocación de Santa Lucía y hasta el siglo XVI de San Sebastián. La construcción románica data probablemente de comienzos del siglo XII. Tenía tres naves y tres ábsides y de ella sólo se conserva la cabecera triabsidal y el muro meridional, con puerta incluida. Todo ello está construido de nuevo con piedra arenisca de color anaranjado, sobre zócalo de granito. De lo románico, en el exterior, sorprende la cabecera triabsidal que está desviada con respecto al eje de la nave –el ábside de la Epístola es más largo que el del Evangelio- como símbolo de la inclinación de la cabeza de Cristo en la cruz. Los muros externos son lisos completamente, sin ventanas ni columnas. Sólo canecillos de perfil de nacela animan algo su sobriedad. La puerta del muro meridional es muy semejante, por su decoración a las de San Andrés. Tiene cinco arquivoltas, las impares de perfil plano pero adornadas con rosetas de siete y ocho pétalos inscritas en círculos, las arquivoltas pares llevan sencillo baquetón. El guardapolvos se ha perdido. Las columnas que soportan las arquivoltas llevan talladas en sus capiteles parejas de cuadrúpedos, grifos, arpías frontales de ejecución muy tosca y cesta vegetal. Los ábacos de las columnas que se prolongan como imposta corrida llevan flores de cuatro pétalos en círculos. El inerior es mucho más destacado. Los arcos son de medio punto y apoyan sobre columnas con capiteles de diversos motivos: Las bóvedas de los tramos presbiteriales son de medio cañón y de horno las de los ábsides. Esta ermita es afamada por contar con la magnífica estatua de San Segundo tallada en alabastro por Juan de Juni, allá por 1573. (59)

En planta marca una cabecera desviada, relacionada a veces con la inclinación de la cabeza de Cristo en la cruz, pero que puede ser por alguna dificultad del terreno. De época románica sólo conserva la cabecera triabsidal, la portada meridional y los muros de caja. Los ábsides se levantan sobre un zócalo de granito. Están rematados por un alero formado por un filete sobre canecillos de nacela. Interiormente se estructuran con tramos recto y curvo, cubiertos por cañón y horno, e incomunicados hasta la reforma de 1519. Una imposta con entrelazos marca el inicio de la bóveda, abarcando los ábacos de los capiteles.

La puerta sur es abocinada y de medio punto, alternando arquivoltas de roesatas y de baquetón sobre jambas y columnas lisas. Los capiteles están decorados con glifos, hojas y un ave de alas explayadas. (313)

Iglesia de sancti Spiritus:

Era una iglesia monástica de la cual se conserva el ábside. Este es de fuerte sillería y con tres ventanales. Tiene caracter militar, siendo el primer monasterio del cinturón defensivo monacal en el que se configura la ciudad en la Edad Media. (313)

Iglesia de Santa María de la Cabeza:

Se trata de la antigua iglesia de San Bartolomé, fechable en 1210 por una lápida conmemorativa. Fue parroquia hasta el siglo XVI y más tarde sirvió de capilla del cementerio local que existió en el siglo XIX, hasta su posterior traslado. Actualmente y tras diferentes reformas lo mejor conservado es la cabecera, de tres ábsides construidos con hiladas de grandes sillares graníticos. Prácticamente no tiene decoración, sólo una columna se acodilla entre el ábside principal y el de la Epístola, y dos contrafuertes en los tramos rectos presbiteriales animan el conjunto. El alero liso es sostenido por sencillos canecillos con perfil de nacela de piedra arenisca.
Otro vestigio del ejemplar románico es una pequeña piedra tallada con un Crismón, recolocada en la clave de una arquivolta de la puerta sur que se reedificó en el siglo XVI. Lo más interesante de esta sobria iglesia es que constituye una excepción en el material pétreo utilizado en la ciudad de Ávila, al prescindir de la dorada arenisca y sustituirla por el granito, tipo de piedra que pasada la grandeza de la época románica va a constituir el material constructivo generalizado en todas las épocas posteriores. Esta diferecia, indistintamente de la veracidad de la lápida anteriormente citada, retrasa esta construcción hasta la primera mitad del siglo XIII. (59)

Es una iglesia de cabecera románica con un cuerpo de tres naves desiguales de inspiración mudéjar. la cabecera tiene tres ábsides dispuestos en batería, con una columna en el muro. EN el interior, incorporan el ladrillo mudéjar, con arcos apuntados en los que se incrustan impostas.

El cuerpo de naves se construye con formeros de arocs de ladrillo doblados. Está cubierto con armaduras del siglo XVII. (313)

Iglesia de Santa María la Antigua:

los restos románicos del que fue monasterio benedictino, se limitan a la rosca de su portada norte. Formada por dos arquivoltas de medio punto, una de ellas con rollos en cada dovela, como en San Nicolás. Su ábside curvo es de fábrca mudéjar. (313)

Iglesia de Santa María Magdalena:

Esta iglesia fue hospital de la Magdalena y ahora es la iglesia del Monasterio de igual título. Data de finales del siglo XII o comienzos de XIII, por tanto de las jóvenes del románico abulense. En el interior las arquerías y columnas que dividen el templo en tres naves proceden del siglo XVI. Sin embargo, todavía permanece la cabecera románica, con arco triunfal de medio punto sobre columnas que han sido amputadas en su parte inferior. La bóveda que cubre el presbiterio es de medio cañón y está reforzada con un arco fajón, la del ábside es de cuarto de esfera aunque apenas es apreciable su articulación al estar todo tapado por un retablo.
A este templo se accede por su antigua puerta occidental que aunque enfoscada por pintura de color crema y medio tapada por el techo de una antesala, todavía muestra su estructura de tres arquivoltas, lisas las extremas y de baquetón la intermedia, con guardapolvos. Esta estructura apoya sobre dos pares de jambas y un par de columnas con bellos capiteles vegetales. En la fachada norte hay otra puerta con todo tipo de parches y adiciones, aunque de mayor carácter monumental cobijada por una antesala y cercada por una verja de finales del siglo XIX. Tiene cinco arquivoltas, donde alternan lisas y de baquetón. Dos pares de columnas soportan éstas últimas, con repertorio escultórico vegetal, y zoomórfico en sus capiteles. Los ábacos incorporan rosetas de cuatro y seis pétalos en estrella de profunda incisión. Las basas de las columnas son casi troncocónicas, con forma de campana. El exterior del ábside está oculto en la clausura. Tiene cuerpo de arenisca sobre zócalo de granito, con alero de pomas del siglo XV. En el muro presbiterial meridional hay dos filas de impostas y una corona de canecillos de perfil geométrico soporta el alero de rosetas. En el interior sólo la cabecera conserva, lejanamente, indicios de lo que fue. El arco triunfal es doblado y de medio punto, apoyando sobre pareja de columnas mensuradas con capiteles reformados y pintados. Una tradicional bóveda de medio cañón, con arco fajón central, cubre el presbiterio, y de nuevo apoya sobre pareja de columnas de igual remodelación que las anteriores. (59)

Ha sufrido tantas transformaciones que es dificil su comprensión. Mantiene sus muros de caja, portadas y cabecera románicas, pero muy transformados. Se alteró la cabecera con una bóveda nervada en el tramo curvo que hacia el exterior se manifiesta en una cornisa de pomas y un cuerpo recrecido.

Las portadas se encuentran una en la fachada occidental y otra en la septentrional. Esta última tiene cinco roscas decrecientes de medio punto, con una moldura de baquetón en la segunda y cuarta. Los capiteles tienen decoración zoomorfa. La occidental tiene dos arquivoltas decoradas con baquetones sobre codillos y columnas.

El ábside, cubierto con bóveda de cañón en el tramo recto y horno en la parte curva, está dentro de la clausura. Tiene un zócalo de sillares de granito y sobre él un esbelto cuerpo de granito ocre rematado en alero con cornisa de pomas góticas. En los capiteles encontramos modelos similares a los de San Pedro. (313)

Iglesia de Santiago:

La iglesia de Santiago es gótica, del siglo XVI, pero conserva algunos restos de su antecesora románica. La cabecera y los contrafuertes son berroqueños, mientras los muros de las naves son de sillería de arenisca de La Colilla. Parece que estos muros pertenecieron a la antigua obra románica.

Iglesia de Santo Domingo:

Desde 1931 era Monumento Nacional, pero en 1947 fue derruida para ampliar la zona de PIcadero de la Academia de Intendencia. Sus restos fueron usados para decorar la nueva iglesia del Inmaculado Corazón de María. En la Iglesia de las Gordillas encontramos dos capiteles de los pies de esta iglesia, en el patio del palacio de Superunda-Capritti se conservan otros dos capiteles y se conservan los sillares con los que se construyó el Asocio. En el ayuntamiento se guarda un cimacio, con palmetas helicoidales y una profunta roseta en círculo.

La cabecera era de forma rectangular, con dos bóvedas sobre pilastras toscanas, con entablamento. A finales del siglo XV sufrió una reparación general. (313)

Iglesia de Santo Tomé el Viejo:

Situada en la plaza de Italia, junto a la puerta de la muralla del Peso de la Harina, fue construida probablemente a finales del siglo XII, dejar de ser parroquia para pasar al cabildo catedralicio. Fue muy rehecha en el siglo XVI. Desde 1997 es anexo del Museo Provincial, como Almacén Visitable.
Conserva los muros perimetrales de las naves, lisos de perfecta sillería arenisca y con alero soportado por canecillos de perfil de nacela. También son originales las portadas occidental y meridional, además de algunas columnas y arcos de su primitiva estructura, en el interior. (59)

En 1963 fue declarado monumento nacional. De época románica quedan los muros del oeste, norte sur, los arranques de las arquerías divisorias de las anves y un arco transversal en cabeza en la nave lateral.

La fachada oeste tiene una portada con arquivoltas adornadas unas con entrelazo de dos cabos, baquetones, palmetas en círculos y rosetas de siete pétalos. Se apoyan sobre columnas y jambas con capiteles de glifos, centauros alados y decoración vegetal. En la fachada sur, entre dos ventanas, hay otra puerta con cornisa de canecillos en nacela, arquivoltas con difernetes motivos decorativos sobre una linea de imposta formadapor los ábacos de los capiteles.

El actual estado no permite fechar el edificio. (313)

Muralla.
La muralla es el símbolo universal y monumento más destacado que acoge la ciudad de Ávila. Su importancia se deriva por ser el recinto amurallado medieval mejor conservado de España y probablemente de toda Europa.
Aunque su origen es romano, se considera obra básicamente románica, aunque no es poco la controversia sobre su datación y tiempo de edificación. La versión tradicionalmente conocida señala que las obras comenzaron el 3 de mayo de 1090 tras la bendición del obispo Pelayo. Los autores serían, según la leyenda de Ávila, los “maestro de jometría” Casandro Colonio y Florín de Pituenga. El primero sería romano y el segundo francés. Bajo sus órdenes intervendrían 2.000 hombres que tardarían en concluirla nueve años.
Las cifras de la construcción hablan por sí solas de su grandeza. Tiene un perímetro casi rectangular de 2.526 metros. Tiene nueve puertas, cuatro postigos, 88 cubos o torreones (30 en el costado norte, 12, en el oeste, 25 en el sur y 21 al este), 2.500 almenas formadas por merlones en punta de diamante, realizadas con ripio. La altura difiere un tanto de unos tramos a otros aunque guarda una cierta homogeneidad, con una media de 12 metros.
La fábrica es de hiladas de sillares graníticos romanos en algunas zonas, y el resto de mampostería de gran tamaño que ofrecen un magnífico corte exterior liso. Entre ellas abundan otra más pequeñas embebidas en argamasa. En el tramo oeste aparece como material el ladrillo, por lo que es posible la participación de obreros mudéjares. (59) La ciudad fue repoblada a finales del siglo XI y hacia 1100 se levantó su muralla, con una longitud total de 2,5 km y con 88 torreones que alcanzan una altura de 12 metros. (195)

Museo Catedralicio.
De época románica quedan pocas cosas. Lo más destacable es la excelente tabla con la pintura estilizada de San Pablo y varias tallas, de madera, románicas o ya góticas en la capilla del Cardenal. También en los pasillos del claustro quedan expuestos algunos capiteles románicos del siglo XII. (59)

Museo Provincial.
En la segunda planta, en la sala XII, se encuentran una buena talla de San Juan Evangelista, procedente de un Calvario románico, una talla de San Marcos.
Por último se muestra la inscripción fundacional de la iglesia de Santo Domingo, en 1246. (59)

Torre de San Martín
La antigua iglesia de San Martín fue parroquia de los canteros que trabajaron en la construcción de la muralla y la catedral, además de otros gremios como tejedores y hortelanos. A comienzos del siglo XII se edificaría una iglesia románica, a la que se añadió una torre románico-mudéjar, en el siglo XIV. En el siglo XVI, por ruina del templo, fue reedificada completamente, siendo restaurada en 1705, reemplazándose la capilla mayor por el camarín de la Virgen de la Misericordia. Por tanto, sólo la torre románico-mudéjar, muy tardía del siglo XIV, es de nuestro interés. Tiene dos cuerpos, el inferior es de sillería granítica, completamente liso y el resto de ladrillo.
En la parte baja del cuerpo superior, cada cara tiene un vano de arco apuntado de herradura, rodeado de tres arquivoltas ojivales. Por debajo corre un friso de facetas, todo ello recuadrado por alfíz. Por encima, corre de nuevo un friso de esquinillas y se abren dos vanos con tres arquivoltas apuntadas, semejantes a la inferior, pero más estrechas y apoyadas sobre impostas de nacela. Ambos ventanales son recuadrados por alfiz y rematados por friso de esquinillas. El interior de esta torre es completamente hueco, con escalera de madera. (59)

Puente romano.
Este puente fue reconstruido tras la repoblación medieval, como se aprecia por el cambio de fábrica. Las partes bajas, incluyendo sus tajamares y parte de los arcos de medio punto son de grandes sillares graníticos, mientras que los arcos superiores son de sillares de arenisca de la Colilla. (59)

Iglesia del Inmaculado Corazón de María.
En esta iglesia se encuentra la puerta meridional de la antigua iglesia de Santo Domingo de Silos, iglesia de finales del XII situada antiguamente junto al hospital Santa Escolástica. Por lo que se sabe, sería un templo edificado a finales del siglo XII o comienzos del XIII. Tendría originalmente tres naves separadas por los habituales arcos formeros de medio punto, y cubierta de madera. (59)


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Enlaces relacionados:
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