Iglesia.
Tiene una torre prismática, fechable con mucha probabilidad, como la iglesia, en la primera mitad del siglo XII. Tiene algo de parentesco con la vieja torre de San Pedro de Cardeña; como ella, mantiene ventanas ajimezadas. (1)
Colegiata de Santa Cruz
En este pequeño municipio de Castañeda se alza una de las iglesias más importantes del románico de Cantabria.
La Colegiata de Santa Cruz de Castañeda tuvo que tener, una historia que ya en el siglo IX enlazaría con la conocida repoblación en el año 816.
La iglesia tuvo en el momento de su construcción (primer tercio del siglo XII) un plano muy típico derivado de las corrientes “dinásticas” del románico castellano, es decir, cabecera de tres ábsides, el central más alto y ancho, y los dos laterales, todos semicirculares, teniendo además el ábside mayor el complemento del tramo presbiterial . Confluían los tres ábsides en un crucero que llevaba en el transepto una alta cúpula o medio naranja, sobre trompas; a este transepto se abría una sola nave de tres tramos con bóveda de cañón con fajones. Esta misma bóveda, sin fajones, cubría el presbiterio, y los tramos rectangulares que preceden a los dos ábsides laterales. La nave, aunque ha conservado su estructura, se ve que se ha renovado en el siglo XVI.
Una torre prismática, de excelente porte, se construyó con la parte vieja románica colocándola en el hueco que formaba el muro meridional de la nave y el de poniente del ábside lateral desaparecido.
El exterior. Comenzando por la puerta, que se presenta en muro sobresaliente en el lateral de poniente, comprobamos esa simplicidad característica de los edificios de la primera mitad del XII, tan solo con arquivoltas de boceles y medias cañas, sin ninguna decoración, que solo aparece en la chambrana. Las ocho arquivoltas apoyan en columnas y jambas, alternativamente, que va recorriendo un cimacio con decoración de hojas inscritas en círculo. Hay cuatro capiteles a cada lado.
La torre se forma por tres cuerpos, uno casi macizo, con ventanas reducidas en número y tamaña para iluminar la escalera interior y que resulta un poco más ancho que el resto de la torre.
A continuación, sobre la nave central se alza la linterna, cuadrangular en su piso bajo y octogonal en el alto, de lados desiguales.
Interior de la iglesia. Destaca del interior de Castañeda la elevada factura del crucero, con su cúpula sobre trompas, y la belleza del ábside mayor. La nave principal ha sufrido modificaciones, aunque se mantiene su organización románica. Donde verdaderamente comienza la fábrica del XII es en el arco toral que accede de la nave al crucero. Sus dos columnas, con sus basas y capiteles, son ya totalmente románicas.
El ábside mayor lleva presbiterio con bóveda de cañón, y semicírculo con bóveda de horno; ambas bóvedas apoyan sobre imposta de palmetas, debajo de la cual, en el ábside, se abren tres ventanales abocinados, de medio punto y sin columnas.
A finales del XII, se amplía la iglesia con una nave lateral al norte, que prolonga al ala del ábside izquierdo y que se abre en un pórtico –con columnas geminadas de capiteles en crochet y dos arcos apuntados con baquetones- que aparece ahora semicerrado. (1)