Iglesia de los Santos Facundo y Primitivo.
Un viejo monasterio existió en Silió con constatación de vida ya en los años mediados del siglo XI. En 1068, Sancho II lo entrega a la diócesis de Burgos, al determinarse ya el valle de Iguña. En 1075 lo vemos como dependencia del obispado de Burgos, documento confirmado posteriormente por otros reyes.
Podemos pensar que Silió es obra del primer tercio del siglo XII. Todo en lo románico de Silió nos lleva a emparentarlo con estos edificios muchos de ellos fechados. Lo más puro e inmodificado del románico viejo de Silió está en su cabecera, tanto interior como exteriormente.
Exterior. Comenzado por el muro sur, y aunque su puerta principal haya podido ser reformada posteriormente, la vemos con traza aparente románica, resaltada del muro, con tejadillo apoyado en canecillos de proa de nave. El guardapolvos y las arquivoltas, todas de medio punto, y sin apenas decoración, parecen mantener ciertas notas viejas. Sin columnas, solo pilastrillas de más dudosa cronología que apoyan sobre banco moldurado. El muro sur, modificado también, ha perdido sus canecillos y se abre en tres ventanas absolutamente post-románicas. El ábside está al exterior prácticamente unido al presbiterio. Los muros de ambos son de buena sillería y se corona con canecillos generalmente figurados. Presbiterio sur. Tiene los siguientes canecillos: cabeza de animal, cavetos superpuestos, cabeza de bóvido, mujer sentada y desnuda que toca su vientre, figura masculina itifálica. Ábside. Los canecillos del ábside comienzan en el capitel del alto fuste que separa el presbiterio sur del propio semicírculo del ábside, y que va decorado con bolas con caperuza y volutas. El semicírculo de ábside lleva tres cuerpos: un basamento, una zona con contrafuertes prismáticos, y otra de ventanas. Las calles también son tres divididas por dos contrafuertes y su prolongación en los altos fustes que suben hasta la cornisa. Las ventanas del ábside son también tres. Ocupan el tercer cuerpo y se apoyan en la imposta ajedrezada que las separa del segundo. Están completas y llevan todas un guardapolvos de tres filas de dados que, convertido en imposta, recorre el ábside abarcando incluso los largos fustes. Llevan una arquivolta de baquetón que apoya sobre los capiteles. Los de la ventana izquierda son: el izquierdo iconográfico, con cimacio de hojas octopétalas rehundidas e inscritas en círculo que se vuelve en espirales. El capitel derecho, con el mismo cimacio, otras cuatro figuras de pie. La ventana central tiene idéntica composición que la izquierda. Solo varían cimacios y capiteles. La ventana derecha del ábside tiene cimacios de flores rehundidas en arcos y bola angular.
Interior. Nada más entrar se apercibe su única y alta nave, muy reformada que, por medio de arco triunfal de medio punto, se abre a toda la capilla principal que plantea una unidad entre presbiterio y cabecera mediante la colocación en bajo de nueve arcaduras ciegas, con guarapolvos de billetes en dos filas. Dichos arcos apyan en capiteles iconográficos -los más- y vegetales. Sobre esta arcadura corre una imposta de billetes en la que apoyan las ventanas interiores del ábside, abocinadas, con esbeltos fustes de ángulo sobre los que cargan capiteles que sostienen una arquivolta de gran bocel. Un guardapolvos de billete rodea las ventanas en su arco, y se convierte en imposta que recorre también los muros del ábside.
Ventana de la izquierda. Capitel izquierdo: Cimacio con palmetas inscritas en círculos; cesta con acantos de bolas que acaban en volutas con cabezas humanas en el centro. Capitel derecho: idéntico, salvo que lo que separan las volutas son cabecitas de animal.
Ventana central. Capitel izquierdo: cimacio destrozado; cesta con lucha al parecer de aves. Capitel derecho: cimacio de roleos; cesta, animales.
Ventana derecha. Capitel izquierdo: animales y figuras humanas mezcladas; cimacio con semicírculos y aves dentro. Capitel derecho: hombre que lucha con una fiera, en lo alto volutas; cimacio con rosetas y vástagos simosos.
El arco triunfal lleva capiteles muy altos. El izquierdo con cimacio de círculos entrelazados con figuras animales dentro. La cesta con grandes volutas en alto entre cabecitas humanas. En el centro hay cabeza de monstruo. En los laterales aves, piña y cabeza humana. El derecho con cimacio de rosetas redondas. Cesta: lateral izquierdo, los consabidos obreros que llevan caldera. Centro: en lo alto cabeza entre volutas, debajo figura bendiciendo y con báculo. Lateral derecho, figura sedente y las piernas de otra totalmente destrozada. (1)
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