Raicedo - Arenas de Iguña (S)

Iglesia de San Juan de Raicedo.
Antiguo monasterio de la orden de Malta (San Juan de Jerusalén), que estableció aquí un priorato, posiblemente ya desde los comienzos del siglo XII, la iglesia de San Juan de Raicedo se nos presenta como obra realizada también en el primer tercio del mismo siglo y en la que trabajaron algunos de los maestros que labraron las esculturas de Cervatos.

Es edificio de una sola nave, presbiterio y ábside, y se conserva casi íntegra, salvo la espadaña que ha sido modificada posteriormente, aunque, sobre la organización de otra románica situada en el mismo lugar.
Una sacristía se añadió al sur, con entrada por el presbiterio, en el siglo XVII. Una tejavana, a modo de pórtico, oculta gran parte de este muro.
Exterior. La puerta meridional es muy sencilla con arco apuntado y guardapolvos también con este tipo de arcadura. Parece, de todas formas, que ha sufrido modificaciones posteriores. El muro sur tiene una altura media, ha sido sobrealzado en fecha incierta, pero sigue conservando los canecillos y la cornisa con decoración de ajedrezado hasta el quinto canecillo y prismática hasta el final. Los canecillos son catorce, de rollos, de caveto y uno con pierna humana. El muro sur del presbiterio queda oculto bajo el tejado de la sacristía. El ábside, un poco más bajo que la nave, se divide en tres cuerpos horizontales por imposta ajedrezada, y tres calles verticales que separan los contrafuertes prismáticos escalonados que llegan a la altura de los modillones, y que pudieran haber sido añadidos, aunque también en época románica. La cornisa de este ábside está adornada totalmente con ajedrezado aunque de distintos tamaños. Los canecillos son doce.
El ábside tiene en cada una de las calles una ventana. Son altas y estrechas, guardapolvos de billetes y arquivolta de baquetón. Fustes exentos y basas de tipo ático con bolas sobre el plinto. La ventana izquierda solo se ve en su mitad por alcanzarle el añadido de la sacristía. Su capitel lleva perdices afrontadas y cimacio erosionado. La central tiene capiteles de cesta alargada, muy gastados, pero se percibe una decoración de esquemáticos y altos acantos que terminan en bola. La ventana derecha lleva capiteles con cimacios de flores cóncavas inscritas en círculos (el izquierdo) y de flores hexapétalas el derecho. Capiteles muy destrozados que solo permiten ver en el derecho una figura con los brazos en alto y otra detrás de ella.
El muro norte del presbiterio se corona con cornisa de billetes sostenida por cuatro canecillos: cabeza de animal, figura sedente, cinco rollos y liebre.
El muro norte de la nave lleva cornisa de billetes, en parte, y prismática lisa el resto. Posee dieciséis canecillos.
Pero lo más interesante del muro norte es la puerta: situada en el centro del muro, sobresaliente de éste y con tejadillo de cornisa recta soportada por cuatro canecillos. Sobre las losas de la cornisa hay colocados pequeños restos de canecillos con cabezas humanas y billetes, posiblemente restos de alguna parte destruida de la iglesia. Entre los canecillos, como en Cervatos, metopas muy rústicas, en piedras cuadradas con leones superpuestos, figura sedente que lleva niño sobre sus rodillas y animal serpentiforme sobre los hombros. Hay un cuarto relieve bajo unos canecillos del muro norte, con la escena al parecer de Daniel entre los leones. La puerta propiamente dicha es sencilla con arcos doblados que apoyan sobre capiteles: el izquierdo con águila de alas explayadas y cimacio de hojas de cuatro y cinco pétalos y vástagos rectangulares, idéntico a los de Cervatos; el derecho, dos leones unidos por la cabeza, volutas largas y cimacio muy similar al anterior. Fustes exentos de varios tambores y un guardapolvos decorado con las mismas hojas de los cimacios y animales. En la jamba izquierda de la puerta sillar invertido con inscripción sepulcral que dice: VIII K(a)L(endas)S MAR(TII) OBIT F(a)M(u)LO/ DEI A(nes...)/ ORATE PRO/ILLO: SI REGNETIS CU(m) XPO.
Interior. El arco triunfal es de medio punto y apoya sobre capiteles y cimacios de trazas originales. El izquierdo con cesta de entrelazo serpentiforme y cimacio vegetal; el derecho todo cubierto de círculos excavados unidos entre ellos por cinta con un surco central que también los une al collarino. Las basas son toscas, áticas, con lengüetas y plinto apoyado en banco de esquinas con bocel. (1)

 
Enlaces relacionados:
- Fotos de San Juan