Iglesia de Santa María.
En 1200, el rey de León, Alfonso IX, funda el monasterio de Santa María, para monjes blancos, contiguo al pequeño templo en honor del Salvador.
El maestro Gualterio construyó la iglesia, según consta de la inscripción colocada sobre la portada del norte, en la que aparece la fecha de 1118. Es de tres naves con crucero y cabecera de otras tantas capillas semicirculares, iguales las laterales, y mayor la central. Es un notable ejemplar románico por su voluntad –el mayor templo asturiano de este estilo-, por su elegancia y por su magnífico estado de conservación. El él se extingue el románico en el Principado.
En Valdediós impera la austeridad cisterciense en la ornamentación, los grandes ventanales, las ojivas de las bóvedas laterales, etc.
Tres ingresos primitivos dan paso al edificio: a los pies en el hastial de poniente, al norte en el crucero, y en la nave de la Epístola hacia el claustro. De todos ellos el primordial y más noble es el de poniente. Lo compone una gran portada abocinada con arco de medio punto de cuatro roscas decoradas con motivos lineales que apoyan sobre ocho columnas, cuatro a cada lado, que rematan en buenos capiteles con labor de entrelazos y mascarones. Las bóvedas apoyan sobre pilares cuadrados, a las que adosan columnas de sostén para los arcos de paso a las naves laterales con capiteles lisos. Arcos fajones sobre perpiaños, ventanas sin apenas labor decorativa, los tres altavoces primitivos, la espadaña moderna, con elementos antiguos como los monstruos que la flanquean, son también elementos notables de este templo que se distingue por su armoniosa grandiosidad. (50)
Se trata del templo de un monasterio cisterciense levantado durante el primer cuarto del siglo XIII junto al prerrománico de San Salvador de Valdediós. De la construcción original queda sólo la iglesia. El resto de las edificaciones se arruinaron a causa de las inundaciones ocurridas en los siglos XVI y XVII. Se procedió entonces a su sustitución por nuevas dependencias monásticas y el actual claustro clasicista levantado entre los siglos XVI y XVIII.
En Santa María de Valdediós, están los únicos tres altares románicos de piedra que se conservan en Asturias, uno de ellos bastante deteriorado. La inexistencia de figuración en la decoración obedece a los planteamientos puristas del Cister.
La impronta de la orden del Cister queda patente también en la sobriedad y pureza arquitectónica.
Santa María de Valdediós es un edificio, sin duda, románico: planta de tres naves con ábsides semicirculares, muros compactos, arcos de medio punto, motivos ornamentales típicos (Ajedrezados, zigzag, rosetas, etc.). No obstante, presenta soluciones novedosas como las bóvedas de crucería cuyos nervios, ya no de medio punto sino apuntados, descansan en las columnas adosadas a los pilares cruciformes. Columnas que en la nave central se truncan a media altura, quedando como suspendidas, lo que es una singularidad de la arquitectura cisterciense. (329)
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