Zamora (Za)

Casa del Cid:

Edificio civil construido a caballo sobre la muralla, junto a la puerta de Olivares. La fachada que da al Duero parece ser del s.XI y la que da frente a la Catedral, de mediados del XII. Últimamente se ha demostrado documentalmente que en este edificio se crió Doña Urraca y Rodrigo de Vivar sirvió al rey. (60)

Es una estructura rectangular de la que quedan los muros perimetrales: un potente paramento de sillería, alterado a lo largo de los siglos, guardando en el interior un jardín y una casa.

La fachada oriental fue la principal y posiblemente tuvo mayor altura que la actual. Es un muro liso, de sillería, contres pequeñas saeteras y una portada en el centro. La portada tiene el esquema típico de época románica y, aunque se muestra como un simple arco de medio punto, parece que fue doblado. (323)

Catedral de San Salvador:

La insólita celeridad de su construcción se tradujo en una unidad de estilo poco frecuente en aquel siglo y una extrema austeridad decorativa. Aún así se proyectó según cánones borgoñones clásicos, y sobre la marcha, se introdujeron sustanciales novedades en la cubrición, por influencia cisterciense y oriental: sus bóvedas de ojiva son de las más tempranas de España. Tiene planta de tipo basilical de tres naves de cuatro tramos cada una y un transepto de tres tramos. Conserva como elementos románicos más importantes su torre , cúpula y fachada meridional, que se conserva en estado original. (60)

Cruz del rey don Sancho:

Se ha relacionado con el Sitio de Zamora llevado a cabo por el rey Sancho II de Castilla en 1072, siendo el lugar donde se asentó el campamento. La cruz se levantaría en memoria de la muerte del rey. Es un monolito labrado en forma de paralelepípedo de sección rectangular, que se estrecha hacia la parte superior, rematado con una cruz griega. (323)

Ermita de la Virgen del Carmen del Camino:

El moderno edificio e suna construcción alargada en el que se han incorporado algunos elementos del antiguo: canecillos, un lucillo y una inscripción.

Encontramos cinco canecillos originales en la fachada bajo la espadaña: uno tiene perfil de nacela, otro es de tres rollos y los otros tienen forma piramidal.

El lucillo hoy es un ventanal lateral, pero en origen era funerario. Son dos arcos de medio punto sobre pequeñas columnillas.

La inscripción está en el porche de entrada y dice así: "Murió el siervo de Dios Menendo Bermúdez el día cuatro de las nonas de agosto, en la era milésima ducentésima septuagésima segunda". (323)

Ermita de Nuestra Señora de los Remedios:

Parece que es la antigua ermita de Santa María de la Vega. Se trata de un templo de planta basilical de tres naves cuya cabecera fue totalmente substituida. En la muro sur se adivina, pese a estar cegada y en parte ocupada por un ventanal moderno, la portada, de arco de medio punto doblado. (60)

La parte mejor conservada es la correspondiente al muro sur. En este muro se encontraba una portada románica, formada por un arco de medio punto doblado. La cornisa presenta perfil de bocel y escocia, mientras que en lso canecillos se advierte la alternancia de pequeños baquetones y medias cañas.

El muro septentrional fue recrecido ene l siglo XVIII, adosándole un pequeño porque que cobija un acceso moderno.

En el interior encontramos tres naves separadas por pilares cruciformes sobre los que apoyan arcos formeros de medio punto. La cabecera se vio profundamente transformada en época barroca. (323)

Iglesia de San Andrés:

Es un edificio de una nave de tres tramos, con dos cabeceras parejas de largos presbiterios y ábsides semicirculares.

La única pieza románica que se conserva es la torre, en el primer tramo de la nave. De planta cuadrada, alberga en sus pies una capilla a San Francisco Javier. En todos sus muros encontramos numerosas marcas de cantero. (323)

Iglesia de san Antolín:

De origen románico quedan escasos vestigios. Es un edificio de cruz latina, con una nave cubierta con artesonado, dos capillas laterales y cabecera cuadrada.

De su obra antigua sólo queda un retazo del muro meridional, inmediato al hastial occidental, conservando seis canecillos con rollos, nacela y formas geométricas. (323)

Iglesia de San Cipriano:

Lo más antiguo, de principios del s.XII, es la cabecera y algunos relieves reutilizados. De finales de este siglo, algunos restos interiores, la portada meridional, la torre y el rosetón del hastial. Estaba situada junto a la muralla, de la que su torre formaba parte de las defensas. (60)

Según una inscripción, los cimientos se empezaron a realizar el 2 de febrero de 1093. El aspecto actual es fruto de múltiples intervenciones a lo largo de los siglos. Del edificio primitivo quedan la torre, restos en los muros de la nave y la cabecera triple. Es una cabecera de testero plano. Los ábsides laterales se cubren con bóvedas de cañón y el central con cañón sobreelevado. La nave tenía tres naves, que se eliminan en la reforma de finales del siglo XIII o principios del XIV.

Los vestigios románicos corresponden a varias campañas. De la primera se conserva la cabecera, siendo el ábside del lado del evangelio el que mejor conserva su estructura original. En el interior, arcos triunfales dan paso de la nave a la cabecera. Son arcos de medio punto con bocel, baquetones y mediacaña en su dobladura hacia la nave los laterales y alancetado el central (rehecho en época gótica). El capitel del ábside central del lado del evangelio está decorado con una Epifanía. El capitel frontero muestra una representación que sintetiza el Pecado Original y la expulsión del Paraíso. Se encuentran en pesimo estado, destacando el central dle muro norte, en le que se representa un felino de cuello y patas encadenadas. El ábside de la epístola conserva las semicolumnas de su toral y vestigios de la imposta sobre la que voltea la bóveda.

En el tramo de oriental de las naves colaterales se mantiene parte de la estructura románica. Se abre una ventana de arco abocelado con tres junquillos en la rosca sobre columnas acodilladas y tornapolvos con tres hileras de billetes. El muro meridional del tramo oriental de la nave se mantiene en su estado original al interior. Aquí encontramos una portada remontada desde otra ubicación. Está formada por un arco de medio punto liso con doble arquivolta sobre jambas lisas con impostas de nacela.

Conserva una interesante y extensa serie de relieves descontextualizados. Destacan tres crismones, uno en el altar, otro en el muro meridional de la capilla central, y el tercero en el muro meridional de la nave.

En el muro meridional de la nave se encuentran tambien otros relieves, siendo el más famoso el que representa a un herrero martilleando sobre un yunque una pieza. A su lado hay un relieve que muestra al apóstol San Pedro. Son todos relieves con talla a bisel y en reserva, lo que apunta a una cronología prerrománica.

El tipo de cabecera hace que se feche a finales del siglo XII o principios del XIII. (323)

Iglesia de San Claudio de Olivares:

Su planta es muy sencilla: una nave rectangular prolongada por una cabecera constituida por un profundo presbiterio y un ábside ultrasemicircular. En el centro de la fachada norte se sitúa la única portada existente en la actualidad, siendo considerada además como una de las más antiguas y fastuosas de Zamora. En el interior todo el interés se centra en la capilla mayor y en la variada temática de los capiteles tanto del arco triunfal, como de la arquería norte y sur. (60)

El templo es una sencilla cosntrucción de una nave coronada por una cabecera con amplio presbiterio dividido en dos tramos y ábside semicircular con una portada abierta al norte. Aunque se han realizado reformas, conserva en lo fundamental su estructura románica. A la primera campaña constructiva corresponden la cabecera y el arranque de la estructura de la nave.

La cabecera llama el contraste entre la proporción exterior y el angosto espacio interior, fruto del recrecimiento del suelo. El hemiciclo es de gran sencilles. El tambor absidal está desnudo, apoyado sobre un basamento escalonado. La decoración de esta parte la encontramos en los canecillos del alero. En el muro sur del presbiterio están decorados con rollos o crochets, y en la cabecera, además de canecillos de este tipo, encontramos una serie de perdonajes en diferentes actitudes. En el interior, el hemicilo tiene dos líneas de imposta con tacos como único elemento decorativo. Un arco triunfal rehecho da paso a la nave desde la cabecera. Se apoya en capiteles decorados.

La nave ha sido muy alterada por reformas posteriores. En el muro septentrional destaca la portada: es un arco liso de medio punto y tres arquivoltas osbre jambas escalonadas con tres parejas de columnas acodilladas. Los capiteles están muy erosionados, sólo pudiendose adivinar la escultura del derecho: dos cuadrúpedos afrontados. En la clave del arco hay un tosco Agnus Dei en un clípeo ovoide, junto con las representaciones de los meses del año.

En el interior se guarda una pila bautismal de copa troncocónica lisa. (323)

Iglesia de San Esteban:

del s.XII, fue reformada en el XVIII. Al exterior, y tras las restauraciones que la han despojado de aditamentos y parches, la cabecera muestra los tres ábsides de testero plano y el central bastante más alto, ancho y profundo que los laterales. Las fachadas norte y sur son muy similares, estando articuladas mediante cinco contrafuertes prismáticos, como Santiago del Burgo. En el interior sólo se conservan las capillas absidiales. (60)

Es un edificio de una nave con gran amplitud rematada por una cabecera formada por tres capillas de testeros planos, siendo más ancha y avanzada la central.

Los muros norte y sur de la nave se articulan en cuatro paños separados por contrafuertes. La portada meridional está formada por un arco de ingreso de medio punto, decorado con boceles y medias cañas, y tres arquivoltas sobre parejas de columnas con capiteles de tipo vegetal. La portada septentrional es similar, siendo en este caso las arquivoltas lisas.

Los paramentos de la cabecera se articulan en dos cuerpos por medio de una imposta de tipo zamorano que marca el arranque de los vanos. Los muros se rematan con una cornisa soportada por una colección de canecillos en los que se combinan boceles y medias cañas.

En el muro sur de la epístola quedan restos de dos inscripciones que corresponden a los epitafios de dos damas.

El interior se encuentra completamente reformado. (323)

Iglesia de San Frontis:

su párroco llevaba el título de Abad y llegó a gozar de grandes prerrogativas. En la actualidad tiene planta de dos naves, una corta y con cabecera rectangular y, adosada al norte de ella, otra con ábside semioctogonal que, aunque con discrepancias, parece ser ésta la más antigua y la única románica. (60)

Exteriormente la imagen del templo ha sido muy alterada por reformas posteriores. En el paño central se abre una ventana rasfada con doble derrame y en el emridional otra saetera.

Interiormente, el templo hoy consta de dos naves, siendo la meridional la principal, obra de principios del siglo XVII.

De época tardorromáica queda la cabecera de planta poligonal, con presbiterio y ábside semihexagonal. Interiormente el paso a la cabecera lo marca una rcoa puntado y dobaldo de aspecto gótico. (323)

Iglesia de San Isidoro:

Tiene planta de una nave de tres tramos con cabecera cuadrada. Todo el exterior está jalonado por contrafuertes de sección rectangular que en la nave señalan los diversos tramos y en la cabecera se alternan con los ventanales laterales. En el tramo central de la fachada sur se abre la portada. Su interior fue totalmente reformado en el s.XVIII, conservándose exclusivamente el arco de triunfo.(60)

El actual templo es una edificación de una nave de tres tramos con una cabecera cuadrada y espadaña a los pies. Los muros de la nave se articulan en tres paños separados por contrafuertes prismáticos que llegan hasta la cornisa.

En el centro de la fachada meridional se abre la portada principal: cuatro arquivoltas apuntadas con boceles y medias cañas sobre una línea de imposta lisa. En uno de los canzorros que soportaron la techumbre de un primitivo pórtico hay un busto de un personaje. La cornisa en este lado está soportada por canecillos de nacela y otros troncopiramidales. Se abren en esta fachada dos parejas de arcosolios funerarios.

La fachada septentrional es más sólida, con los muros perforados sólo por estrechas saeteras. En el centro se abre una portada formada por un arco de medio punto y dos arquivoltas de boceles entre medias cañas. A su izquierda encontramos un arcosolio sin decoración.

El hastial de poniente está flanqueado por dos contrafuertes en als esquinas. Tiene un óculo sobre el que se eleva una espadaña de época posterior.

El interior fue muy reformado en los siglos XVII y XVIII. (323)

Iglesia de San Ildefonso:

Edificada sobre otra anterior, la románica se edificó durante el último tercio del s.XI, con ampliaciones y modificaciones en los dos siguientes. Como restos románicos quedan: la mayor parte de los muros norte y sur, el ábside central y parte del hastial. (60)

Iglesia de San Juan de la Puerta Nueva:

data probablemente de la segunda mitad del s.XII, aunque las obras se prolongaron durante todo el siglo siguiente. Su torre está rematada por la efigie de grandes proporciones de un guerrero con armadura medieval en funciones de veleta conocido como "Peromato". Asimismo destaca el bello rosetón de la fachada meridional , con estructura de rueda de carro. En el interior sólo conserva su aspecto original la cabecera (salvo sus bóvedas que son de crucería), con arco triunfal ligeramente apuntado sobre columnas. (60)

El edificio románico sufrió las primeras reformas en época gótica. El edificio actual tiene triple cabecera de ábsides cuadrangulares y con tres naves separadas por dos grandes arcos. La torre se levanta sobre la capilla maor. A ella se accede a través de una escalera cuadrangular adosada a la nave de la epístola. La iglesia románica constaba del mismo formato. Del templo románico quedan las fachadas norte y sur. En la meridional se conserva el absidiolo, la escalera de caracol y el resto del paramento. El interior de los muros está muy destruído.

De la cabecera parece que sólo queda original el absidiolo sur. Sobrevive parte de lo que fue el primitivo arco triunfal de la cpailla  mayor románica y los lados vecinos de las menores. Del arco triunfal mayor se aprecian las semicolumnas adosadas a pilares cuadrangulares. El absidiolo de la epístola conserva prácticamente toda su estructura románica, menos la cubierta. En el exterior tiene contrafuertes en los extremos de los muros y en el testero se aprecia la primitiva altura con vertiente a un agua y un ventanal compuesto por saetera abocinada enmarcada por un arco de grueso bocel. El paso de la cabecera a la nave se hace en la fachada meridional mediante un cuerpo cuadrangular en cuyo interior se dispone una escalera de caracil y la chimenea de la calefacción.

La fachada meridional del cuerpo de naves es lo mejor conservado del templo románico. Interiormente se divide en tres tramos por semicolumnas adosadas a pilastras y dispuestas a un lado y otro de la portada. Toda esta fachada conserva el alero románico con cornisa y un conjunto de canecillos muy erosionados. En el centro del muro se encuentra la portada, formada por tres arcos de medio punto sobre semicolumnas de capiteles muy erosionados. Sobre la portada hay un rosetón con tracería de ocho arquillos de medio punto dispuestos radialmente. En su extremo occidental esta fachada se remata con un cuerpo poligonal en el que se encuetnr auna escalera que sale al adarve que recorre toda la fachada.

En el muro norte se conserva el machón noreste interior, el entrono de la portada y el paramento exterior del tercer tramo. (323)

Iglesia de San Leonardo:

tiene planta de una nave bastante alargada, con una maciza torre en el ángulo noroeste, a la que en el s.XIII se le añadió otra sumamente estrecha en su costado norte. En la fachada sur, se conserva la cornisa, estando la portada cegada para colocar una portezuela metálica. En el hastial y oculta por construcciones modernas, se abre una portada idéntica a la septentrional de Santiago del Burgo. En su interior poco hay de notable, si no son tres lucillos en el muro norte y otro más, medio enterrado, en la basa más próxima a los pies. (60)

Ha sufrido grandes transformaciones. Actualmente es un templo de dos naves, aunque parece que en origen era de una. En las zonas bajas del muro septentrional de la nave colateral se encuentra el caracter románico, con una cornisa achaflanada con canecillos troncopiramidales. La fachada meridional se protegía con un pórtico del que quedan los canzorros. En el hastial meridional se abre una oprtada de medio punto y tres arquivoltas almohadilladas.

En el ángulo noroeste del templo se dispone una torre de planta cuadrada con un pasadizo abovedado en cañón, del cual se ve el arco exterior. (323)

Iglesia de San Pedro y san Ildefonso:

Por diferentes noticias sabemos de la existencia de dos edificios anteriores. Las continuas reformas que ha sufrido la iglesia dificultan la interpretación de los restos románicos conservados. La construcción románica que nos ha llegado debió pertenecer al tercer edificio. Tuvo las mismas dimensiones aunque de menor altura.

De la triple cabecera sólo queda la capilla mayor y el lado de la epístola. El ábside central está flanqueado pro la sacristía, una capilla y una pequeña estancia. El alero está decorado con canecillos de hojas planas, lanceoladas sosteniendo una cornisa de nacela con pequeñas molduras en las aristas. En el interior, las modificaciones no dejan ver nada de la construcción románica. El absidiolo de la epístola muestra mejor su estructura: bóveda de hemiciclo liso, con bóveda de cuarto de esfera y cortísimo presbiterio.

Los muros de la nave conservan la estructura románica aunque con fuertes alteraciones. El primer tramo es más ancho que los demás. Al exterior, en el muro norte se aprecian los contrafuertes que separan los distintos tramos. El priemr paño parece totalmente renovado. En el segundo se encuentra la gran portada neoclásica. En el tercer tramo se aprecia claramente el paramento románico. En el interior, el muro septentrional presenta dos arcosolios con inscripciones funerarias. En el tercer tramo se encuetnra el órgano y un retablo, pero el paramento también parece románico.

En el muro sur, en el exterior se encuentra la fábrica románica bien conservada. El primer tramo está decorado con cuatro arcos ciegos de medio punto. En el segundo se encuentra la portada románica, formada por cuatro arquivoltas de medio punto formadas por pequeños lóbulos rematados en peltas.  El tercer tramo está muy reformado por obras posteriores. En el cuarto, en el ángulo suroccidental de la iglesia, se encuentra la torre, de planta ligeramente rectangular y formada por tres cuerpos. El muro de poniente fue muy transformado. (323)

Iglesia de San Vicente:

Aunque debió alzarse a finales del s.XII, las reformas del XVI y XVIII, la desconfiguraron bastante.Lo más destacable de su exterior es el hastial y la torre. Entre la torre y un contrafuerte se abre la portada occidental, de fastuosa decoración, aunque muy carcomida y ennegrecida. En el interior sólo se advierten de la obra antigua tres ventanales en cada uno de los muros laterales, uno de ellos con columnas, así como el emplazamiento de las portadas norte y sur. (60)

Aun con las reformas que ha sufrido, podemos hacernos una idea de l aimagen original del templo. Era un edificio de tres naves con cabecera triple de ábsides rectangulares, de los cuales quedan los muros laterales. A los pies de la nave del evangelio se levantó una torre de seis cuerpos, los tres superiores con apuntados vanos para campanas.

Del edificio románico sólo la torre y el hastial occidental son visibles al exterior. Además, entre el cuerpo de la torre y uno de los contrafuertes se abre una portada románica, muy erosionada: un arco de medio punto con tres arquivoltas y chambrana, todo con decoración vegetal.

La torre es la más esbelta y mejor conservada del románico zamorano. Es de planta casi cuadrada con seis pisos, los tes inferiores lisos y los superiores con vanosa puntados a modo de campanario. (323)

Iglesia de Sancti Spiritus:

fundada con la categoría de abadía en 1212. De planta muy sencilla, en el exterior el testero de la capilla se remata por frontón triangular con airosas acróteras en sus tres vértices. Bajo él se abre un bello rosetón calado análogo al de Santiago del Burgo. (60)

Es un edificio formado por una nave rectangular rematada con una capilla mayor de testero recto.

En la fachada meridional se abre la puerta de acceso: un arco de medio punto doblado guarnecido por un guardapolvo de nacela.

En el interior, la nave se cibre con madera a dos aguas. Como paso a la capilla se cruza un triunfal de medio punto, cuyos muros tienen una imposta moldurada. El edificio debió estar enteramente cubierto por pinturas murales, de la scuales se salvan tres recuadros en el testero de la capilla mayor (una cruz rodeada de las figuras del Tetramorfos), en el hastial occidental (una cruz rodeada por dos ángeles y dos personajes nimbados) y en el muro norte de la nave (una cruz latina enmarcada en un rombo y rodeada por flores de lis).

Iglesia de Santa Lucía:

originaria del s.XII, aunque totalmente reformada en el XVIII. De su etapa románica conserva la parte inferior de sus muros perimetrales y la totalidad del septentrional, incluidos los canecillos de su cornisa. (60)

Es un edificio de gran cabecera cuadrangular, flanqueada por dos sacristías y ancha nave de tres tramos. De época románica ha sobrevivido el lienzo norte exterior de la nave y la mitad septentrional del hastial.

El muro septentrional conserva el alero completo, con 23 canecillos, varios mutilados. Predominan los de forma troncopiramidal invertida.

El hastial está dividido verticalmente por la mitad, adosándose en siglos modernos un habitáculo. En la parte alta de este muro hay dos ventanas sobre cuyo dintel se aprecian restos d euna ventana anterior. (323)

Iglesia de Santa María de la Horta:

durante siglos fue la casa matriz de los Hospitalarios de San Juan. Inicialmente tuvo planta de una nave bastante alargada de tres tramos con torre a los pies y cabecera formada por un ábside semicircular ultrapasado y presbiterio bastante profundo. Pocos años después se amplió con un amplio porche adosado a su muro de mediodía y que terminaría convertido en una serie de capillas laterales formando otra nave a todo lo largo de la iglesia. (60)

El templo original constaba de nave única dividida en tres tramos iguales, con portadas abiertas al norte, sur y oeste. La cabecera e sun ábside semicircular sobre un breve zócalo, cubierta con bóveda de horno generada por un arco doblado levemente apuntado que se apea en semicolumnas. El capitel del lado de la epístola es vegetal y el del lado del evangelio se decora con arpías afrontadas y un dragón atacando a  una arpía. Exteriormente se divide en cinco tramos y tres niveles delimitados por impostas.

La nave se articula en tres tramos iguales, cubiertos con bóvedas de crucería sencilla, de nervios moldurados con haces de tres boceles. Los capiteles son vegetales. La portada meridional está formada por un arco apuntado y liso, rodeado por dos arquivoltas y chambrana de nacela. Se apean en una imposta de listel, bocel y nacela y jambas escalonadas en las que se acodillan dos pares de columnas. Los capiteles interiores presentan hojas lidad y los extremos con parejas de grifos atacando a híbridos de cabeza humana.

La portada del hastial occidental es un arco de medio punto liso que mata su arista con una mediacaña ornada de botones vegetales.

Conserva una de las pocas mesas de altar románica: un bloque paralelepípedo de fábrica, de bella factura, con una arquería de medio punto ciega decorando su frente y los laterales. (323)

Iglesia de Santa María de la Vega:

Es un templo de origen románico del que nos han llegado algunos elementos: el hastial, de construcción típicamente románica, se ha visto afectada por remodelaciones posteriores; y nueve canecillos decorados con figuras geométricas vegetales y antropomorgas en el tramo superior de la fachada sur. (323)

Iglesia de Santa María la Nueva:

Del incendio derivado del "motín de la trucha"en 1158 sólo se salvaron la cabecera y parte de la fachada meridional, que databan de finales del s.XI, siendo posteriormente reedificada por el pueblo y posteriormente reformada en el s.XVII. Su mayor interés reside en la cabecera, de planta ultrasemicircular, se articula mediante seis columnas , que descansan sobre un zócalo y en vez de llegar hasta la cornisa, sostienen arcos ciegos de medio punto, de mayor luz el central; sus capiteles tienen una decoración sumamente original. De su interior destacamos la aparición de restos de pintura mural en el muro meridional, en una de sus últimas restauraciones, así como la pila bautismal románica ubicada en la sala de baptisterio. (60)

El rastro más antiguo se remonta al año 1159. Es un edificio de una nave con cabecera semicircular, con tramo presbiterial flanqueado por dos dependencias cuadrangulares. Se distinguen dos fases constructivas: la primera en que se realiza la cabecera, y la segunda, siendo uan reconstrucción del templo a raíz del incendio.

El ábside central tiene unos muros muy gruesos. Exteriormente arranca de podium, en el que se apoyan los siete arcos de medio punto sobre columnas con capiteles de repertorio variado que lo decoran. El alero de este ábside está muy erosionado. Las piezas originales son ajedrezadas. De los 20 canecillos sólo 11 son originales y sólo en siete se puede averiguar su decoración. El interior también está muy retocado. El presbiterio es rectangular y ligeramente más ancho que el ábside.

Las capillas laterales hoy tienen función de sacristía y almacén. Presentan un problema de interpretación. El norte es el que mejor conserva su estructura original. Es un espacio de planta rectangular que muestra al exterior una sillería irregular con grandes bloques en las esquinas. La capilla de la epístola tiene casi todo el muro esterior reconstruido. El muro meridional de esta capilla presenta alto zócalo con remate achaflanado y tiene todo el esquinal reconstruído.

El muro norte de la nave, al exterior, contacta con la capilla mediante un contrafuerte. La portada de este lado está muy descentrada. La puerta es muy apuntada, moldurada con bocel y seguido de varias arquivoltas. A lo largo de todo este paramento se aprecian varias rozas, mechinales y canecillos, testigos de las reformas que ha sufrido el edificio. En el remate del muro actual se puede ver el alero de la reforma, con 24 canecillos de ancha nacela, cuato de bocel y alguno con representación de cabeza zoomorfa. La mayoría son claramente góticas.

En la fachada meridional encontramos entre dos contrafuertes un osario, en el que se ve una línea de canecillos originales en el primer tramo. En el segundo tramo se encuentra la actual portada. En el interior, en el muro norte hay una línea de sillares más estrechos que podrían ser el remate del muro orginal.

A los pies se levanta la torre, de igual anchura que la nave, con un hueco cerrado con reja donde estuvo el Archivo del Estado Noble de los Caballeros Hijosdalgo de Zamora.

En el interior se guarda una pila bautismal de vvaso troncocónico invertido con chaflán hacia el interior. El cuerpo está decorado con siete arcos de medio punto rebajado sostenidos por columnillas con capiteles vegetales. (323)

Iglesia de Santa María Magdalena:

Destaca especialmente por su abundante y cuidada decoración escultórica. Perteneció a los caballeros de San Juan de Jerusalén, participando en su construcción dos maestros , el primero más arcaico y plenamente románico, al que se le atribuyen la portada meridional y el cilindro del ábside y que planeó cubrir la nave y el segundo, influido por el goticismo naciente, que realizó las partes más altas y sacrificó la bóveda con tal de obtener una mayor esbeltez de la nave a base de elevar sus muros. Destaca un monumento sepulcral, original obra de finales del s.XII. (60)

Es un edificio de planta basilical, con una nave y cabecera compuesta de tramo recto presbiterial y ábside semicircular, con una torre en el ángulo noroeste del hastial occidental. Posee tres portadas: en el hastial occidental, en el muro meridional y en el muro septentrional.

El ábside se eleva sobre un zócalo profundamente restaurado. El tambor se divide en tres paños por cuatro semicolumnas adosadas con capiteles que alcanzan las cornisas. La cornisa es de perfil de bocelillo y nacela, sustentada por unos canecillos decorados con dos y cuatro rollos, motivos vegetales, entrelazos y prótomos de felinos. Al interior, tiene dos niveles de  imposta, semicolumnas que determinan tres calles y las ventanas decorativas y ciegas.

El arco triunfal que da paso a la capilla está doblado hacia la nave, por otro moldurado con un bocel entre mediascañas sobre dos capiteles-ménsula lisos. El tramo presbiteial se cubre con cañón apuntado.

En el hastial occidental se abre una portada y sobre ella un rosetón de ocho arcos, que al interior se manifiesta como un gran arco de medio punto de alféizar con pronunciado talud. Esta portada es la más sencilla: un arco de medio punto ornado con bocel y arquivolta de dos finos bocelillos rodeado por una chambrana de perfil de nacela y listel.

La fachada meridional presenta síntomas de remodelación en época gótica. Es un arco levemente apuntado y polilobulado con perlas en la arista y rosca decorada con florones, hojas y tallos entrecruzados.

En el interior, en el tramo de nave inmediato a la cabecera encontramos dos baldaquinos de remate adintelado, embutidos en el muro de la nave. (323)

Iglesia de Santiago del Burgo:

templo de planta basilical de tres naves, de cuatro tramos cada una y cabecera ranciamente zamorana de tres ábsides rectangulares. En su fachada sur se destacan cinco contrafuertes prismáticos que la articulan en cuatro tramos,caracterizándose por su originalidad; asimismo, en el hastial hay otra portada, hoy cegada, con un bello rosetón de tracería de arquillos sobre columnillas radiales. La fachada norte es en todo simétrica a la meridional. En el interior destaca la gran altura de la nave central que le confiere suma esbeltez. (60)

Es un templo de tres naves y cabecera triple con testeros planos, más ancha y levemente avanzada la central, siendo el que mejor se mantiene hasta nuestros días. Sus naves se distribuyen en cuatro tramos regulares, separados por formeros doblados de medio punto y fajones apuntados. La nave central se cubría con bóveda de cañón, siendo después sustituída por la actual de crucería. Las naves colaterales reciben bóveda de arista.

En la cabecera, la capilla mayor ha sido muy transformada. El ábside del evangelio se cubre con bóveda de calón sobre imposta de perfil zamorano. El paso de la nave a la capilla se realiza por un arco toral liso, apuntado y doblado.

La fachada meridional del templo es la que ofrece una más clara lectura del edificio y los avatares de su fábrica. La portada consta de tres arquivoltas de arcos de emdio punto levemente peraltados y moldurados con tres cuartos de bocel en esquina sobre jambas escalonadas en las que se acodillan tres apres de columnas, coronadas por capiteles vegetales.

En la portada septentrional se conservan vestigios de policromía. Está formada por un arco y tres arquivoltas de medio punto con dovelas almohadilladas y chambrana de mediacaña y fino bocel sobre jambas escalonadas con dos pares de columnas con capiteles vegetales.

La portada occidental se compone de arco de medio punto y dos arquivoltas de lóbulos calados y recelados pro una línea incisa, rodeada por una chambrana de bocel y mediacaña apoyada sobre pares de columnas acodilladas de capiteles de decoración figurada.

En los muros norte y sur del segundo tramo de las colaterales se conservan dos ejemplares de sepulcros tardorrománicos. El de la nave del evangelio tiene dos arcos de medio punto moldurados con bocel entre mediascañas sobre haces de triples columnas. El arcosolio del muro sur es similar, aunque los arcos son apuntados. (323)

Iglesia de Santiago el Viejo o de los Caballeros:

Aunque su primera alusión documental data de 1168, debe remontarse a las primeras décadas de ese siglo. Además de en su antigüedad, su mayor interés reside en su decoración escultórica, en concreto en los capiteles de ejecución ruda y expresiva, de las pilastras norte y sur y de la nave. (60)

Parece que su primera fundación tuvo lugar a finales del siglo X o principios del siglo XI. Documentada aparece la priemra vez en 1168.

Es un templo de una nave, con presbiterio y cabecera semicircular. La portada está al mediodía y en el hastial se levanta un sencillo arco-campanario. En su estructura se conserva enteramente románico, pero buena parte de los paramentos han sido renovados en distintas ocasiones.

El ábside exteriormente sólo conserva la mitad norte del original. Interiormente tiene un podium ancho que remata en una pieza moldurada. El presbiterio es corto, siendo más ancho que el ábside pero de igual altura. Al exterior, conserva parte del alero en el lado norte, con tres canecillos. El lado sur parece postmedieval. Interiormente, un gran arco triunfal da paso a la nave, organizado en tres arquivoltas de medio punto, sobre columnas de capiteles figurados.

La nave ha sufrido diferentes reformas. El primer tercio es sin duda contemporáneo a la cabecera, quedando interiormente perfectamente definido por dos pilastras laterales con capiteles de alta cesta.

La portada parece remontada, estando recompuesta de una forma un tanto tosca. Está formada por una doble arquivolta de dovelaje simple.

En el templo hay otras piezas de origen románico. Un ejemplo es la mesa de altar, una gran losa con perfil de listel y chaflán. (323)

Iglesia de Santo Tomé:

Una de las más antiguas de Zamora. Del primitivo templo se conserva la cabecera y buena parte del muro norte, si bien, debió tener planta basilical de tres naves cubiertas con bóvedas sobre gruesas columnas, pero debió arruinarse y se rehizo con una sola nave y armadura de madera. Actualmente su planta es de nave rectangular con cabecera formada por tres ábsides rectangulares, mucho más grande el central, que es casi cuadrado. Destaca la decoración exterior e interior de su cabecera. (60)

El origen del templo fue monástico, aunque hoy aparece exenta salvo en su costado meridional. Es dificil conocer su estructura original ya que sufrió al menos dos intervenciones en época postmedieval.

De la primera campaña lo que mejor se conserva es la cabecera. Es una cabecera triple de ábsides cont estero plano, siendo más amplio el central. El hastial de la capilla mayor está rematado a piñón. Se distribuye en tres niveles, delimitados por impostas contres filas de billetes. Los muros laterales del ábside central están ceñidos por dos contrafuertes prismáticos que alcanzan la cornisa. Al interior, los ábsides están cubiertos con bóvedas de medio cañón, que parten de impostas ajedrezadas en los laterales y lisas en el lado central. Los arcos torales que dan paso a las capillas son peraltados y levemente ultrapasados. Se apoyan en semicolumnas, de las que sólo se conservan las basas de la central y los capiteles con decoración vegetal.

El triunfal del lado de la epístola tiene dos cestas vegetales. La pareja de capiteles del lado del evangelio son iconográficos. El del lado sur presenta una Epifanía duplicada por motivos compositivos. El frontero muestra la Adoración de los pastores.

En el siglo XV tiene lugar una segunda fase constructiva. (323)

Iglesia del Santo Sepulcro:

perteneció a los Templarios y, suprimidos éstos, a los Hospitalarios de San Juan. Del templo más antiguo, de mediados del s.XII, se conserva la torre. Es templo modesto con planta de una nave prolongada por ábside rectangular bastante profundo y torre- campanario sobre el tramo de los pies, bastante más ancha que profunda y desmochada desde tiempos antiguos. (60)

Es un edificio de nave rectangular, con capilla mayor de testero recto y torre a los pies.

En el exterior destaca la cabecera, con muros coronadospor una cornisa soportada por canecillos troncopiramidales decorados con hojas lanceoladas. En el muro septentrional de la nave se abre al portada de acceso: un arco de medio punto doblado sobre una línea de imposta cortada a bisel. En esta fachada se conservan varios canzorros que soportan la techumbre.

En el lado sur se encuentra la sacristía y una portada que comunica con las antiguas dependencias claustrales.

A los pies de la nave se levanta una torre de planta rectangular, formada por dos cuerpos separados pro una imposta lisa. El primer cuerpo tiene un arco de medio punto cegado en el lado sur. El segundo conserva una espadaña con dos huecos para las campanas.

En el interior, la cabecera se cubre con una bóveda de cañón apuntada.

En la restauración de 1969 se descubrieron en la capilla dos estelas discoideas decoradas con cruces patadas. (323)

Murallas:

Los restos más antiguos que de ella se conservan son del s.XI y los más numerosos del XII y del XIII. La cortina septentrional es la más antigua; junto al ángulo nororiental se abre el monumental Postigo de la Reina o Puerta de Doña Urraca; también se conserva el Postigo de la Traición. La cerca rodea luego al castillo o alcázar de cuya primitiva fábrica levantada por Alfonso II, sólo quedan los cimientos y arranques. En la cortina septentrional, cerca de la cegada puerta de San Pedro, está la puerta de Olivares o del Obispo, entre el Palacio episcopal y llamada Casa del Cid. La cortina oriental y el tercer recinto hoy en día no existen. (60)

El primer recinto se cree que se realiza con Fernando I, hacia 1063, rey que manda renovar y ampliar las defensas de la ciudad. Abarcaba una superficie de 25'5 hectáreas. Los muros se realizan a base de mampostería y sillería de arenisca local. Se rematóa base de merlones rectangulares, la mayor parte desaparecidos. Tenía once accesos: puerta del obispo, postigo junto a la Casa del Cid, Puerta de San Pedro, Puerta de San Cebrián, Puerta Nueva, Postigo de la Reina, Puerta de Doña Urraca, Puerta de San Martín, Puerta del Mercadillo, Postigo de la Traición y Postigo de Santa Columba, destacando la de Doña Urraca y la del Obispo.

Se quedó pequeño y empezaron a aparecer arrabales a extramuros. En torno a 1138 se realiza un segundo amurallamiento, encerrando una extensión cerca de las 32 hectáreas. Esta segunda muralla tenía siete puertas: la de la Feria o de San Bartolomé, de Santa Ana, San Torcuato, Santa Clara, San Pablo, San Andrés y de Balborraz, de estructuras similares a las del primer recinto.

En el siglo XIV se realiza una nueva renovación de fortificaciones, en el reinado de Alfonso XI. (323)

Museo Catedralicio:

Conserva un Cristo Crucificado procedente de la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Gema del Vino. Muestra a Cristo muerto sujeto en la cruz con cuatro clavos. La única vestimenta que incorpora es el perizonium que cubre desde la cintura hasta las rodillas. (323)

Museo de Zamora:

Matriz del sello de Pedro, obispo de Osma: procedente del monasterio de Moreruela, tiene forma almendrada con una inscripción de caracteres arcaicos. En el otro lado aparece el obispo con mitra y báculo.

Placa dorativa: procedente de Pobladura de Valderaduey, es una pieza rectangular con una serie de perforaciones perimetrales. Muestra un grifo en relieve, con la cabeza vuelta, las alas abiertas y la cola acabada en flor de lis.

Placa de un correaje de espuela: procedente d ela iglesia de San Pedro sobre el Río, Toro, es una pieza rectangular, con sencillo reborde perimetral, decorada con un tallo sinuoso.

Lauda sepulcral: procedente del yacimeinto de El Ejido, Dehesa de Pelazas, es una pieza irregular, que en su cara superior muestra incisos dos tableros de alqueque.

Arco del antiguo convento de San Jerónimo de Zamora: arco de medio punto de site dovelas, decoradas a base de rosetas con clípeos que encierran estrellas de seis puntas.

Capitel: procedente de la iglesia de San Juan del Mercado, Benavente, está decorado por tres de sus caras con anchas hojas de acanto.

Canecillo: procedente del palacio del Cordón, está decorado con un capitel pinjante de cesta lisa.

Pieza moldurada: procedente del monasterio de Moreruela. Parece ser una dovela de un arco, con sección más o menos triangular.

Capitel: procedencia desconocida. Está decorado en sus cuatro caras, tratando de representar anchas hojas angulares.

Capitel: procedencia desconocida. la cestá es redondeada y decorad con un entrelazo de tallos tripartitos que recorren la cesta.

Fragmento de canecillo: procedente de la calle de los Herreros nº 29, presenta una cabeza masculina imberbe.

Haz de capitelillos: procedente de la iglesia del Santo Sepulcro de Toro. Es una pieza de sección triangular, con tres columnillas en una cara y una especie de pilastra en la otra.

Quicios de puertas: procedentes de la calle de los Herreros nº 29. Son dos piezas cilíndricas, con un agujero central en le que encajaba el espigon del quicial de una gran puerta

Capitel: procedencia desconocida. Está decorado con motivos vegetales en tres de sus caras.

Fragmento de dovela: procedente de la iglesia de Santo Tomé de Zamora, debe corresponder a un fragmento de dovela de una portada.

Estela discoidal: procedente de las excavaciones de la plaza de Arias Gonzalo, Zamora. Está decorada en una de sus caras con un filete perimetral que alberga una cruz griega con escotaduras cuadradas en los extremos.

Fragmento de capitel: procedencia desconocida. La cesta está decorada con dos estilizados leones que contactan entre sí con los cuartos traseros. En el lado contrario se encuentran las cabezas, con una figuración muy mutilada.

Tablero de alquerque: procedente del yacimiento de El Ejido, Dehesa de Pelazas. Se adapta a la forma trapezoidal de la losa funeraria.

Fragmento de Jamba: procedente del castillo de Zamora. Es una jamba decorada por dos de sus lados a base de boceles.

Canecillo: procedente de la plaza de Antonio del Águila, Zamora. Está decorado con una cabeza masculina imberbe.

Capitel: procedente de la plaza de Antonio del Águila, Zamora. Está decorado en tres de sus caras con motivos vegetales.

Mocheta: procedente de la calle de San Andrés, Zamora. En uno de los extremos se decora con un capitelillo pinjante.

Dovelas: procedentes de Toro. Una está decorada con una roseta de triple capa de pétales, angulosos, tallados a bisel.

Dovela: procedencia desconocida. Corresponde a un arco de amplia luz. Está decorada con bocel en la arista, mediacaña en el intradós y otra mediacaña en el frente.

Fragmento de capitel: procedencia desconocida. decorado con una palmeta invertida de cinco hojas.

Canecillo: procedente de la calle cuesta de Pizarro nº 5, Zamora. Decorado con una cabeza de joben imberbe. (323)

Palacio Episcopal:

Guarda una talla en madera, la Virgen de la Cernecina. Es una Virgen sedente con el Niño en su regazo a modo de Virgen como trono de la Sabiduría. (323)

El Puente Viejo y el Puente de Piedra:

Desde tiempos muy tempranos, se realizó un puente para salvar el cauce del Duero. En época románica se construyó uno nuevo, a poca distancia del primero.

El Puente Viejo fue reforzado en torno a 1200, pero hacia 1310 cae en ruinas.

En 1167 se menciona por primera vez el Puente Nuevo, conocido más tarde como Puente de Piedra. Su estructura original está muy modificada. Está formado por 16 arcos apuntados, con tajamares trianguales y aliviaderos ovalados. Son constantes las noticias de reformas. (323)

Otros edificios civiles de la ciudad:

En el casco urbano se localizan algunas piezas decorando las puertas de algunas casas. Son mochetas que sostienen los dinteles de las puertas. Algunas han desaparecido recientemente.

Rua de los Francos, nº 2:  en 1330 aparece como residencia del ntoario de Zamora. Es un edificio de planta baja y dos alturas. En la planta baja se abren tres portones separados por pilares, donde se dispone un gran cargadero corrido de madera. Los elementos de piedra son de época románica: cuatro altos machones con las aristas cortadas en nacela o formadas por estrechos bocelillos y rematas con las mochetas decoradas.

Calle de los Herreros, nº 10: los restos románicos se limitan a un vano de sencillas jambas rematadas en dos mochetas con capitelillos pinjantes de hojas vueltas acogiendo bolas.

Calle de Balborraz, nº 44: Encontramos dos machones que descansan en aristas achaflanadas las cuales enmarcan un amplio vano con jambas de sillería.

Calle de Balborraz, nº 52: mantiene en la parte baja su estructura original: un amplio portón flanqueado por dos machones laterales de sillería rematados en mochetas.

Calle de la Plata, nº 16: Aunque la fachada ha sido dividida en dos, se ve la típica estructura compuesta por un amplio portón adintelado, con jambas rematadas en mochetas, la septentrional con un capitel pinjante de cesta con hojas planas y el meridional formado por una pieza prismática con simples hojas lanceoladas.

Calle de los Baños, nº 12: es une dificio de una planta baja y dos alturas, con la fachada revocada y muy transformada. En la jamba norte hay una mocheta con capitelillo pinjante de hojas lisas con bolas colgantes.

Arrabal de San Frontis. Callejón de Fermoselle: Se conservan en una casa de fachada reformada dos mochetas en las que se aprecia la forma de capitelillos pinjantes piramidales.

Arrabal de San Frontis. Calle de San Roque: Se conservan jambas rematadas en mochetas.

web local

 
Enlaces relacionados:
- Fotos de Zamora (I)
- Fotos de Zamora (II)