Usuario     Contraseña  
 
Buscador  Ayuda del Buscador
NECESITA SABER - NEEDS TO KNOW
Arte Románico - Romanes Romanik Romanesque
Mundo Románico
Estética románica
Simbolismo e Iconografía
Sincretismos e Influencias
Filosofía y Teología
Investigación
REPORTAJES
PARA SABER MÁS - TO LEARN MORE
Firmas Destacadas
Hemeroteca
Enlaces - Links
BANCO DE FOTOS - PHOTOS BANK
Lugares Románicos (Places Sites)
Fuentes del Arte Románico
Museos
Exposiciones Temporales
Miniaturas (Sólo Usuarios Registrados)






Contadores
Visitas totales: 2719248
Visitantes en línea: 11
Reducir tipografía Aumentar tipografía Versión imprimir
Fueron Portada Repositorio de "En este mes comentamos" Agosto 2014 - Rodrigo Díaz de Vivar...

Agosto 2014 - Rodrigo Díaz de Vivar...
Repositorio de "En este mes comentamos". Agosto 2014 - Rodrigo Díaz de Vivar...

Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid, ¿mito o leyenda?

 

En toda época histórica hay un personaje destacado con más o menos de leyenda a sus espaldas: Alejandro el Magno, Aníbal, Cleopatra, Carlomagno, Ricardo Corazón de León, Federico Barbarroja, Juana de Arco, Luis XIV… podríamos seguir alargando esta lista. Soy consciente de que entre todos los nombres dados anteriormente no hay ninguno español. Pero aquí también los tuvimos, a Viriato le sucedió don Pelayo y a éste, el más importante de todos nuestros antepasados: Rodrigo Díaz, el de Vivar, de quién dicen que ganó batallas hasta después de muerto. Mucha ha sido la prosa que se ha escrito sobre este personaje que realmente existió, más allá del mito, intentaremos descubrir que hay de cierto y que no en la leyenda de este hombre.

  


Repositorio de "En este mes comentamos". Agosto 2014 - Rodrigo Díaz de Vivar...

El nacimiento de Rodrigo se documenta entre 1045 – 1050, probablemente en la localidad burgalesa de Vivar, tal y como se afirma en las Mocedades de Rodrigo (cantar de gesta del siglo XIV). Son muchas las hipótesis que se barajan sobre el origen del Cid, a principios del siglo XX los historiadores, incluyendo a Menéndez Pidal, defendían la condición humilde del guerrero, basándose en el Cantar del mío Cid (XIII), en donde se le representa como un personaje de baja hidalguía que va ascendiendo gracias a su valentía en el campo de batalla. Pero en la Historia Roderici, del siglo XII, nos dice que pertenecía a la aristocracia, de seguro por línea materna, su madre pertenecía a uno de los linajes más altos de la nobleza castellana y probablemente por línea paterna, de Diego Laínez se ha dicho desde que era un infanzón hasta uno de los miembros de la importante estirpe leonesa de los Laínez. Lo que no da lugar a duda es que el joven Rodrigo entró al servicio de la corona como doncel del príncipe Sancho, cosa que no les sucedía a los pertenecientes a la baja nobleza; este hecho, además de las tierras que aportó cuando se casó con doña Jimena, que no habían sido ganadas por la fuerza, sino heredadas de sus progenitores; nos llevan a pensar que los ancestros de Rodrigo no eran tan humildes como se les ha querido representar en el Cantar. Perteneciendo al séquito del infante, aprendió el manejo de las armas y a leer y a escribir. Participa junto a Sancho en la batalla de Graus, a favor del rey de la taifa de Zaragoza: al- Muqtadir, en contra del rey de Aragón: Ramiro I.

Siguiendo la última voluntad de Fernando I, el reino se reparte entre sus hijos: a Sancho, el primogénito, se le entrega Castilla; a Alfonso le corresponde León; a García Galicia a Elvira Toro y a Urraca Zamora. Rodrigo permanece con Sancho II de Castilla, quién no tardará en reclamar el trono de León, que había sido la cabeza del Imperio de su padre. Es a la muerte de la reina y madre, Sancha de León, cuando empiezan las luchas entre los hermanos (1065). Tanto Sancho como Alfonso intentaron anexionar a sus territorios los pertenecientes a Galicia, lo que provocó que el García se refugiara en tierras portuguesas. Fue Sancho quién le capturó en Santarem y le encarceló en Burgos, para después desterrarlo a la taifa de Sevilla (1072). Empieza así la lucha entre los dos hermanos con los reinos más fuertes, con las tropas bajo el mandato de Rodrigo, venció a las huestes leonesas propiciando que Alfonso se diera a la fuga y se refugiara en la taifa de Toledo, donde reinaba Al- Mamun, dando lugar a que Sancho entrara en León como rey y que Rodrigo se ganara el apelativo de “Campeador”. Sancho no tarda en reclamar a sus hermanas sus territorios para volver a reunir el vasto Imperio que poseía Fernando. Urraca se niega a ello y comienza así lo que se ha denominado el Cerco de Zamora.


Repositorio de "En este mes comentamos". Agosto 2014 - Rodrigo Díaz de Vivar...

No entraremos en detalles de si es cierto o no lo que se relata, la conclusión es que Sancho murió allí, en el asedio. Según el Cantar a manos de Vellido Dolfos, que primero se ganó el favor real y luego lo mató. Una vez muerto el monarca, tanto Alfonso como García acuden a reclamar las tierras de su hermano. Rodrigo, que ha luchado junto con Sancho hasta el último momento, se pone al servicio del rey de León. En el Cantar tras el asesinato del monarca castellano se relata el episodio conocido como “La Jura de Santa Gadea” hecho totalmente ficticio, que no aparece en la Historia Roderici. En este hecho se relata cómo Rodrigo, tras la muerte de su señor se desplaza a Burgos para ponerse al servicio de Alfonso, pero conociendo las intrigas de la Corte, antes hace jurar sobre la Biblia, al rey leonés que no ha tenido nada que ver en el asesinato de su hermano. Este hecho propicia el primer destierro del de Vivar.

Pero lo cierto es, que las relaciones entre Alfonso y Rodrigo no fueron malas, el segundo no obtuvo cargos de importancia relevante dentro de la Corte, porque no era el hombre de confianza del monarca, que los otorgó a aquellos que habían permanecido fieles a su alrededor. Si que le encargó la recaudación de las parias de la taifa de Sevilla y le buscó un buen matrimonio concediéndole la mano de Jimena, la bisnieta de Alfonso V de León, con la que tuvo a Diego, María y Cristina. Fue durante una de esas recaudaciones, cuando Rodrigo, repelió un ataque de las tropas andalusíes internándose en los territorios de la taifa de Toledo y saqueándolos. Éste fue el verdadero motivo de su primer destierro, Toledo estaba bajo la protección de Alfonso, y además el monarca escuchó las voces de aquellos opuestos al guerrero. A finales de 1080 o principios del 81 Rodrigo marchó al destierro, rompiéndose así su relación de vasallaje con el monarca leonés.

 

Repositorio de "En este mes comentamos". Agosto 2014 - Rodrigo Díaz de Vivar...

Durante 5 años y medio pone su espada y la de su mesnada, al servicio de los reyes de la taifa de Zaragoza. Al salir de Castilla cumpliendo el destierro, lo primero que hace es ofrecer sus servicios militares a un príncipe cristiano, pero en Barcelona no le quieren y es así como acaba al mando de al-Mutamán, rey de Zaragoza. Durante este tiempo, lucha tanto contra musulmanes como contra cristianos, a excepción de su rey Alfonso. Sus victorias le valdrán el reconocimiento de todos y le convertirán en el hombre más respetado detrás del rey. Su aventura terminará con el desembarco de los almorávides en otoño de 1086, será entonces cuando regrese a socorrer al monarca de Castilla. Alfonso lo recibe con todos los honores. En el verano de 1087 el rey manda al Cid a Valencia, y le otorga el señorío sobre todos aquellos territorios que gane al poder musulmán, aunque seguiría prevaleciendo el poder regio. Las tropas cristianas se quedaron junto al rey y Rodrigo tuvo que unir sus tropas a las del soberano taifa de Zaragoza. El gobierno de la ciudad era complejo, a los problemas internos se les unía el acoso de los condes cristianos de Barcelona y de los monarcas musulmanes de Zaragoza y Lérida. Luchando junto al monarca de la taifa de Zaragoza fue cuando se ganó el apelativo de Cid. Cuando volvía de una nueva victoria, al entrar en la capital maña le recibieron al grito de sidi (que significa “mi señor” en árabe andalusí).

La llegada de las tropas almorávides propició la reconciliación con Alfonso. Los almorávides cumplían de manera estricta la ley islámica y no veían con buenos ojos que un rey musulmán tuviera a su servicio a un caudillo cristiano, además Alfonso necesitaba buenos comandantes que mandaran sus tropas ante la nueva invasión musulmana. A principios de 1087 el Cid ya formaba parte de las huestes cristianas que se unieron a las del rey de Zaragoza para frenar el ataque catalán en tierras valencianas, que estaban bajo la protección de Alfonso VI. Cuando las tropas de Berenguer Ramón II, ayudadas por las provenientes de la taifa de Lérida, tuvieron sitiada Valencia, el Cid y Alfonso VI planearon un ataque conjunto, unos lucharían por el norte y los otros por el sur. El Cid logra hacerse con la capital del Turia.

En 1088 Alfonso le pide al Cid que se una a él para levantar el cerco al que está sometida la ciudad murciana de Aledo. Se produce un desencuentro entre ambos ejércitos, lo que provoca que el rey vuelva a desterrarlo acusándole de traidor, con lo que podía expropiar todos sus bienes, y retuvo a Jimena y a sus hijas. Esta vez el de Vivar decide ponerse al mando de la ciudad de Valencia, sin tener que obedecer las órdenes de nadie, su fama le precede, por lo que no extraña que los caudillos locales le agasajen en su camino hasta la ciudad del Turia. Pero los gobernantes cristianos no lo vieron con buenos ojos, en el verano de 1090 el conde de Barcelona es capturado tras presentar batalla junto con las tropas del rey taifa de Lérida. Le sería concedida la libertad a cambio de la promesa de abandonar sus aspiraciones al Levante. Se convertía el Cid en la persona más poderosa del oriente peninsular, bajo su protección estaban: Valencia, Lérida, Tortosa, Denia, Albarracín, Alpuente (actual zona del Alto Turia), Sagunto, Jérica, Segorbe y Almenara (estas tres últimas en Castellón). En 1092 el rey de León, unido con el de Aragón, Ramón Berenguer II y navegantes pisanos y genoveses, atacó la taifa de Tortosa, llegando hasta Valencia, pero los elevados costes de la campaña obligaron a Alfonso a retirarse. Rodrigo que estaba en Zaragoza cuando tuvieron lugar éstos hecho, no tardó en tomar represalias y saqueó La Rioja. Tras lo cual, ninguna fuerza cristiana se opuso al Cid, cuyo máximo rival eran las tropas almorávides. Esta amenaza fue la que le hizo tomar la decisión de conquistar Valencia aun en manos almorávides, para crear un señorío hereditario.

 

Repositorio de "En este mes comentamos". Agosto 2014 - Rodrigo Díaz de Vivar...

Para guerrear se alió con Pedro I de Aragón y con Ramón Berenguer III. Tras la derrota, el rey leonés perdona a Rodrigo y a partir de ese instante, todo lo que suceda en Valencia será en nombre del rey. Los almorávides aprovechan estas batallas entre cristianos para ocupar la capital, que hasta mediados del mes de junio de 1094 no volverá a ser cristiana, gracias a la unión de las tropas catalanas comandadas por Ramón Berenguer III, aragonesas con el rey Pedro I y las de Rodrigo, que tomó posesión de la ciudad titulándose “Príncipe Rodrigo el Campeador”, tratamiento que derivaría en “Cid”.

No se conoce la fecha de la nueva reconciliación con Alfonso VI, lo que si se ha documentado es que el monarca leonés, para defender Toledo del ataque almorávide, recurre a los caudillos cristianos: Pedro I y Rodrigo, para que sus ejércitos se alíen. En 1097 el Cid, que no puede dejar la capital valenciana manda a sus huestes capitaneadas por su hijo Diego a Consuegra, en esta batalla perecería su único hijo y heredero. Desolado ante la pérdida, se ocupa de casar bien a sus hijas: Cristina con el infante Ramiro Sánchez de Pamplona y María con el conde de Barcelona, Ramón Berenguer III.

Abatido por la muerte de su hijo y consciente de que Valencia volvería a caer en manos árabes, falleció a mediados de 1099. Jimena, su viuda, mantuvo su reino tres años más. En 1102 Alfonso VI, que había acudido a la llamada de socorro de Jimena, ordenó abandonar la capital del Turia, para lo cual se inhumaron los restos de Rodrigo y se llevaron al monasterio de San Pedro de Cardeña. Dicen que los almorávides cuando vieron atravesar las puertas los restos del guerrero huyeron despavoridos. Nada tiene que ver con la última imagen de la película de “El Cid” (1961) en la que su director Samuel Bronston hizo que Charlton Heston cabalgara empalado sobre su montura, recorriendo las playas de Peñíscola, ahuyentando a los almorávides.

En la Guerra de la Independencia los soldados franceses saquearon la tumba, pero en 1809 el gobernador de Castilla la Vieja: Paul Thiébault, dispuso que se recogieran sus restos y mandó construir un monumento fúnebre en el Paseo del Espolón de Burgos, donde descansarían hasta que con la desamortización de Mendizábal (1842) se trasladaron a la Casa Consistorial de Burgos. Hoy día los podemos ver en el crucero de la Catedral de Burgos, reposando junto los de su esposa Jimena desde 1921.

 

BIBLIOGRAFÍA:
• FLETCHER, Richard: El Cid. Editorial Nerea. 4 ª edición. San Sebastián, 2007
• MARTÍNEZ DÍAZ, Gonzalo, S.I.: “El Cid en Valencia”. Arqueología, historia y viajes sobre el mundo Medieval. Año VI, nº 37.Barcelona, 2010, pp 42-51.

CENTRO DE ESTUDIOS CÍRCULO ROMÁNICO
Presentación
Manifiesto Románico
Memoria de Actividades (Curso 2013- 2014)
Conferencias
Fueron Portada
Foro Antiguo
Panel de Conferenciantes y Ponentes de Seminarios
Notas de Prensa y Convocatorias Recibidas
Rincón del Usuario
ROMÁNICO PARA NIÑOS
ORGANIZACIÓN
Quiénes Somos
ENCUESTA DE CALIDAD
Colabora con Nosotros
VIAJES ROMANICOS - TRAVELS
Los viajes del Círculo Románico
Rutas recomendadas
Senderos del Románico
Información Auxiliar
Suscríbete al Boletín de Círculo Románico




      LIBRO DE VISITAS       RECONOCIMIENTOS       ENTIDADES AMIGAS       MAPA DEL SITIO
© CÍRCULO ROMÁNICO