Usuario     Contraseña  
 
Buscador  Ayuda del Buscador
NECESITA SABER - NEEDS TO KNOW
Arte Románico - Romanes Romanik Romanesque
Mundo Románico
Estética románica
Simbolismo e Iconografía
Sincretismos e Influencias
Filosofía y Teología
Investigación
REPORTAJES
PARA SABER MÁS - TO LEARN MORE
Firmas Destacadas
Hemeroteca
Enlaces - Links
BANCO DE FOTOS - PHOTOS BANK
Lugares Románicos (Places Sites)
Fuentes del Arte Románico
Museos
Exposiciones Temporales
Miniaturas (Sólo Usuarios Registrados)






Contadores
Visitas totales: 2722163
Visitantes en línea: 7
Reducir tipografía Aumentar tipografía Versión imprimir
Mundo Románico EL CAMINO DE SANTIAGO El Camino "Francés" La sirga peninsular De Somport a Puente La Reina

De Somport a Puente La Reina
por Fernando Ezquerra Lapetra (CR)

de_somport_a_puente_la_reina_circuloromanico_7
Todos por la causa

La sirga peninsular. De Somport a Puente La Reina

Históricamente, se denomina "Camino aragonés" a una de las dos cabeceras del llamado "Camino francés de peregrinación a Santiago de Compostela". En concreto, al tramo que transcurre entre el puerto de Somport (Huesca) y la localidad de Puente la Reina (Navarra). En este sentido, las fuentes documentales indican que hasta el siglo XI el puerto utilizado para superar la cordillera de los Pirineos en su vertiente aragonesa era el de Palo. Desde allí, se habilitaba un camino que, bajando por el Valle de Echo y pasando por el monasterio de San Pedro de Siresa, desembocaba en la Canal de Berdún, al encuentro con el río Aragón. Hasta la actualidad, este camino se ha identificado como el ramal principal de la calzada que comunicaba Zaragoza con el Bearn, ya en Francia.

Sin embargo, ya en el siglo XII, la célebre obra Codex Calixtinus, atribuida a Aymeric Picaud, en su libro V, informa de un nuevo itinerario o camino que cruzaba por el puerto de Somport (el Summus Portus de los romanos). El libro también señala que son cuatro los caminos (Saint-Giles, Montpellier, Tolosa y Somport) que conducen hacia Santiago de Compostela desde Francia, aunque los cuatro confluyen en uno solo en Puente la Reina (Navarra).
 Lo que realmente sorprende es que el Codex Calixtinus indica que el Camino, desde el puerto de Somport hasta Puente la Reina, puede hacerse en tan sólo tres etapas, cuando hoy en día ese mismo recorrido se propone en seis etapas:
1. Somport-Jaca (30,5 Km.)
2. Jaca-Arrés (25 Km.)
3. Arrés-Ruesta (28,7 Km.)
4. Ruesta-Sangüesa (21,8 Km.)
5. Sangüesa-Monreal (27,2 Km.)
6. Monreal-Puente la Reina (28,3 Km)


Con los peregrinos que llegaban de Europa también vinieron sus formas de pensar, su manera de vivir y la expresión de su fe. Pero si existe un estilo artístico que se relaciona de forma natural con este camino, ese es el arte Románico. A lo largo de este itinerario, se encuentran algunos de los hitos románicos más importantes y sorprendentes, tanto en el territorio aragonés como el navarro, del románico hispano. Sin embargo y por la naturaleza de este artículo, nos detendremos en sólo tres ejemplos considerados como los más representativos: la catedral de san Pedro de Jaca en la provincia de Huesca (Aragón) y los templos de Santa María la Real de Sangüesa y de Santa María de Eunate en Navarra.

El camino francés por Aragón discurre durante 165 kilómetros. En su primera parte, avanza en dirección norte-sur; después, gira hacia el occidente, dejando siempre atrás la luz que nace en el este. Los peregrinos que utilizaban el Bearn y Oloron para ascender la cordillera de los Pirineos, atravesaban el puerto de Somport (1640 m.), indicado por un crucero. Desde su altura, se divisaba el Hospital de Santa Cristina de Somport y el castillo de Candanchú. El hospital de Santa Cristina de Somport, situado a pie de puerto (1520 m.) y junto al camino real, era con lo primero que se encontraba el peregrino que se dirigía por el Camino francés de Aragón hacia Santiago de Compostela. El Codex Calixtinus lo denomina Unum Tribus mundi, o lo que es lo mismo, uno de los tres centros de caridad más importantes del mundo cristiano en esos momentos junto a los hospitales de Jerusalén y de San Bernardo en los Alpes. Su existencia se documenta ya en el año 1100, a través de un documento del rey Pedro I de Aragón y de Pamplona. Se considera la continuación natural de la llamada Vía Tolosana a través del valle de Aspe. Según el Codex Calixtinus, a los peregrinos se les concedía el derecho de hospedería durante tres días. Allí, también se curaban a los enfermos y se enterraba a los muertos. Como otras, su fundación también tiene orígenes legendarios. En dicho hospital, existía una pequeña iglesia románica construida entre los siglos XII y XIII. El hospital prospera con la instalación por parte del vizconde bearnés Gastón IV (1090-1130) de una comunidad de canónigos regulares de San Agustín. Como institución hospitalaria, acabó recibiendo todo tipo de donaciones, tanto privadas como regias. Desde el hospital, se realiza la primera etapa hasta Jaca. 

Después de abandonar la planta excavada de lo que antiguamente fue el Hospital de Santa Cristina de Somport, el viajero pasa la moderna estación invernal de Candanchú. Desde Candanchú, se llega a Canfranc, lugar en el que se cruza el río Aragón por un puente medieval. Luego, toca el camino hacia Villanúa, desde donde el peregrino sube hasta Castiello de Jaca. Desde aquí, a Jaca. Allí, aguarda su espléndida catedral de origen románico en la plaza del mismo nombre.
 


La sirga peninsular. De Somport a Puente La Reina

LA CATEDRAL DE SAN PEDRO DE JACA
(Banco de Fotos)

(Enlace recomendado)

En el siglo XII, al llegar el peregrino a Jaca, la capital histórica del Reino de Aragón, se encontraba con la magnífica catedral puesta bajo la advocación de San Pedro. En 1077, Jaca había recibido los fueros de ciudad de manos del rey Sancho Ramírez. En esta ciudad, se inició, en el último cuarto del siglo XI, su construcción por iniciativa de dicho rey. En Jaca, cabeza de su reino, Sancho Ramírez, que había hecho pacto de vasallaje con la Iglesia de Roma en 1068, construyó una catedral que no sólo fue sede episcopal (honor que, en virtud del pacto de vasallaje, le había concedido el Papa) sino también el lugar emblemático en el que se introdujo el nuevo rito litúrgico, el romano, en sustitución del antiguo rito hispano o mozárabe. Las fuentes historiográficas tienden a ponerse de acuerdo en que su construcción se realizó en dos etapas: la primera, entre 1077 y 1082; la segunda, entre 1104 y 1130. Se inició la construcción de la catedral de San Pedro de Jaca siguiendo los modelos de los esquemas arquitectónicos y constructivos lombardos. A su vez, la propia catedral de Jaca se convirtió en modelo constructivo de otros templos de la Jacetania, como la iglesia del Castillo de Loarre, y es indudable que dejó impronta en algunos de los templos románicos más hermosos construidos a lo largo del recorrido del Camino de Santiago. Sin embargo, la catedral no ha llegado hasta nuestros días tal y como se ejecutó en la época románica. Por esta razón, en el desarrollo de este artículo, nos detendremos, brevemente, tan solo en aquellas partes románicas de la catedral que han sobrevivido hasta nuestros días, dejando sin comentar aquellas otras que pertenecen ya a otros estilos artísticos y constructivos.

La sirga peninsular. De Somport a Puente La Reina

No está claro por donde comenzó a construirse la catedral de Jaca, quizás por más de un lugar, además, su construcción se detuvo durante años y en su ejecución intervinieron diferentes maestros, siglos más tarde sufrió un incendio y, ya en el siglo XIX fue sometida a una reconstrucción/restauración que conllevó la modificación física de algunos capiteles e incluso su cambio de emplazamiento, todo lo cual produce hoy una lectura arquitectónica compleja si no caótica de algunas zonas.
De su factoría románica, destaca su fábrica a base de grandes sillares regulares. Además, sorprende el estado de conservación de su fachada oeste en la que se encuentra un atrio y su portada. La característica arquitectónica de esta portada consiste en que su arco de mayor radio enlaza con la bóveda de cañón de la nave central del interior del templo a través de su forma semicircular. La portada está compuesta por arquivoltas que apean sobre columnas. En su tímpano, está esculpido el famoso crismón jaqués. El crismón presenta ocho radios de aspecto vegetal. A sus lados, se esculpieron dos leones. Debajo de uno de ellos, se labró a un personaje que agarra una serpiente. Debajo del otro león, se esculpió lo que se interpreta como un animal polimórfico y un basilisco. El tímpano se completa con las famosas inscripciones latinas que sirven para interpretar el contenido teológico y político de todo el conjunto escultórico.

Interpretación del tímpano

En la fachada sur, debemos destacar los capiteles historiados obra del llamado “Maestro de Jaca”. En el tímpano, quedan las representaciones de un león y un toro alados, dos de los símbolos (San Marcos y San Lucas) del Tetramorfo. Al faltar los símbolos del hombre y del águila (San Mateo y San Juan), es fácil suponer que este tímpano se hizo con piezas que provenían de otros relieves.

También destaca la conservación del ábside sur, uno de los tres con los que contaba la catedral románica. Un ábside que todavía conserva en su ventanal absidal iconografía de origen románico. Junto a la desaparición parcial de su ábside, se debe comentar que la tendencia general de esta catedral, consistente en la construcción tripartita de sus muros, se acabó extendiendo a otros templos del Camino de Santiago.

La planta del templo es basilical de tres naves que concluyen en sendos ábsides semicirculares. La nave central es la más alta y ancha. Este recurso permitió que se pudiesen abrir óculos en sus muros, por encima de las naves laterales, que se levantaron más bajas. De esta manera, la diferencia de altura de las tres naves facilitaba la iluminación de toda la catedral. En el interior, se alternan soportes cruciformes con circulares. El crucero se cubrió con una bóveda semiesférica de planta octogonal sobre trompas. La cubierta, que sufrió un proceso de restauración, está reforzada con nervaduras formadas por grandes arcos de medio punto.

Si la arquitectura de la catedral de Jaca presenta originalidades, su decoración escultórica marca una tendencia a través de todos los soportes que utiliza: capiteles, metopas, ménsulas, muros y basas. Se puede establecer que los capiteles, metopas y ménsulas reproducen un programa iconográfico basado en escenas Bíblicas acompañadas de otras relacionadas con la vida cotidiana. Entre los maestros escultores, destaca el llamado “Maestro de Jaca”, que creó el denominado estilo decorativo que acabó conociéndose como "románico jaqués", caracterizado por sus formas clasicistas que remiten a la decoración de los sarcófagos romanos. Junto a este maestro, se han señalado las actuaciones del “Maestro Esteban”, del “Maestro Mateo” y del denominado “Maestro del sepulcro de Doña Sancha”.
Recientes descubrimientos apuntan a la existencia probable de un maestro denominado "Bernardus", quizás Bernardo de Montecuccoli, dada la coincidencia de fechas, estilos constructivos, relaciones y patronímico.

En los muros y basas se reparte la iconografía geométrica en especial con el denominado ajedrezado o taqueado jaqués. Un elemento iconográfico que junto a la utilización del crismón pétreo también acabará difundiéndose por otros templos del Camino de Santiago como marca de influencia de la identidad jacetana.

Siguiendo con la iconografía románica y, aunque no pertenezcan estrictamente a la decoración de la catedral de San Pedro de Jaca, se tiene que recordar que en el Museo Diocesano, que acoge la misma catedral, se encuentran recogidas las magníficas pinturas románicas de Bagüés, Ruesta, Susín, Navasa, entre otras.

Abandonamos Jaca, la ciudad siempre observada por la peña Oroel, para dirigirnos hasta Santa Cilia y Puente la Reina de Jaca, tras cuya visita el viajero se dirige hacia Arrés, en el monte Samitier. Aquí se produce el tránsito de la provincia de Huesca, Martes, a la de Zaragoza, Mianos. El peregrino inicia el recorrido por el territorio histórico del antiguo Arcedianato de la Valdonsella, perteneciente en lo civil a los reyes aragoneses y, en lo eclesiástico, al obispo de Pamplona. En este territorio, toca pasar por entornos típicamente medievales y de gran importancia para la iconografía escultórica y pictórica románica: Artieda, Bagüés y Ruesta, entre otros. Todo este territorio constituye en sí mismo un imponente conjunto medieval en continúas tareas de restauración en la actualidad. Al final de la Valdonsella histórica espera Undués de Lerda.
A partir de aquí, el camino ya se adentra en tierras de Navarra después de haber recorrido 98 kilómetros por tierras aragonesas. Al poco de iniciar el recorrido del Camino francés por Aragón en tierras navarras, espera una de sus joyas románicas, Santa María la Real de Sangüesa.

La sirga peninsular. De Somport a Puente La Reina

NAVARRA

SANTA MARÍA LA REAL DE SANGÜESA

(Banco de Fotos)

Al llegar a Sangüesa (Navarra), junto al cauce del Río Aragón, el peregrino se encuentra, en uno de los extremos de lo que fue la rúa Mayor, con el templo de Santa María la Real. Según la historiografía, los orígenes de Sangüesa se remontan a las Edades de Bronce y de Hierro, aunque la presencia romana es evidente. La primitiva Sangüesa estuvo emplazada en lo que hoy es la actual villa de Rocaforte y constituía la frontera con los musulmanes en el siglo XI. Por decisión de Alfonso I el Batallador, rey de Pamplona y Aragón, surgió en el llano un nuevo núcleo de población, Sangüesa la Nueva. En 1122, el mismo rey Alfonso le concedió el fuero de Jaca. El rey buscaba tener una villa importante en la ruta del Camino francés por Aragón que provenía de Somport. La villa se estructuró siguiendo la dirección del puente y acabó siendo una villa fortificada por su posición estratégica respecto a Aragón. La rúa Mayor sirvió para delimitar las dos parroquias iniciales: al norte, la dedicada a Santa María; la del sur, bajo la advocación del apóstol Santiago.

Situado en el norte de la rúa Mayor, junto al río Aragón, surgió el templo de Santa María la Real. Según las fuentes documentales, en 1131, Alfonso I el Batallador hizo donación a la orden de los Caballeros de San Juan de Jerusalén de su palacio y capilla Real con la condición de que levantasen la primera parroquia del nuevo burgo. La historia constructiva de este templo pasó por diferentes fases. De esta época inicial, datarían los tres ábsides semicirculares de una cabecera cubierta por bóveda de horno. Después, se construirían las naves y la magnífica portada románica. El templo se estructuró en una planta románica, con tres naves, la central más ancha. En la actualidad, sus tres tramos se separan por arcos apuntados que están cubiertos por tracería gótica.

 

La sirga peninsular. De Somport a Puente La Reina

Ya a finales del siglo XIII, se alzó la cúpula octogonal sobre el crucero. Sobre la cúpula, se volteó, ya en el siglo XIV, la torre almenada con fines defensivos. También en este mismo siglo XIV, se amplió a través de lo que hoy se conoce como capilla de San Miguel. Finalmente, en el siglo XVI, se concluyeron las obras con la construcción de la capilla de la Piedad y del coro, ambos levantados a los pies del templo. Sin embargo, la gran joya románica de este templo es su portada románica, datada a finales del siglo XII. Se estructuró como un verdadero retablo en piedra. Se considera que, en su elaboración, trabajaron al menos dos talleres. El conocido como “Maestro Leodegarius”, debido al Signum colocado en el libro que sostiene la Virgen María en una de las columnas estatuas, y el llamado “Maestro de San Juan de la Peña”.En el friso superior, atribuido al “Maestro de San Juan de la Peña”, dedicado iconográficamente al Cielo apocalíptico, aparece la Maiestas Dómini acompañada de Tetramorfos, o los cuatro vivientes símbolos de los evangelistas. Están figuras centrales están acompañadas por dos ángeles y los doce Apóstoles apocalípticos. En la parte inferior, conjunto históricamente atribuido al “Maestro Leodegarius”, aunque hay estudios que consideran que en su realización se precisó al menos el trabajo de otro taller, está dedicada al tema del Juicio Final. Cristo está juzgando a los hombres. Debajo, un Discipulario con la Virgen María. A la izquierda, San Miguel con la escena del pesaje de las almas, acompañado de la representación de los salvados y condenados y de las puertas del infierno. Toda la sociedad medieval estamentaria (clérigos, guerreros, músicos, peregrinos, artesanos en actitud de cometer vicios o de practicar virtudes) se sitúan en las arquivoltas que enmarcan el tímpano.
En la zona inferior y flanqueando la portada, las famosas seis estatuas-columnas que, para la mayoría de los estudiosos, están inspiradas en el pórtico de la catedral de Chartres. En el lado izquierdo, las figuras femeninas de María Magdalena, la Virgen María y María, la madre de Santiago y Juan; en el lado derecho, las figuras masculinas de Judas ahorcado, San Pablo y San Pedro. En las enjutas, diferentes piezas móviles que ponen de manifiesto cómo esta portada ha llegado hasta nuestros días como fruto más de una remodelación que del proceso de una única ejecución escultórica.
Junto a Santa María la Real de Sangüesa, se halla el puente por el que se cruza por última vez el río Aragón. Se inicia el camino hacia Lumbier, desde donde se camino conduce hasta Abínzano, obligado paso hasta Monreal, lugar el que se debe cruzar el río Elorz a través de un puente medieval. Ahora se inicia el recorrido por el valle del río Elorz y las poblaciones se suceden: Yámoz, Otano, Ezperun, Guerendiáin, Tiebas y Muruarte de Reta conducen a la comarca de Valdizarbe en la que se encuentra la hermosa iglesia románica de Santa María de Eunate.

 

La sirga peninsular. De Somport a Puente La Reina

SANTA MARÍA DE EUNATE
(Banco de Fotos)


Tradicionalmente, se vincula el nombre de Eunate con la lengua vasca a través de diferentes propuestas de tradición que tienen que ver con un carácter simbólico. Así, mientras un grupo de investigadores explica su significado como “cien puertas”, basándolo en su relación con la arquería que rodea su perímetro; otro indica que el nombre original sería Onate que, en lengua vasca, significa “la buena puerta”, basándolo en que este templo consistiría en que es un acceso a los niveles superiores.
De entrada, se debe recordar que, aunque en la actualidad este templo se encuentra sólo en medio de la naturaleza, en su origen debía formar parte de un priorato u hospital. Si, a lo largo de la historia, el posible significado de su nombre ya ha suscitado tener que tomar partido divergente debido a su posible carácter simbólico, no es menos cierto que este simbolismo asociado tanto a su nombre como a su arquitectura e iconográfica románicas ha provocado que los historiadores adopten diferentes hipótesis interpretativas. Durante mucho tiempo, se le atribuyó un origen templario. Hoy, en día, esta atribución está descartada y se le considera más bien un templo vinculado al Camino francés por Aragón. La atribución templaria, a falta de pruebas documentales, tiene que ver con la forma octogonal del templo. Una forma arquitectónica que recuerda en su forma a la famosa Cúpula de la Roca de Jerusalén, situada en el antiguo Templo de Salomón, lugar de la sede templaria en Jerusalén. Sin embargo, sí que existe documentación que ligaría el origen de este templo a la Orden de San Juan del Hospital. De hecho, un documento de 1215 del Priorato de Navarra explica un pacto con unos cofrades de Obanos para que se puedan reunir en el hospital que la orden tenía en el camino. Se escribe incluso acerca de la posibilidad de que puedan recibir allí sepultura. Otra última hipótesis, vincula su construcción al mecenazgo de una rica dama, que legan a identificar como reina Sancha.
Al margen de las diferentes hipótesis de trabajo acerca de su posible origen, hoy en día, parece consensuada la idea de que Santa María de Eunate nació como hospital y templo funerario al servicio de los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela. No obstante, todas las fuentes historiográficas coinciden en una cosa, se trata de una iglesia románica particular. Situada en campo abierto, a 2 Km. de Muruzábal, Navarra, se halla en una posición privilegiada como cruce de caminos, ya que cerca se unen las dos cabeceras del Camino francés, la de Navarra o Roncesvalles, la de Aragón o Somport. Como punto de partida a su descripción se debe señalar que se la considera una iglesia románica construida en la segunda mitad del siglo XII. El templo presenta planta octogonal. Existen unas columnas, rematadas con capiteles decorados con motivos vegetales, que tienen la función de aguantar los ángulos vivos del octógono de la planta arquitectónica. A su lado, se encuentran columnas de menor altura. El ábside pentagonal y la torre de planta cuadrada adosada al lado de la Epístola rompen la armonía de la estructura octogonal. El ábside, además de ser construido como pentagonal en su exterior, se practicó como semicircular en su interior. En su estructura interior, el ábside es bastante profundo. En sus ángulos, se disponen columnas rematadas por capiteles. Los canecillos están decorados. Las paredes del ábside están estructuras en dos pisos diferenciados por la manera de tratar las arquerías. En el piso inferior, se practicó una arquería sencilla y ciega, con cinco arcos apuntados apoyados sobre pilares. De la arquería, arrancan unas columnas cuyos capiteles sostienen las nervaduras de la bóveda. Adosadas, se encuentran las ventanas. En cuanto a su decoración escultórica, sin contar los del ábside, son 26 los capiteles decorados en su mayoría con temas vegetales.
La nave adopta la forma original de la planta del templo. En los muros se pueden observar dos alturas diferentes. En cada ángulo interior de la nave, se colocaron columnas. Como sucede con los muros exteriores, se van alternando ventanas abiertas y ciegas.
La iglesia está rodeada por una galería porticada de 33 arcos con capiteles decorados. En los muros exteriores, muy altos, se van alternando ventanas abiertas y ciegas. El templo cuenta con dos puertas. La del norte, la más decorada y la que está situada ante el Camino, en la que se suceden cuatro arcos de bocel y tres arquivoltas que se apoyan en cuatro columnas. La de occidente o poniente, la más sencilla, formada por un arco de medio punto protegido por un guardalluvia.
El edificio, tal y como ha llegado a nuestros días, ha sufrido una restauración tanto de su cubierta como de estructuras, entre las que cabe señalar la reubicación de 17 arcos y 7 pilares. La cubierta también tiene forma de pirámide octogonal y se construyó con lajas de piedra. Los modillones que soportan el alero de la cubierta son lisos, sin decoración.
Uno de sus elementos más característicos es su galería porticada. Consiste en una arquería poligonal que rodea todo el templo a la manera de un claustro descubierto. En sí, su planta también tiene forma de un octógono formado por 33 arcos que van variando su distribución según la longitud de sus lados. Los arcos situados junto a la puerta principal están formados por columnas pareadas que se rematan con capiteles historiados o decorados. Todos los pilares están situados sobre un pedestal o podium corrido que, por cinco ocasiones, se interrumpe permitiendo así el acceso al recinto. Sólo se conservan catorce capiteles historiados. Por esta razón, su lectura iconográfica se hace difícil.
Después de abandonar Santa María de Eunate, el peregrino que ha salido de Somport lleva recorridos ya 165 kilómetros. A pocos kilómetros de Eunate, la cabecera del Camino francés por Aragón se acaba juntando con la cabecera navarra en la plaza de los Fueros de Obanos. En este punto, pueden encontrarse los peregrinos que iniciaron el camino en Somport con los que partieron de San Jean Pied de Port o Roncesvalles. Luego toca tomar un camino paralelo al río Robo para llegar a Puente la Reina, localidad situada a algo más de dos kilómetros de Obanos. A partir de aquí, un único camino conducirá al peregrino a Santiago de Compostela.

 

INFORMACIÓN RELACIONADA:
- De Roncesvalles a La Rioja
CENTRO DE ESTUDIOS CÍRCULO ROMÁNICO
Presentación
Manifiesto Románico
Memoria de Actividades (Curso 2013- 2014)
Conferencias
Fueron Portada
Foro Antiguo
Panel de Conferenciantes y Ponentes de Seminarios
Notas de Prensa y Convocatorias Recibidas
Rincón del Usuario
ROMÁNICO PARA NIÑOS
ORGANIZACIÓN
Quiénes Somos
ENCUESTA DE CALIDAD
Colabora con Nosotros
VIAJES ROMANICOS - TRAVELS
Los viajes del Círculo Románico
Rutas recomendadas
Senderos del Románico
Información Auxiliar
Suscríbete al Boletín de Círculo Románico




      LIBRO DE VISITAS       RECONOCIMIENTOS       ENTIDADES AMIGAS       MAPA DEL SITIO
© CÍRCULO ROMÁNICO