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Simbolismo e Iconografía Otros Temas Animalística Simbología animal. Parte II. Bestiarios

Simbología animal. Parte II. Bestiarios

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Harley Bestiary. 1230 - 1240

4. Los Bestiarios

4.1. El Bestiario medieval

 


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3. Perro. Claustro Bajo del Monasterio de San Juan de los Reyes (Toledo).

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4. Orla superior. Cantoral de la Catedral de Ávila, Juan de Carrión, 1470-1472 (Ávila, Museo Catedralicio).

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5. Leon. Libro de Durrow (Dublín, Trinity College).


    El término Bestiario se emplea para designar las representaciones de todos los animales desde una óptica moral, científica y enciclopédica. Los Bestiarios son libros medievales en la misma línea que el Physiologus, tratan también de animales, reales o imaginarios, como figurativos en sus rasgos más salientes de Cristo, el diablo, el bien, el mal, o ciertas virtudes o vicios. Su influencia se dejó sentir en la liturgia y oratoria cristianas; y de ellos tomó materiales a gran escala la escultura románica y gótica medieval (fig.3), así como la representación pictórica y miniaturística (fig.4), sobre todo los bestiarios iluminados. San Basilio, San Agustín y San Isidoro aceptan la existencia de animales fantásticos, sobre todo este último en las Etimologías, que llegó a ser la enciclopedia popular de la Edad Media y la fuente en que bebieron numerosos autores de bestiarios. Fueron numerosos los tratados de este tipo que se escribieron; entre ellos hay que destacar los siguientes:

Speculum Naturale de Beauveais (1250)
Hortus Deliciarum de Herrade de Landsberg, quien también volvió a los hechos y fábulas de la ciencia natural con instrucciones morales.
Tractactus de bestiis et aliis rebus, de Hugo de San Victor, donde el simbolismo fue maravillosamente trazado y cada cosa de la creación alegorizada.
• A mediados del siglo XIII, San Alberto Magno escribió un libro, De Animalibus, en el que intentaba alguna crítica del Physiologus, pero las narraciones que él acepta como auténticas son en la mayor parte tan increíbles como las que refuta, de modo que es difícil determinar el criterio que siguió para discernir su autenticidad. Es escéptico cuando observa la mutilación del castor por sí mismo al verse perseguido por los cazadores. Se decía que el castor, al ser perseguido por los cazadores, “soltaba lastre”, cortándose el mismo con los dientes sus glándulas. Este sacrificio voluntario le salvaba la vida, pues, cuando no podía escapar, se tendía boca arriba sobre su lomo para mostrar que ya no tenía nada que perder y así el cazador no insistía. Sin embargo, cree firmemente en la fábula de la “Dama y el Unicornio”. En la iconografía de las virtudes, el unicornio simboliza la castidad porque sólo se deja capturar en el seno de una virgen.
• En España el Physiologus tuvo también su derivación en el siglo XIV bajo el título de El Libro de los Gatos.

Sería muy dificultoso sin tener presente este tipo de libros, comprender la decoración zoológica de las iglesias medievales, los adornos de las vestiduras sacerdotales, y las representaciones animales en las miniaturas tanto llenando las páginas como en los márgenes ya en la época gótica con sus incongruentes representaciones de leones, águilas, fénix, pelícanos, cuervos, palomas, perdices, ciervos, zorros, basiliscos, serpientes, tortugas, elefantes, castores, unicornios, salamandras y otros animales, reales o míticos, para llegar al conocimiento de su posible relación con la teología o el culto cristiano.

4.2. Los bestiarios iluminados

    Si el simbolismo de los animales fue familiar al mundo medieval desde el siglo V hasta el XV -incluso rebasó éste- interesa conocer esos bestiarios ya que tanto en texto como en forma sirvieron de pie a la configuración animal en la Edad Media y en definitiva a su corpus documental.
    Los ejemplos ilustrados ofrecían, evidentemente, un mayor atractivo que era factor de difusión y esto es lo que más interesa. Estos libros-modelo implicaban la necesidad de tener patrones para lograr los ejemplares ilustrados (fig.5).
    Los más tempranos manuscritos ilustrados datan del siglo XI; no conociéndose ninguno anterior. Eso no quiere decir que no existan ejemplos en la iluminación donde aparezcan animales y que su presencia esté condicionada por el simbolismo que estos han adquirido. Los bestiarios pueden datarse, incluso por la factura de los dibujos; pero hay bestiarios del siglo XIII que presentan dibujos a pluma donde aparecen todavía rasgos carolingios.


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6. San Gregorio escribiendo. Marfil, 850-1000 (Viena, Kunsthistorisches Museum).

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7. León y Puercoespín. Albun de Villard de Honnecourt, 1225-1235 (Paris, Bibliothèque Nationale de France, Ms. français 19093, f. 24v)


      En general, los copiados en los monasterios, se hacían al dictado por los monjes que trabajaban en el scriptorium (fig. 6). No obstante, al ser dictados, malas audiciones podían dar un error en la copia que se manifestaba a todos los producidos en una región. Normalmente, las ilustraciones se agregaban después de que el texto había sido totalmente transcrito, creando a veces, en el breve espacio de que disponía el artista, muchas figuras caprichosas. En ocasiones el mismo autor de la obra incluía a veces indicaciones, como Felipe de Thaon, que especifica: “Aquí se pintará el león y de qué modo conducirá a los animales en círculo”. Sin embargo, no sólo estas indicaciones, sino que, a veces, existían libros-modelos como patrones que podían ser copiados por el iluminador. Lehmann-Haupt señala distintos modelos para el siglo XIII de origen francés, sajón y austriaco; entre ellos el famoso Libro de Villard d´Honnecourt (fig.7), aunque lo califica de este modo con distintos reparos. Igualmente existen también importantes libros-modelo para los siglos XIV y XV.

    Para el siglo XIII señala el de Villard d´Honnecourt para el caso francés. El manuscrito sajón es el conservado en la biblioteca Wolfenbüttel, realizado entre los años 1230 y 1240. El tercer libro modelo del siglo XIII –un manuscrito de la Biblioteca Nacional de Viena- proviene, probablemente, de un scriptorium de un monasterio austriaco. Contiene ilustraciones de las Artes Mechanicae, pero también un ciclo incompleto de dibujos del Physiologus. Al siglo XIV correspondería el conservado en la Pepsian Library y el último señalado para principios del XV es uno islandés que actualmente se encuentra en la biblioteca de la Universidad de Copenhage.

    Aparte de estos libros-modelos, existen libros de patrones que presentan una técnica consistente en la perforación de los bordes de cada figura. Esta técnica no es aceptada por muchos autores quienes sostienen que no es una técnica habitual. Mc Culloch dice que “es infrecuente, aunque no inaudito, encontrar las ilustraciones de un manuscrito copiadas en otro”. No obstante, este procedimiento permitió la más rápida y fácil realización de manuscritos ilustrados que difundieron el Physiologus en toda Europa durante la Edad Media, difusión, a la vez de un saber en que se mezclaban inciertos conocimientos científicos y una peculiar concepción del mundo.

4.3. Clasificación del bestiario

    Dentro de los manuscritos de finales del siglo XII y comienzos del XIII que han desempeñado un papel decisivo en la historia de los bestiarios iluminados destacan dos:

    *El bestiario latino en prosa conservado en la Biblioteca Universitaria de Cambridge, editado por James para el Roxburghe Club en 1928 y más modernamente por T. H. White en 1955. Fue copiado en el siglo XII, quizá en la abadía de Revesby, en Lincolnshire. Si se compara con el Physiologus griego original, contiene cerca de 150 animales, en vez de 49; pero no es solamente una amplificación de éste, sino que sigue a Solino, San Ambrosio e Isidoro de Sevilla.

    *El manuscrito Ashmole 1511 del Bestiario de Oxford de la Biblioteca Bodeleian destaca por su magnífica calidad artística, fruto del paciente trabajo de un taller que continua los cánones de una tradición que contribuye a la formación del estilo inglés del siglo XII. 131 miniaturas pintadas a la aguada sobre fondo de oro constituyen la decoración principal de este códice y revelan un dominio perfecto de los procedimientos utilizados en la composición de figuras, perteneciendo a las obras más notables de la pintura inglesa de transición del románico al gótico, que, en el arte anglosajón habría de situarse entre los años 1180 y 1220. Estas miniaturas aproximan al modo de interpretación propio de la Edad Media.

    Ignacio Malaxecheverría (1999) en su selección de textos de los distintos bestiarios configura un bestiario ideal donde distingue cinco bestiarios o niveles, vinculando los animales a distintos elementos de la naturaleza: telúrico, acuático, aéreo, ígneo y de monstruos e híbridos.
 

Bestiario telúrico: supone lo anclado a la materia; tal es el mundo de lo infernal y a la vez de lo materno.
Bestiario acuático: incluye aquellas criaturas vinculadas al simbolismo del agua, al representar, como la tierra, lo maternal, pero también lo devorante y engullidor. No obstante, existe también una amplia zona de indefinición ya que hay aves como el pelícano cuya ubicación responde vocacionalmente al elemento acuático; sin embargo, otras como el cisne, cuyo destino es fundamentalmente acuático, aunque sugieran la elevación.
Bestiario aéreo: que proyecta en las aves los defectos humanos. Las aves son astutas, avaras, amantes de su prole, lascivas, etc.
Bestiario ígneo: obedece al carácter de este elemento, que marca una renovación y tránsito; la eternidad del fénix no ha de obsesionar al escritor medieval, al ser respetuoso con la tradición y no atribuir tal don a otros seres.
Monstruos e híbridos: donde se incluirían la gran cantidad de híbridos, animales monstruosos e inidentificables que van a poblar la literatura medieval.
 


TIPO DE BESTIARIO DENOMINACIÓN
TELÚRICO Elefante (Elephas)
  Tigre (Tigris)
  Lince (Luncis)
  León (Leon)
  Pantera (Panthera)
  Simio (Simia)
  Buitre (Vultur)
  Ciervo (Cervus)
  Lagarto (Lacerta)
ACUÁTICO Ballena (Balena)
  Pelícano (Pelícanus)
  Cisne (Olor)
AÉREO Águila (Aguila)
  Grifo (Gripes)
  Grulla (Grues)
  Tórtola (Turtur)
  Perdiz (Perdix)
  Ibis (Ibis)
  Cigüeña (Ciconia)
  Abubilla (Epopus)
ÍGNEO Fénix (Fénix)
  Salamandra (Salamandra)
MONSTRUOS E HÍBRIDOS Unicornio (Monoceros)
  Onagro (Onager)
  Basilisco (Basiliscus)
  Manticora (Manticora)
  Hiena (Hyena)
  Anfisbena (Amphivena)
  Hidra (Hydra)
  Cocodrilo (Cocodrillus)

 

 


<-- Introducción, simbología y fuentes. Animales terrestres y bestiario ígneo -->
  Animales acuáticos y aéreos  -->
  Monstruos e híbridos -->
  Bestias no descritas  -->
  Bestias no halladas  -->
  Bibliografía  -->
   


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