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Simbolismo e Iconografía Interpretaciones "El pórtico en la vida del espíritu"

"El pórtico en la vida del espíritu"
Análisis del simbolismo en Pilas Bautismales

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Guardo

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Itero Seco

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Abia de las torres

El pórtico en la vida del espíritu
(Un acercamiento analógico a la iconografía de tres modelos de pilas bautismales de la provincia de Palencia)


Miguel A. Martín, Jesús Blázquiz y Fernando Ezquerra

 

El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu ("vitae spiritualis ianua") y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión
(Catecismo de la Iglesia Católica)

 

Siguiendo las ideas teológicas de la Iglesia, no tendría que parecer extraño ni descabellado atreverse a afirmar que la iconografía románica intenta expresar la vida en el espíritu a través de diferentes soportes materiales. En esa linea, se analizan las iconografías de tres pilas bautismales de la provincia de Palencia, con la intención de establecer si, en alguna de ellas, existe la posibilidad de realizar una lectura analógica de su iconografía que refleje no ya la forma fiel de la teología de un sacramento que, desde sus orígenes, siempre ha estado considerado por la Iglesia como el pórtico de la vida en el espíritu, sino, más aún, la de una teología sacramental que exprese, en el cristianismo, la vida espiritual que tiene que llevar el creyente que recibe este sacramento.

Entre los diversos estudios que se refieren al análisis de pilas bautismales destaca el que, ya hace una serie de años, realizó la doctora Garbiñe Bilbao López referido a las pilas alavesas. Un magnífico trabajo en el que llega a agrupar los elementos de la iconografía de las pilas bautismales en cinco apartados que responden a la síntesis de la llamada teología bautismal:
 la participación en la muerte y resurrección de Jesucristo,
 la iluminación espiritual,
 la victoria sobre las potencias del mal,
 el nacimiento en el seno de la iglesia,
 el retorno al paraíso.

En el presente artículo, se realiza un acercamiento a la posible correspondencia que se puede establecer entre estos cinco principios teológicos y las imágenes con las que se representaron en tres pilas bautismales de la provincia de Palencia: Itero Seco, Abia de las Torres y Guardo para evidenciar que en el contexto teológico en el que estas imágenes pétreas nacieron es posible ver, al menos en alguna de ellas, la interpretación de su iconografía también como una lectura analógica de la vida que tiene que llevar el creyente bautizado aunque la mayoría de las iconografías que fueron labradas en estas pilas bautismales románicas tenga como eje temático la simbología de la teología ortodoxa que le es propia a este sacramento. 

 En este trabajo, se presentan para las dos colecciones de imágenes:
a) La iconografía de la teología bautismal, y
b) La iconografía de la vida espiritual que tiene que llevar el creyente bautizado,
aplicando cada una a la pila correspondiente de las citadas.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

La primera colección de imágenes, las que hacen referencia a la teología bautismal, se analiza en las pilas bautismales de Itero Seco y Abia de las Torres. Sobre estas dos pilas bautismales, se expone una lectura analógica en la línea propuesta por la doctora Garbiñe Bilbao López, ya que la iconografía de estas dos pilas bautismales habla de la teología del sacramento. La segunda colección de imágenes, la que hace referencia a la vida espiritual del creyente bautizado, se estudia en la pila de Guardo, una pila bautismal en la que se practicará una lectura analógica que se aparta tanto de la lectura de los principios propuestos por la doctora Garbiñe Bilbao López como de la propiamente ejecutada por Miguel López .

En la iconografía románica de la pila de Guardo, la que habla es la vida espiritual del creyente bautizado. Si el bautismo se define como el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu ("vitae spiritualis ianua") y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos, el creyente tiene que conocer las exigencias del nuevo camino espiritual que ha iniciado. Esta lectura de la pila bautismal de Guardo quiere demostrar que su iconografía románica admite la interpretación de su simbología como si se tratara de un pequeño manual visual en el que a través de imágenes pétreas se explicasen, con la intención de hacerlas recordar, las reglas básicas de las exigencias del nuevo camino espiritual que se inicia con el sacramento del bautismo. Estas imágenes pétreas serían un pequeño catecismo visual dirigido no tanto al propio bautizado, seguramente un infante, sino al resto de los creyentes que asisten al ritual del bautismo y que, en su día, también fueron bautizados. Un pequeño catecismo visual, realizado a través de unas cuantas imágenes, que permite dirigir de forma esquemática la homilía que el sacerdote puede pronunciar en la liturgia del sacramento del bautismo. ¿Cuál es el camino de la fe que abre el sacramento del bautismo?, podría ser el título de esa hipotética homilía. El desarrollo está esculpido en la iconografía de la pila bautismal.

En definitiva, en este trabajo, se pretende demostrar cómo las imágenes pétreas de la pila bautismal de Guardo están construidas como un pequeño esquema pétreo que permite desarrollar una homilía que explica los retos de la nueva vida espiritual a la que accede el bautizado. Si las iconografías de las pilas bautismales de Itero Seco y de Abia de las Torres están cercanas a la lectura de la teología bautismal propuesta por la doctora Garbiñe Bilbao López, la de Guardo admite una lectura como un esquema homiliético que recuerda la vida espiritual que tiene que llevar todo creyente bautizado.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"


1. Pila bautismal de Itero Seco


Se inicia este estudio con la iconografía de la pila bautismal de Itero Seco. Unas imágenes que admiten su interpretación como explicación de la teología bautismal, a través de los cinco principios teológicos propuestos por la doctora Garbiñe Bilbao López. De entrada, si se quiere relacionar sus imágenes con algunos de estos cincos principios que se sustentan en la doctrina tradicional de la Iglesia Católica acerca del bautismo, sorprende que el mensaje catequético bautismal de sus imágenes se concentre sólo en dos partes. Al margen de este primer análisis, quedaría el consabido zigzagueado inferior, un referente iconográfico románico conocido como la expresión abstracta de la simbología del agua purificadora.

En una cara, digamos el reverso de la pila bautismal, se produce un gran espacio en el que se agrupan tres cabezas y un personaje con un libro. De estas cabezas, hay una que, a juzgar por el belfo, parece pertenecer a un bóvido. Este espacio, siguiendo los principios de la doctora Garbiñe Bilbao López, podría representar el retorno al paraíso. Un paraíso, generalmente, representado por cuatro cabezas monstruosas, de animales o humanas, que evocan a los cuatro ríos del paraíso que recorren las cuatro partes de la tierra: Geón, Pisón, Tigris y Eufrates. Ríos portadores, a su vez, de las cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

En la otra cara de la pila bautismal, en el anverso, se ubican los restantes elementos iconográficos de la pila. Un hombre con un vaso, una cruz, un mástil con una media luna volcada y otro personaje con, posiblemente, otro libro. Estos elementos vendrían a conformar un conjunto iconográfico que define los componentes obligatorios del bautismo: el agua y la fórmula verbal, en este caso en torno al Símbolo de Cristo.

De toda la iconografía anterior, sorprende la representación de la luna en su posición horizontal, un fenómeno astronómico impensable desde nuestras latitudes. Sin embargo, este fenómeno podría responder a motivaciones teológicas, tal y como afirma Garbiñe Bilbao López:


Fue Justino (s.II) el primer apologeta que lo desarrolló en relación con el bautismo, atestiguando el uso de la misma expresión en las ceremonias de iniciación de las religiones paganas. Tras él, San Basilio, Cirilo de Alejandría o Gregorio de Nacianzo definieron al bautismo como “primer introductor de la luz” o “principio de toda iluminación divina”, calificando a los bautizados de “iluminados”.
No es extraño, por lo tanto, que desde los primeros tiempos se generalizara la costumbre de codificar tales enseñanzas en los frescos y mosaicos baptisteriales mediante cielos cuajados de estrellas, soles y lunas.


Además de esta precisa iconografía, entre la que destaca la astral, la pila bautismal de Itero seco cuenta con otras dos características físicas:
1.- La primera se refiere a su forma irregular. Esta forma irregular conduce a pensar que su realización se produjo en años en los que las técnicas y utensilios eran bastante primitivos. De hecho, es una característica que la identifica con el románico. Cuanto más perfecta es una pila en su escultura y en su forma, tanto más alejada está del intervalo temporal de los siglos X -XI.
2.- La segunda, se refiere a la ausencia de bulto. Una ausencia de bulto que consolida esta hipótesis de pertenencia al románico primitivo. De hecho, las primeras pilas bautismales románicas carecen casi por completo de decoración; pues, a veces, su decoración se ve limitada a meras incisiones a lo largo de toda la pila, conformando una cenefa de formas geométricas o de peces.

Ahora bien, este carácter primitivo de la escultura de la pila de Itero Seco no es lo único que llama la atención. Sus estilemas (caras inexpresivas, líneas simples, carencia intencionada de detalles, porque cuando quiere poner un vaso cogido con la mano lo hace perfectamente, la forma de representar por símbolos como la cabeza de la res...) tiene connotaciones con otros románicos.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

2. Pila bautismal de Abia de las Torres

Siguiendo con el modelo de análisis propuesto por Garbiñe Bilbao López, le toca el turno a la pila de Abia de las Torres (Palencia). En ella, se desarrolla un mensaje del tipo: "Por el Bautismo, hacia Dios", con la salvedad de que representan el bautismo con la ceremonia del Jordán y a Dios como un Maiestas Domini con su Tetramorfos ezequielano. Entre ambos, los acompañantes al bautismo del Jordán y una curiosa bestia con una cruz. El bautizando es adulto y está inmerso en el Jordán.

La iconografía de la pila bautismal de Abia de las Torres indica que el camino de la iluminación espiritual es claro: sólo la cruz vence al dragón, el maligno en el capítulo 12 del Apocalipsis. La iconografía de esta pila bautismal de Abia de las Torres quiere representar de forma explícita la presencia de detalles iconográficos apocalípticos en clave profética; por eso su iconografía se resuelve con un Maiestas Domini y un Tetramorfos a la ezequeliana

Sin embargo, lo que llama poderosamente la atención en la iconografía de la pila bautismal de Abia de las Torres es, precisamente, la representación del bautismo histórico de Jesús (alejado de la iconografía trinitaria que permite el evangelio de San Juan) visto como una Epifanía, la manifestación de Dios, pero en clave de una segunda Parusia, tal como pone de manifiesto la presencia de la Maiestas Domini y del Tetramorfos. De esta manera, la iconografía remite claramente hacia un contexto teológico que apunta hacia el futuro, lo que alcanzará el creyente gracias al bautismo. En definitiva, de nuevo, una iconografía cíclica que se dirige hacia el quinto principio: el del retorno al paraíso.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Además, la presencia de alguna figura femenina también hace interesante una posible especulación y un juego etimológico de palabras, ya que la iconografía de ese bautismo histórico cristológico se convierte en el espejo (las dos derivadas de speculum) en el que se tiene que ver reflejado el creyente que acepta la fe a través del bautismo. El nuevo creyente tiene que estar dispuesto a aceptar el camino de la cruz que es el único capaz de vencer al maligno.

En el fondo, en la pila bautismal de Abia de las Torres se produce la unión de tres iconografías. Dos de ellas con claras reminiscencias del Apocalipsis de San Juan:
1. La Maiestas Domini y los cuatro vivientes (Tetramorfos), iconografía de la Teofanía de Dios (su manifestación a los hombres) en el capítulo 4 del Apocalipsis. Los cuatro vivientes del Tetramorfos están colocados a la manera que narra el profeta Ezequiel en su capítulo 1: a la derecha, el ángel (Mateo) y el león (Marcos); a la izquierda, el águila (Juan) y el toro (Lucas).
2. La representación de un dragón, interpretado en el capítulo 12 del Apocalipsis como el Maligno. Sobre el dragón, esa cruz con pie lacerado que la acaba asemejando a un puñal.

Por el contrario, la tercera, la iconografía propia del bautismo, aunque utiliza elementos comunes de varios evangelios (incluido el de San Juan) no acaba empleando de forma iconográfica las referencias trinitarias que permite el cuarto evangelio. Es, precisamente, en este tratamiento intencionado del tema del bautismo donde se acaba produciendo la originalidad de esta iconografía triple, pues en su iconografía se produce una mezcla de dos tiempos históricos. Es un bautismo que presenta en una única imagen dos momentos históricos diferentes con la intención de producir una sensación cotidiana. Con ella, se pretende que la iconografía del bautismo resulte cercana y común al pueblo que contemple la pila bautismal.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

En esta imagen, que quiere ser un reflejo del bautismo histórico de Jesús en el Jordán, se representan seis figuras colocadas de forma escalonada. En el centro, las dos propias del bautismo histórico de Jesús: Jesús, representado con barba y aura cristológica y San Juan Bautista. A partir de aquí, empiezan las variaciones sobre el tema.

A la izquierda de Jesús, un hombre que sostiene lo que parece un libro, con la frente despejada y larga cabellera. El primer detalle no histórico del suceso, ya que parece más un sacerdote o monje de la época en la que se realizó la pila bautismal que un seguidor de San Juan Bautista. Además, está el detalle litúrgico del libro que introduce el bautismo ya en clave eclesial, pues el libro no lo sostiene ninguno de los ángeles que aparecen en la escena.

A la izquierda de San Juan Bautista, una figura que representa una mujer (su presencia serviría para introducir el concepto del tiempo presente) y que formaría pareja con el personaje eclesiástico anterior, permitiendo así realizar la unión del doble contexto histórico: como sucedió en el Jordán, así sucede cada vez que se produce un bautismo en nuestros días. Tanto a la izquierda del posible hombre de iglesia como a la izquierda de la mujer, aparecen colocados sendos ángeles con el tema iconográfico de la ropa de Cristo. Esa ropa, a la manera de un lienzo, como manifestación de la Teofanía, del mostrarse de Dios hecho hombre.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Sin embargo, ese sincretismo (de dos momentos históricos en una sola escena iconográfica) adquiere todo su sentido simbólico si se analiza juntamente con las otras dos imágenes: por una parte, la Maiestas Domini y el Tetramorfos; por la otra, el dragón (el Maligno) y la cruz. En este contexto, la escena del bautismo histórico de Jesús contextualizado en el momento presente (entiéndase la Edad Media) no tiene sentido si el creyente no cree en la segunda venida o Parusía del Señor (la Maiestas Domini y el Tetramorfos) y si no está dispuesto a enfrentarse al Maligno (el dragón) con la única arma posible, la vía crucis, el camino de la cruz. En definitiva, en la totalidad de la iconografía de la pila bautismal de Abia de las Torres se produce el desarrollo de los cinco principios teológicos bautismales propuestos por la doctora Garbiñe Bilbao López:
 la participación en la muerte y resurrección de Jesucristo (La Maiestas Domini y los Tetramorfos),
 la iluminación espiritual (el bautismo adulto),
 la lucha contra el maligno ( la psicomaquia),
 el nacimiento en el seno de la iglesia (el bautismo en clave histórica y eclesial),
 el retorno al paraíso (de nuevo, la Maiestas Domini y el Tetramorfos).

Por estos motivos, se puede afirmar que se trata de la iconografía de un bautismo histórico interpretado como un espejo (lo que sucedió en el pasado vuelve a ocurrir cada vez que un catecúmeno se bautiza) y en clave apocalíptica. En definitiva, una iconografía en imágenes que intenta interpretar al nuevo creyente lo que realmente significa el compromiso que está adquiriendo con un bautismo que supera al de Juan el Bautista, estar dispuesto a seguir a Jesús hasta, si hace falta, en el camino de la cruz:

 
«Según Mc 1,4, Juan proclamaba un bautismo de conversión “para que se les perdonaran los pecados”. El gesto bautista perdona el pecado. Sobrepasa ampliamente la ablución de pureza y es más que el signo sensible del cambio espiritual: es el gesto del perdón de Dios. Y, según Mc 1,5, los judíos acuden al bautismo de Juan“confesando sus pecados”, exactamente igual que el Día de la Expiación, en que se proclamaban públicamente las faltas (Misná, Yoma 3,8). En este contexto se comprenden las objeciones a que muy pronto tuvo que responder la comunidad cristiana: ¿cómo Jesús, que no tenía pecado, pudo hacerse bautizar por Juan? ¿Cómo podía el bautismo de Juan perdonar el pecado, si la cruz de Cristo es lo único que salva? El mero hecho de que se plantearan tales preguntas teológicas es un signo tangible de la originalidad histórica de Juan, pues demuestra que la comunidad cristiana tuvo que enfrentarse muy pronto con la aparente contradicción de la historia. ¿Quién, excepto Jesús, posee la llave del perdón de Dios?»

Además y ya para acabar, esta iconografía de la pila bautismal de Abia de las Torres cautiva por la expresividad de todas sus figuras. Todas las figuras que intervienen en el bautismo historiado están sonriendo, como si se creyesen de verdad el acontecimiento salvífico que todos ellos están viviendo.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

3. Pila bautismal de Guardo

La pila de Guardo es única en su mensaje. Un mensaje que, en apariencia, no se aleja de la interpretación tradicional postulada por la teología de San Pablo:

 
"¿Ignoráis acaso que todos a quienes el bautismo ha vinculado a Cristo hemos sido vinculados a su muerte?. En efecto, por el bautismo hemos sido sepultados con Cristo quedando vinculados a su muerte, para que así como Cristo ha resucitado de entre los muertos por el poder del Padre, así también nosotros llevemos una vida nueva. Porque si hemos sido injertados en Cristo a través de una muerte semejante a la suya, también compartiremos su resurrección"

Sin embargo, la iconografía de esta pila bautismal no se detiene sólo en la explicación del bautismo como el proceso de muerte-resurrección del bautizado que hemos visto en las otras dos pilas bautismales, sino que va un paso más allá, al proponer en imágenes un camino simbólico de lo que tendrá que ser su vida de fe, si quiere conseguir la resurrección que le promete el sacramento del bautismo. Esta es la hipótesis de estudio del siguiente trabajo: la pila bautismal de Guardo ejemplifica, de forma analógica, es decir, a través de símbolos, la vida espiritual que tendrá que llevar el bautizado.

A simple vista, en la pila bautismal de Guardo, se distinguen dos bandas o zonas iconográficas claramente diferenciadas, en las que, a primer vista, se pueden distinguir:
1.- En la parte superior, escultóricamente más trabajada y de mayor volumen, destacan: Arcos rudimentarios en ángulo de "vertida" a dos aguas.
Figura de un centauro sagitario. Cuadrúpedo de mayor tamaño. Hombre y mujer "conversando". Figura enigmática de hombre con las piernas abiertas y las manos apoyadas en el pubis.
2.- En la banda inferior, se observan figuras como dentro de unas fosas, destacando entre ellas un personaje femenino, tumbado pero vivo y en movimiento.



Contemplando las imágenes y sin necesidad de forzar las interpretaciones, se puede observar, a simple vista, que mientras los personajes que están colocados en la banda superior parecen querer hablar de un contexto existencial de vida; por el contrario, los de la banda inferior hacen reflexionar sobre la muerte.

La agrupación de estas imágenes evidencia la dificultad de comprensión de esta pila en el lenguaje convencional debido, en parte, al trabajo poco elaborado del artista. De entrada y siguiendo con la interpretación de Garbiñe Bilbao López, parece como si, en un punto determinado del trabajo iconográfico, las dos bandas acaben coincidiendo en una sola con la intención de desarrollar un único tema: gracias al bautismo, el creyente puede alcanzar la Gloria eterna como sentencia del Juicio Final, si se arrepiente de sus pecados.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Sin embargo, lo que, en un principio, podría parecer que se trata de una iconografía más vinculada a los esquemas teológicos tradicionales del sacramento del bautismo, presenta en esta doble disposición de unas figuras, que acaban compartiendo un punto inicial sobre el que todas ellas giran, un camino analógico a modo de exemplum para el nuevo creyente.

Entrando en el análisis de la banda superior, se puede contemplar un Tetramorfos, ya anticipado por el profeta Ezequiel desfilando. Un tetramorfos que puede estar remitiendo a la anticipación del bautismo que, tradicionalmente, la Iglesia siempre ha visto en las siguientes palabras del profeta Ezequiel:


Y os aspergeré con aguas puras y os purificaré de todas vuestras impurezas, de todas vuestras idolatrías. Os daré un corazón nuevo y pondré en vosotros un espíritu nuevo, os arrancaré ese corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Pondré dentro de vosotros mi espíritu y os haré ir por mis mandamientos y observar mis preceptos y ponerlos en obra. Entonces habitaréis la tierra que yo di a vuestros padres, y seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios.

Unas palabras proféticas que no dejan de servir como un anticipo de lo que puede venir a significar la iconografía de esta pila bautismal:
▪ a través del bautismo, el creyente no sólo será purificado, sino que también adquirirá un corazón nuevo,
▪ un corazón nuevo en el que Dios pondrá su espíritu,
▪ para que el bautizado pueda cumplir los mandamientos de Dios, observando sus preceptos y poniéndolos en práctica,
▪ como si se tratara del camino de regreso a la tierra prometida.

Estas palabras proféticas de Ezequiel parecen un anticipo de algunas de las imágenes que se desarrollan en la pila bautismal de Guardo. Sucesivamente y alados, como corresponde: el hombre, el águila (humanizada), el león y el toro. Sus estilemas hablan de la escasa técnica del artista. Es un Tetramorfos sin Maiestas Domini, por lo tanto, más cercano a la interpretación del profeta Ezequiel que a la apocalíptica de San Juan Evangelista.

En principio, el Tetramorfos está formalmente representado por la presencia de los Cuatro Vivientes. A continuación, un guerrero a juzgar por la espada que lleva, enfrentado a un centauro arquero con el arco tenso, a punto de disparar la flecha contra el guerrero. Después, dos personajes luchando. Termina la serie superior, en el orden que seguimos, con la serie de escenas de personajes.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Pasemos ahora a la banda inferior. Las primeras escenas se refieren a la resurrección de los muertos previa al Juicio Final. Sucesivamente hay un sepulcro ya liberado, una mujer que se está levantando y varios personajes en proceso de resurrección. Llama la atención el reducido tamaño de los personajes. Los siguientes animales-bestias aladas que casi parecen impedir la apertura de los sepulcros parecen una referencia a la iconografía bizantina.

Estas serían las imágenes, presentadas a simple golpe de vista. Sin embargo, tal vez, en la iconografía de la pila bautismal de Guardo ya no se hable de forma directa de la teología del bautismo, como proponen otras interpretaciones, sino de la vida espiritual que tiene que llevar el cristiano que lo recibe. La iconografía de la pila bautismal de guardo parece estar esculpida como si se tratase de un pequeño catecismo visual con la intención de que este pequeño tratado pétreo pueda ser utilizado como soporte de imágenes a una posible homilía sobre el sacramento del bautismo y lo que éste significa para la vida espiritual del creyente, el pórtico en la vida espiritual del creyente.

Dentro del discurso didáctico en el que se construyen las homilías, las imágenes pétreas de la pila de Guardo tendrían la función de mostrar visualmente los exempla de la vida que debe llevar todo cristiano que quiera alcanzar su resurrección. Unos ejemplos que tendrían más la función de recordar a los presentes al ritual del bautismo el tipo de vida espiritual al que se comprometieron cuando aceptaron la fe que de aleccionar al nuevo bautizado, seguramente un infante.

¿En qué convierte el bautismo al creyente en palabras analógicas clásicas en una tierra acostumbrada a luchar contra el infiel?, en soldado de Cristo. ¿Cómo habla en imágenes al cristiano la pila bautismal de Guardo?.

La simbología de esta pila se puede dividir en dos niveles:
a) El camino espiritual del nuevo bautizado o soldado de cristo.
b) El inframundo espiritual, lo que le aguarda al nuevo soldado de cristo al final de su vida como cristiano, según el camino espiritual que tome.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Primera imagen.

En una puerta que ocupa de arriba abajo: el soldado con la espada.

Simbología del camino espiritual: Es la entrada, el pórtico a la vida espiritual del creyente. Es la única imagen que representa una puerta de entrada. El nuevo bautizado, como soldado de Cristo, debe estar dispuesto a luchar contra el maligno.

Inframundo: Es la única imagen de toda la pila bautismal de Guardo en la que no existe la representación de ese inframundo espiritual porque, precisamente, representa la entrada a ese laberinto interior en el que se convierte la nueva vida espiritual del que acaba de abrazar la fe a través del bautismo. Una vez convertido en soldado de Cristo, ¿qué debe estar dispuesto a realizar el recién bautizado?


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Segunda imagen.

En una ventana con arquería doble: un centauro apuntando contra el soldado y un pequeño cuadrúpedo.

Simbología del camino espiritual: El nuevo cristiano tiene que estar dispuesto a luchar contra la irracionalidad del pecado, tanto a nivel espiritual (lucha contra el centauro) como a nivel de comportamiento en su vida (el hombre es un animal racional y debe comportarse como tal, frente a la irracionalidad de los otros animales, ejemplificada por los cuadrúpedos).

Inframundo: El inframundo separado del camino espiritual de forma evidente. Sólo un inframundo equivalente a las dos arquerías que ocupa el centauro. Se produce la lucha entre los que algunos autores identifican como dos leones alados. ¿Y si fuese un león alado (Cristo) contra un dragón alado (el Diablo)? Tú, nuevo creyente, tienes que tener el mismo comportamiento que Cristo, quien luchó y venció las tentaciones del maligno. De tal manera que siempre debes recordar, como dices en el credo que debes profesar como nuevo cristiano, lo siguiente: Cristo bajó a los infiernos y resucitó al tercer día.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Tercera imagen.

En dos ventanas, a modo de capitel doble: en la primera ventana, un hombre tocándose sus subyacentes partes; en la otra, una mujer desnuda ofreciéndose a lo que parece un monje.

Simbología del camino espiritual: Si no luchas bien contra el maligno, caerás en el pecado. El pecado ejemplificado de la forma más fácil de entender: el referido al sexo a través de los mandamientos. En la primera imagen, en privado, no cometerás actos impuros; en la segunda imagen, en forma de amor impuro, no codiciarás a la mujer de tu prójimo.

Inframundo: Es la única representación en que no hay separación del inframundo entre el nivel superior, del hombre que peca en solitario y el inferior. Cuando alguien peca, está cayendo en este inframundo. La representación de este inframundo, ocupa las dos ventanas de la ejemplificación del pecado. Si caes en el pecado, serás como un muerto, porque tu vida espiritual estará muerta. Si al final de tus días, mueres en pecado, morirás para siempre y no resucitarás. Los dos muertos que hay en la representación de este pequeño inframundo separado del otro no tienen la apariencia de que vayan a resucitar. El pecado te condena a la muerte eterna.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Cuarta imagen.

El camino espiritual está formado por tres imágenes sucesivas. Su continuidad simbólica viene garantizada por la representación iconográfica del inframundo que se desarrolla de forma seguida por debajo de estas tres imágenes, pero ahora este inframundo viene connotado de forma positiva. Primera imagen: la escena del hombre y la mujer desnudos que son contemplados por dos figuras pequeñas. Segunda imagen: una figura de monje y la mujer vestida, en actitud de oración. Tercera imagen: los tres primeros símbolos de un Tetramorfos: el ángel (Mateo) con el libro, el águila (Juan) con la cruz y el león alado (Marcos).


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Simbología del camino espiritual: En una balconada: el alma del nuevo bautizado se salvará si se mantiene toda su vida en su condición espiritual primera; es decir, del mismo modo que Adán y Eva cuando fueron creados a imagen y semejanza de Dios, porque el nuevo bautizado ya no tiene el Pecado Original, el bautismo se lo ha borrado. Esto será posible siempre que cumpla estas dos condiciones: la primera representada por la imagen pequeña que está sobre el hombre desnudo señalando o indicando lo que parece un cumplimiento en una forma pétrea que recuerda las Tablas de la Ley o mandamientos de Dios, el texto profético de Ezequiel; la segunda, sobre la mujer desnuda por el tal vez ángel hombre que vigila. En definitiva, nuevo cristiano, si quieres salvar tu alma a lo largo de toda tu vida debes tener muy claras dos cosas:
a) En una balconada: tu alma debe seguir los mandamientos de la Santa Madre Iglesia. La imagen de la mujer vestida que reza delante del monje.
b) En una arquería triple, pero seguida, sin división: Tu alma debe seguir los principios evangélicos dictados por el ángel, el águila y el león alado. Tres de los cuatro vivientes del Tetramorfos.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Inframundo: Una representación de almas que salen de sus tumbas ayudadas por un león alado. El inframundo espiritual de resurrección se extiende por debajo de las tres imágenes comentadas del camino espiritual que debe seguir el buen cristiano después del bautismo. Si cumples esto, si sigues tu camino espiritual de buen cristiano después del bautismo, tu alma, como las almas de todos los buenos cristianos, resucitará ayudada por el león alado (Cristo) que descendió a los infiernos y al tercer día resucitó.


Interpretaciones. "El pórtico en la vida del espíritu"

Quinta imagen.

Esta formada por sólo una imagen a la que le corresponde un tercer y único inframundo, que se diferencia de los otros dos inframundos. El toro alado (Lucas), el cuarto elemento del Tetramorfos se presenta solo y aislado del resto de los vivientes.

Simbología del camino espiritual: El evangelio del toro (San Lucas) es el que presenta a Cristo en clave de sacrificio, como el Hijo del hombre que vino a dar su vida en la cruz. Esta imagen del toro en un contexto de sacrificio enlaza con la simbología del nuevo bautizado como soldado de Cristo, permitiendo que se produzca así una iconografía total de un camino espiritual que se deja leer de forma circular alrededor de toda la pila bautismal de Guardo. El sacrificio te convierte en auténtico soldado de Cristo.


Inframundo: Iconográficamente representa un tercer inframundo, aunque el concepto teológico del Purgatorio no acabará triunfando definitivamente hasta el Concilio de Trento (1545-1563). Dentro de él, un león sin alas. A su lado, un fraile. ¿Tal vez una advertencia? Si no estás dispuesto a luchar por el camino de la cruz, nadie podrá ayudarte; porque Cristo (el león con alas) sólo está dispuesto a salvar a los verdaderos cristianos. ¿Qué te pasará si dudas? Estarás atrapado en un inframundo nuevo. Tal vez, está empezando a nacer o a tomar fuerza la idea del tercer estadio espiritual: el purgatorio, tal y como se recoge en testimonios de los siglos XI y XII. Si fuese así, los inframundos de la pila bautismal de Guardo significan los tres estadios espirituales que, dependiendo del camino espiritual que realice el bautizado, le esperan a su alma. Por orden de exposición: Infierno, Cielo y Purgatorio.

La pila bautismal de Guardo no habla de la teología del bautismo, sino de la vida espiritual que tiene que llevar el cristiano que lo recibe. Unas imágenes pétreas que sirven para reforzar en forma de exempla el posible discurso didáctico de la homilía pronunciada en el ritual del bautismo.

 

Notas:

1.- BILBAO LÓPEZ, G. Pilas bautismales medievales en Álava. Ornamentación y simbolismo. Revisión del Arte Medieval en Euskal Herria. Cuad. Secc. Artes Plást. Monum. Nº 15 (1996), pp (275-284. Donosita: Eusko-Ikaskuntza.

2.- LÓPEZ,M. Simbolismo prerrománico. Estudio sobre la pila bautismal de la iglesia de San Juan de Guardo. Artículo electrónico.

3.- BILBAO LÓPEZG, op. Cit. p. 278

4.- PERROT, Ch., Jesús y la historia. Madrid, Cristiandad, 1982, p. 107.

5.- Rm 6, 3-5

6.- Ez. 1, 10.

7.- Ez.36, 25-28.


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