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Rincón del Usuario Artículos De contenido Románico Grupo Ailbe El Reino de los Mallos

El Reino de los Mallos
Riglos, Agüero y Murillo

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Riglos

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Agüero

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Murillo de Gállego

El Reino de los Mallos se organizó junto a la ribera del río Gállego, donde ya su curso desciende inevitable y vertiginoso, deseoso por abrazar el poderoso cauce del Río Ebro.

Desde este plano de la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Ebro podemos situar al Río Gállego, justo en el medio de la depresión. El Reino de los Mallos, estaría ubicado en el mapa justo donde el río "sale" de las montañas y comienza un trazado prácticamente rectilíneo y perpendicular al cauce Ebro. En el corazón de Aragón hoy y siempre. Por su parte, el caudal más importante de la península Ibérica, debido a su complicada orogénesis, se convirtió en la espina dorsal de la resistencia a la invasión musulmana.


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

Al recorrer el Reino el rio atraviesa una zona de configuración peculiar. Una característica esencial de estas formaciones, conocidas como "conglomerados", es que -por lo general- aparecen en los márgenes de las depresiones fluviales. Otra, es la individualización de su silueta con forma de monolitos redondeados constituyendo amplios conjuntos. Situados en el borde Pirenaico, limitando en un extremo la depresión del Ebro, Los Mallos de Riglos y Agüero, forman parte de un paisaje ya característico e inusual... un imponente abismo de vértigo sobre el horizonte pleno de luz.

Una extraña reina -Doña Berta- gobernó durante algún tiempo este pequeño reino creado en algún momento del siglo XII.

Dicen los eruditos que, a modo de simbólico vestigio de aquella breve gloria, únicamente sobrevive en pie una catedral inacabada, que al amanecer es capaz de competir -entre otras proezas- con su belleza inquebrantable proyectada contra las vertiginosas alturas de los aragoneses Mallos de Riglos. Otras voces nos arrullarán meciendo los ecos, que aún murmuran como secretos guardados entre sus bóvedas, augurando la llegada de una maestría de procedencia lejana hasta este templo en el que el cálido reverberar de un solitario latido, quedará velado por la profunda oscuridad -a manera de misterioso halo- envolviendo con su tenue luz, el suceder de aquella olvidada Edad Media, soliviantando su pesar para siempre.

De nuevo, la luz nos abre el camino. Tal vez, la luz, como si se tratase de un natural espejo en el que tengamos que mirarnos para ver reflejadas todas nuestras mejores cualidades. O, tal vez, la luz como el sencillo sueño de nuestro destino.

Más... por ende, non ha de tornar tan apriesa el caballero; dejemos que las voces musicales de bardos, trovadores y juglares, nos ofrezcan sus narraciones y leyendas, para que aprendamos y disfrutemos a un tiempo.


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

Y puesto que estamos con lo histórico incorporemos otro mapa indicativo de por donde andaba la "Corona de Aragón" en los tiempos de Pedro I, que fue el consorte de Berta. Por cierto, el mapa se lo debemos a Fernando García de Cortázar

Se ha entrecomillado lo de Corona de Aragón porque en esta época tal cosa no existía. La Corona de Aragón en el sentido de monarquía hereditaria a la que luego se unirán otros condados, no existe hasta precisamente Pedro I, que sí hereda el poder de su padre, pero por aceptación de los nobles.
De hecho, si a Pedro I le sucede su hermano no es por otra razón que la muerte temprana de su propio hijo, que por temprana no había dado lugar todavía a la evaluación y aceptación de la nobleza.

Este planteamiento nos lleva a ponderar las leyendas en sus justos términos, como aquella referida a la propia Berta a la que se supone, según algunos dicen, que se la retuvo muerta para asegurarse de no estar preñada al morir de un futuro Rey de Aragón. Leyenda algo morbosa y quizás desorientada, a menos que se refiriese al supuesto Reino de los Mallos, del que no hay constancia en cuanto a tal.

Tampoco hay constancia documental del grado de cultura del rey Pedro (I), a pesar de que así esté descrito en los Anales Compostelanos posteriores. Pero si no la hay, tampoco hay por qué negársela, parece que los reyes/condes dominantes en la época se caracterizaron por ese don, lo que parece razonable si pensamos en una previa aceptación noble del futuro mandamás. Que fuese culto no conlleva que supiese del idioma árabe más que firmar, como apuntan las fuentes consultadas.
Comoquiera que sea, Pedro I fue un gran rey y su segunda mujer, Berta, fue titular de los Mallos, de lo que no se conoce nada más.

Pero acerquémonos al románico de la zona:


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

El mapa adjunto, que se titula “La afirmación del reino (1064-1104)”, pertenece al gran Atlas de Historia de Aragón, un magnífico trabajo que hicieron la Universidad de Zaragoza y la Institución "Fernando el Católico" y explica la expansión territorial de Aragón.

Tal vez, tanto las fechas como los topónimos, inscritos alrededor de los valles fluviales del Arba y del Gallego (los dos ríos y sus afluentes que encontramos en el mapa a la izquierda del que mira), puedan servirnos para ver que estamos ante poblaciones que representan en su conjunto una de las aportaciones más significativas al románico español.


Que conozcamos, una defensa militar –al pie de la Peña de Santo Domingo- era lo que principalmente constituía al emplazamiento natural de Agüero, en las extremaduras de los cristianos aragoneses, ya en el año 1024. Más adelante algún texto cercano a la leyenda y derruidos vestigios, son los encargados de transmitirnos, que hacia el año 1033 -en el peñascal- se alzaba un castillo, del que un “Gallo Peñero” desalojó a los musulmanes, dando la posición militar a Sancho III el Mayor, rey de Pamplona. Esta línea avanzada, precisó para su defensa -en tiempos del rey pamplonés- la creación de una tenencia militar mantenida al mando de Jimeno Iñiguez y su hijo Fortún Jiménez.

Y en lo religioso -dependiente del primitivo Monasterio de San Juan de la Peña- pronto se ubica la existencia en las cercanías de un antiguo monasterio consagrado a San Félix, sin que hayamos podido comprobar –hasta el momento- la datación del mismo. Sin embargo, sí nos dice esta fuente, que coetáneos al establecimiento del mando militar aducido, algunos cristianos dedicados a la oración, ingresaron en el Monasterio Pinatense, junto con sus propiedades en Agüero.

Esta frontera de los territorios de Aragón, permaneció “inmóvil” bajo el reinado de Ramiro I, (1020 ? - 1064), supuesto hijo ilegítimo del rey Sancho el Mayor de Navarra y de Sancha, una bella dama de Aibar. La documentación conservada no señala diferencia alguna de condición ni de trato entre Ramiro I de Aragón y sus hermanos García III de Navarra, Fernando I de Castilla y Gonzalo de Sobrarbe-Ribagorza , hijos los cuatro de la reina Mayor o Munia.


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1.- Riglos

Volvemos la mirada para posarla unos momentos sobre Riglos, localidad a pocos kilómetros de Agüero que se acuesta sobre la abrupta ladera de los verticales mallos a los que presta el nombre, por cuyas paredes deambulan -entre la gloria y el cielo- los sueños de escaladores.

Siguiendo la descripción que nos hace la guía RUTAS ROMÁNICAS EN ARAGÓN, encontramos el estratégico portillo por donde el río Gállego deja los montes para saltar a la depresión del Ebro y unirse a él.

La política expansiva del rey Sancho Ramírez, justifica la existencia en esta localidad de un monasterio bajo la advocación de San Martín en el siglo XI, del que no se dispone de otra información.


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2.- Agüero

En la mencionada guía “Rutas románicas en Aragón” Ángel Canellas López y Ángel San Vicente nos cuentan que sin embargo, su sucesor, Sancho Ramírez (Rey de Aragón en 1064 y de Pamplona en 1076), tuvo que atender la defensa del Portillo del Río Gállego, encomendando la tierra de Agüero a su alférez real, Fortún Iñiguez, en tanto que hubo de poner bajo la adscripción del monasterio de Siresa el cuidado de la, hoy parroquial, iglesia de San Salvador y de donar al Monasterio de San Juan de la Peña la de Santiago, más unas capillas dedicadas a los santos Martín y Julián de difícil, si no imposible, ubicación en la actualidad, lo que nos lleva a una datación de los dos templos de Agüero, al menos en un periodo inciático, de entre 1043 y 1094, sin que podamos precisar la fábrica que ambos poseían, ni el año exacto de su realización.

Por tanto, datación conocida de la primera fábrica en ambos templos, segunda mitad del siglo XI, si bien tal primera intervención, de existir, parece distar de la configuración de los templos como actualmente los vemos.

Hoy Agüero mantiene las dos iglesias, la parroquial y la de Santiago, que por lo que se ve debió cambiar de advocación en el transcurso del tiempo. Por cierto, además de las fotos del Banco de Fotos y de los textos en el Diccionario de Lugares de la web del Círculo, se recomienda la lectura de los contenidos de otras webs, y especialmente www.romanicoaragones.com


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

La iglesia parroquial es de escaso valor, aunque tiene una configuración característica y, sobre todo, tiene un magnífico tímpano, prestado, en su portada norte, cuya autoría coincide con la del tímpano de Santiago. Se dice que es prestado para resaltar que tal tímpano no fue concebido para esa iglesia, no solo porque su construcción es mucho más modesta, sino especialmente por el hecho de que las dimensiones no coinciden por lo que su colocación requirió de un relleno de adaptación que puede observarse con sólo mirarle.


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

La otra iglesia, la de Santiago, está en el bosque, en lo alto de una loma a unos dos kilómetros del pueblo, y, aunque de románico importante, para llegar a ella hay que acertar en la elección de la bifurcación del camino no asfaltado pues ni siquiera está señalizado el acceso. Su emplazamiento, por cierto, es adyacente a una masa rocosa de la que presumiblemente se extrajeron las piedras para levantar los muros y tallar lo que procediese.

De la iglesia de Santiago hay poca o nula documentación, como de la mayoría de las iglesias románicas, pero esa escasez de documentación llama la atención por lo excepcional de la iglesia, su valor románico y su valor de uso, no olvidemos su aislamiento del núcleo poblacional. Por tanto, al hablar de Santiago de Agüero hay que elucubrar y tratar de llegar a conclusiones por la vía deductiva, salvo que el magín y la voluntad nos permita encontrar datos objetivos que nos lleven a conclusiones por la vía inductiva.

Uno de los mitos más divulgados sobre esta iglesia es el de la existencia de un "Maestro de Agüero" al que se le ha dado un protagonismo a partir del valor de las esculturas asignadas al mismo. Pero el tal Maestro no existe, objetivamente no existe, no porque no se valore su escultura, sino por dos razones: por una parte, porque en Agüero trabajaron al menos dos Maestros, tan importante técnicamente el primero como el segundo, y en segundo lugar porque no está demostrado que los tímpanos se tallasen en Agüero. En otras palabras, en general se llama Maestro de Agüero al autor de los tímpanos (y de otras lindezas) cualquiera sea el lugar en donde se hayan tallado esos tímpanos, lo que supondría una apropiación indebida si esos tímpanos hubiesen sido tallados en otro lugar con taller reconocido. Pero este es un tema a desarrollar más tarde.

Para comprender Agüero hay que empezar intentando aclarar qué pasó; ¿por qué no se terminó bien? ¿qué pasó? ¿por qué en mil años no se ha hecho nada por mejorar la terminación de esa iglesia inacabada?

El asunto sorprende, hay iglesias, como la de San Gil de Luna, que al parecer no desarrollaron todo el planteamiento inicialmente concebido, pero que se terminaron dignamente en una configuración más reducida; hay iglesias como la de Irache, que necesitaron de apoyos reales y de llamadas al pueblo (en dos ocasiones) para conseguir los fondos necesarios para su inicio y para su continuidad; hay múltiples iglesias, como la de San Martín de Unx, por ejemplo, que se iniciaron en una época y se continuaron y terminaron en otra, quizás en este caso gracias al desmantelamiento de las piedras del actualmente inexistente castillo; o como la de Fuente Urbel, cuya continuidad permitió advocarla a la Virgen y con ello trasladar la atención de advocaciones anteriores menos ortodoxas; hay iglesias inacabadas como la Catedral de Milán que se van afrontando a través de los siglos, hay iglesias inacabadas como Notre Dame de Paris que no se terminan porque su estado actual no justifica hacerlo, hay también iglesias como La Lugareja de Ávila que tampoco se terminaron por cuestiones prácticas suficientemente claras, hay de todo, pero de lo que no hay, o lo que pueda haber no es significativo, es ejemplos de iglesias de las que se haya echado el cerrojazo sin más contemplaciones y a punto de finalizar, hasta el extremo de tener ya pagado y recibido el tímpano de la portada sustituida por un impresentable muro. ¿Qué pasó?.

Aunque quizás, para una mejor comprensión, habría que empezar aclarando lo que no pasó.


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

Y para hacerlo, es obligado intentar dilucidar acerca de la fecha de construcción de este templo en su versión actual, tema difícil porque en lo escrito hay para todos los gustos, y en lo no escrito, más.

El referente es el Maestro de Santo Domingo de La Calzada, aquel artista que talla el friso, o al menos la parte del friso en que aparece Job y que repite en SDC, pero lo repite mejorado, por lo que hay que aceptar que primero lo hace en Agüero y luego lo mejora en la ciudad riojana.

De Agüero no hay fechas, pero de SDC hay para aburrirse:
1.142: Primera piedra
1.158: Inicio de obras
1.168: Apoyo real para terminar la cabecera y ánimos para que lo hagan
1.180: Celebración de los primeros oficios, y
1.228: Nombramiento papal como catedral, con lo que se supone terminada.

Otorguemos por tanto en una primera delimitación que para 1.170 aprox. el Maestro de SDC ya ha terminado en Agüero, cualquiera sea el momento en que ha intervenido.

Por otra parte, revisando la historia de los Mallos, otra vez con referente en la Guía precitada, podemos observar que un poco antes de su muerte, en 1.135, ya con la posición consolidada, Alfonso I el Batallador entrega el distrito militar a su amigo de la infancia Castañ, franco él, hermano de Per Petit, a la sazón tenente de Loarre, y que ambos continuan en su puesto a la muerte del amigo. Es una época de esplendor relativo en los Mallos y de no conflicto, vamos, como para dejársela en poder de un amigo de la infancia. Dice Canellas que quizás Castañ pudo traer a artistas de su zona, y aunque se refería a otros, no hay por qué negar la posibilidad de que trajese al Maestro de SDC y que su obra en Santiago le abriese la puerta de SDC. De hecho, García Lloret nos recuerda en su tesis que el taller que inicia la cabecera de SDC es de origen francés y que el Maestro que interviene en Agüero lo hace no en la girola de SDC, sino en la capilla mayor, entre otras actuaciones.

De manera que cualquiera sea la fecha, que no debe ser de larga duración, desde que se inician las obras hasta el final de la primera fase, nos encontramos en torno a la década de los 40 del siglo XII.


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

Pero hay otro dato. En lo alto de la bóveda del ábside central, en el punto de convergencia de los arcos, en la clave, hay un símbolo, una marca; una marca que según Canellas identifica a los canteros de Daroca. Es un remate de una segunda fase constructiva alocada, muy precipitada, de mucho peor calidad incluso en la cantería. Parece que hay mucha prisa en terminar, en cuyos conceptos coincido con otros. ¿Tiene algo que ver estos hechos que nos puedan dar alguna pista?

En 1.122, Alfonso I, el amigo de la infancia, toma Daroca, y, a toda velocidad construye la primera iglesia, la de la Ascensión de Santa María, que es consagrada por el obispo de turno en 1.129. Con esa toma se ha iniciado en Daroca un periodo de desarrollo; pero el rey muere en 1.135/1.134 y en Daroca se produce un efecto contrario. Desde 1,134 a 1,141 Daroca incluso se despuebla. Tiene que producirse una nueva repoblación a partir de este año, con un nuevo tenente para que otra vez Daroca recobre vida, continúe su esplendor y se levanten nuevas iglesias y este nuevo periodo de frenético desarrollo dura hasta bien entrado el siglo XIII, hasta cerca de su primer cuarto de siglo.

Debemos pensar pues que los canteros de Daroca probablemente intervinieron en Santiago en ese interregno previo a los 1.14X, volviéndonos a aproximar a la década de los 40.

Por tanto, no parece razonable pensar que Santiago, en su versión actual, es un monumento commemorativo de Pedro I erigido o planeado por su esposa Berta muerta en 1.096. Como tampoco lo es que se construyese para retiro del rey monje, que estaba muy a gusto donde estaba y que no había razones para sacarle de ahí, como sabemos. Y finalmente, tampoco procede vincularlo al desastre económico administratvo de San Juan de la Peña. porque aunque es bien cierto, como bien dice también García Lloret , que Santiago se donó a SJP, lo que se olvida es que todo este territorio estaba vinculado al obispo de Pamplona y que tal donación no fue más que una más de las múltiples razones de disputa entre SJP y Pamplona que llegaron al extremo de requerir la intervención papal en su solución, intervención que se produjo a finales del siglo XI con decisión favorable a los navarros.
"177 1100, marzo 4.ROMA
Pascual II, ante los ruegos del obispo Pedro, pone a la iglesia de Pamplona bajo su tutela, la libera de toda jurisdición temporal, somete a la autoridad episcopal todas las iglesias de la diócesis, expecialmente los monasterios de Leire e Irache, y confirma la canónica, los diezmos y parias del término de Zaragoza y los límites del obispado...

ecclessias de Sos, et de Unocastello, et de Lusie, et de Supercesaragusta, de Auguero..."

(Ángel J. Martín Duque, Documentación medieval de Leire (siglos IX a XII), Pamplona 1983, p.252)

 Así que ya sabemos qué fue lo que no pasó, esperemos llegar a entrever lo que sí pasó.


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

Una de las razones que llevaron a terminar aceleradamente la iglesia de Santiago fue la falta de apoyo regio. Antes de entrar en su análisis, procede tratar de identificar al personaje retratado en la piedra en el interior de la iglesia y al que se refiere la foto adjunta.

Ninguno de los retratos de los reyes de Aragón que se han manejado aquí tiene una corona parecida, retratos publicados en diversos libros, pero también los del rollo de Poblet en que aparecen todos los reyes de Aragón. Pero observemos el tipo de corona fijándonos en el cuadro de coronas que publica la web www.aragonesasi.com y que se adjunta.


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

Según esto, lo más parecido sería la corona del vizconde, que tampoco coincide plenamente y que tampoco parece venir a cuento, creo, en cuanto a lugar geográfico. Así que ahora procede plantearse si acaso la figura representa al maestro, del que luego hablaríamos aunque no parece adecuada su corona, o al comitente, y en este caso referido a Castañ, personaje noble y tenente de la zona. Por ambas tres razones, comitente probable, noble y mando, parece en una primera aproximación el personaje con más probabilidades a su representación en la forma en que lo está.


Parece que vamos acercándonos al esclarecimiento de lo que pasó, es un camino en el que tienes que ir analizando las alternativas, y entre ellas, hay dos que quedan también descartadas:

La primera es la potencial intervención de Órdenes Militares que tanto empezaban a pulular por la zona. La descartamos porque Agüero no es Camino de Santiago y porque por la época el lugar no requería de su presencia, ni siquiera a efectos de retaguardia, pues aunque anduvieron cerca, no hay documentación alguna que los asocie, y eso que hay mucha tanto en lo referente a los sanjuanistas como a los templarios.

La segunda es referida a la potencial construcción de un monasterio. Y tampoco. En primer lugar porque no hay evidencia alguna, y en segundo lugar porque los monasterios se iniciaban con una dotación de doce personas que construían de inicio, junto a lo imprescindible para vivir, un pequeño oratorio que si el monasterio progresaba era sustituido con posterioridad por la gran iglesia, quedando el oratorio para destinos más reducidos, más íntimos. Por tanto, pensar en que un posible monasterio en Agüero empezaba a cosntruirse por la iglesia de Santiago, carece de fundamento. Item más, sólo había tres órdenes en aquella fecha: los benedictinos, los agustinos y los premonstratenses. Éstos residían en la zona palentina y occidental, donde habían constituido sustanciales abandengos con el correspondiente apoyo de los reyes castellanos; los agustinos residían en colegiatas donde se dedicaban al estudio por lo que eran más minoritarios, tenían menos empuje, y carecían de recursos suficientes como para construir por su cuenta, en general, como pasó en Elines y en Estany, por ejemplo, se hacían cargo de construcciones que otros, generalmente benedictinos, abandonaban. Y los benedictinos tenían ya resueltas sus necesidades en zonas próximas más consolidadas. Además, tampoco era su mejor momento, la cuesta abajo ya había comenzado.


Exploremos, pues, en el análisis de lo que pasó


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

Aragón limita al norte con la región francesa de los Pirineos Atlánticos, una región ocupada en sus 3/5 partes por lo que antaño fue el Vizcondado del Bearn, cuyas primeras señales de identidad datan del siglo IX y que después de adherirse a Aquitania en el siglo XIV-XV terminó englobándose en el reino de Francia.

El siglo XII es un siglo en que el Bearn y Aragón iban de la mano, tanto que los habitantes del Bearn terminaron rebelándose contra sus vizcondes, aunque no tuvieron éxito en la elección de sus sustitutos a los que terminaron despidiéndolos o asesinándolos, con lo que durante un breve periodo las aguas volvieron a su cauce. Por poco tiempo, porque bien entrado el siglo XIII el Conde de Barcelona asume el poder del vizcondado y lo cede al reino de Aragón, quien se hace cargo de la titularidad durante un siglo más o menos.

Este siglo XII comienza en el Bearn bajo la férula de Gastón IV Céntulo. El caballero, además de Vizconde de Bearn era señor de Zaragoza y de Uncastillo y ricohombre de Aragón. Gran batallador, fue un cruzado insigne en la de 1.096 y aliado bélico de Alfonso el Batallador en numerosas lides. Tal combatividad le llevó a la muerte en 1.131 luchando contra los musulmanes y fue enterrado en una capilla de Zaragoza.
Por cierto, fue un gran potenciador del románico en su tierra donde apoyó la construcción de monasterios e iglesias jalonando el Camino de Santiago en su territorio, señalando que en tales obras románicas hay quien dice que se deja sentir influencias arábigas.

Con Gastón IV Céntulo como señor de Uncastillo, o con su sucesor Céntulo VI, y con los sucesores en el señorío, esta población alcanzó un esplendor no repetido en la historia, un esplendor éste extendido por todo el siglo XII en el que se levantan ni más ni menos que seis (6) iglesias románicas en Uncastillo.

Como se ha dicho, a  Gastón IV Céntulo le sucede Céntulo VI, con los mismos títulos, que muere con el rey de Aragón en la batalla de Fraga en 1.134.

Le sucedió su viuda, Guiscarda, vizcondesa de Bearn entre 1,134 y 1.147. Guiscarda ya no fue señora de Uncastillo porque tal señorío les fue retirado por el rey a la muerte de Céntulo VI, como lo fue el de Zaragoza, aunque a cambio recibieron los señoríos de Huesca y de Bespen.

En 1.147 Guiscarda cede el Vizcondado del Bearn y resto de títulos a su hijo Pedro, Pedro de Gabarret, QUE GOBIERNA HASTA SU MUERTE EN 1.153 y que casó en 1.145 con MATELLA de Baux, prima de Ramón Berenguer IV

Así que para la época en que comienza la construcción de la nueva Agüero tenemos a dos tenentes franceses gobernando la zona, uno de los cuales, Castañ, el titular de Agüero, noble y amigo de la infancia del rey, trae a unos artistas franceses que luego, por la razón que sea, se van a Santo Domingo de La Calzada; mientras tanto, los franceses del Bearn, grandes promotores, comitentes, de iglesias románicas, participan en Aragón tanto de los conflictos en apoyo del rey como del esplendor de Uncastillo, que les es arrebatado.

De Agüero no conocemos documentación alguna y por tanto sólo caben elucubraciones, como ésta: Algo antes de 1.135 Castañ, de la mano de algún Céntulo planificó y quizás inició Santiago, cuya construcción fue apoyada por Guiscarda, recién perdido el señorío de Uncastillo, y por Pedro hasta su muerte en 1.153, momento en que Guiscarda debe cuidar la regencia en favor de su nieto y por tanto abandona el proyecto o decide hacer lo mínimo imprescindible para cerrar las obras y que luego otros lo continúen, lo que justifica la marcha de los artistas franceses a SDC.

Para terminar las obras se llama a un arquitecto mediocre, que inscribe su Me Fecit y que quizás fuese conocido de la Matella, se llaman también a todos los canteros que se pueda, y entre los primeros vienen gente de Daroca que ayudan en la parte absidial y se vuelven a Daroca y como escultores de los tímpanos y de capiteles se acude al taller más próximo, que además era un taller acreditado, el Taller de Biota.
 


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Por cierto, quizás el personaje retratado es Pedro, vizconde de Bearn, al que su madre Guiscarda y su esposa Matella, rinden así un homenaje de cuyo retrato se adjunta una foto en la que se pueden apreciar los parecidos físcos y de corona

Santiago de Agüero está así, como la dejaron los bearneses, quizás con un Castañ ya ausente.
Durante 850 años no se ha añadido una sola piedra. ¿Por qué? ¿Qué razones han existido para que los sucesores de los bellatori, o de los laboratori o de la misma Iglesia hayan pasado de este monumento durante tanto tiempo?

¿Quizás la falta de seguridad del arquitecto tenía su fundamento y la iglesia se caería si sufriese modificaciones el estado actual?

Parece que hay algo más...¿no?

Supuesto que la no terminación de Santiago de Agüero a lo largo de los últimos nueve siglos no es un problema técnico de arquitectura, que es lo que parece, hay que pensar que la primera que no ha mostrado interés es la Iglesia como institución. ¿Por qué no lo ha hecho? ¿Por qué se abandona esta joya, triabsidial, ubicada en un precioso altozano algo alejado de la población? ¿Por qué incluso hoy en día no hay indicadores para acceder a ella y la carretera no está ni asfaltada? La batea de preguntas se alargaría innecesariamente, por lo que se dejan sólo las planteadas.

Puesto que el abandono es desde el día del cerramiento, comencemos buscando las razones que puedan derivarse de la misma ejecución de la obra, y encuentramos dos, que pueden o no ser alternativas.

La primera se refiere a la tesis aquí mantenida: La escultura de la portada es realizada por el Taller de Biota integrado por escultores que dejan reflejada en su obra la filosofía de Juan Scoto el Eriúgena, quien como sabemos, despues de una amplia aceptación de su ideario por toda Europa fue anatemizado en el Sínodo de París en 1.215 y de tal evento se siguió una actuación rectificadora y ocultadora de toda la escultura románica inspirada en tal pensamiento. Lo que aclararía tal abondono/postergación, al menos en parte.

La segunda se basa en el contenido de la obra: "La escultura románica del Maestro de San Juan de La Peña", de la que es autor Jose Luis García Lloret (ISBN: 84-7820-798-8), obra presentada por María del Carmen Lacarra Ducay, catedrática de Arte Antiguo y Medieval de la Universidad de Zaragoza: A partir de la página 336 de la primera edición (2.005), y hasta el final de la obra, el autor expone que el Maestro del taller de San Juan de la Peña, al que se le asigna la autoría de la portada sur de Santiago de Agüero, era francmasón y que su taller, por tanto, que estaba organizado como logia masónica, realizaba lo que el Maestro dictaba y que lo que dictaba, con especial referencia a la lucha caballero-dragón, eran planteamientos de contenido alquímico, al estilo de las más puras religiones mistéricas (pgs 336 y sigtes, 362 y 369).

Tales afirmaciones de García Lloret se ven reforzadas con la existencia de dos capiteles de contenido alquímico puro en el Claustro de San Juan de La Peña y de un canecillo de contenido alquímico en Santiago de Agüero además de la portada citada.

De manera que tenemos dos razones para que la Iglesia prefiera no vincularse a tal monumento en su actual estado: Dejemos que el lector elija la que considere preferible, quizás con las dos.


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

Pasemos ahora al análisis de las marcas de cantero: En general ¿para qué servían?
Para dejarnos de elucubraciones se ha acudido a Lamperez y Romea cuya clasificación parece seria, documentada y aceptación generalizada. Lampérez y Romea las clasifica en cinco apartados, que se listan, aunque no en el mismo orden:

Para cobrar,
Para posicionar (de éstas, el Manual de Cantería de Gómez Canales sólo cita seis, relacionadas con los lechos, sobrelechos y paramentos),
Marcas personales de cada cantero identificadoras del mismo y de la fecha en que se hizo la obra,
Signaturas del donante del sillar, de la columna, de la bóveda...etc, y
Aquellas que son "Un alfabeto de un lenguaje mágico y esotérico, con origen en la magia caldea y empleado como conjuro contra las potencias enemigas y de la Naturaleza". Según Juan Luis Puente, en su famoso libro "Firmado en la piedra por los maestros canteros medievales" tales marcas están ubicadas profusamente en los lugares en que se encuentran, pero especialmente en lugares fundamentales de los edificios, tales como muros, dovelas de arcos (sic) y otros. Y afirma que vinculan a los canteros con la alquimia.

Afirma Puente que tales marcas se utilizaron a lo largo de toda la historia y pone como ejemplo postrero el caso del cantero Cayetano Echauri, del siglo XIX, autor de una columna pseudorománica con tres serpientes entrelazadas y una escalinata de acceso al presbiterio de San Pedro de Rúa en Navarra como evidencia de sus conocimientos de la Tradición Oculta.


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

Pero ¿qué significa una llave en el pensamiento alquímico?. ¿Están las 96 marcas de cantero con forma de llave asociadas con el pensamiento alquímico?

Un estudio específico, con abundancia de fotografías sobre estas marcas de cantero de Santiago de Agüero puede encontrarse en www.romanicoaragones.com . Las conclusiones de ese estudio son tres: 1.- Que están hechas a mano, 2.- Que se realizaron durante la ejecución del templo, y 3.- Que se limitan a identificar al autor de la pieza de sillería.

 “…hay algo que trasciende en la misma a lo puramente mercantil. Permite apuntar hacia un símbolo de distinción, de vanidad, de demostración de que esos bloques los ha tallado un "primer espada".”(sic) Extraido de la web citada.

 Que están hechas a mano es algo incontestable y que se limitan a identificar a un cantero vanidoso es una apreciación subjetiva del websmaster sobre lo que entraremos a continuación.

Respecto al momento de su ejecución nos situamos en una posición encontrada:

Por una parte, Domingo J. Buesa Conde como autor de los textos de historia y Jose Luis Solano Rozas como autor de los textos de arte de la Guía de San Juan de La Peña editada por Prames en 2.004, en la página 71 afirman, comentando una llave semejante encontrada en ese monasterio que la misma es una “inscripción parietal signo de un cantero de los siglos XIV-XV”

Por la otra parte, el estudio de la citada web, amparándose en la ubicación de algunas de estas marcas en Agüero, dice textualmente:

 “. Quienes aducen que las marcas se hicieron en siglos posteriores, sinceramente creo que no han estado en el templo, o si lo han hecho no se han empapado de su arquitectura, o discrepan por molestar, o a lo peor beben.
¿Quien puede en su sano juicio argumentar que "por capricho" cinco siglos después de acabada la obra hubiera quien se dedicase a sembrar marcas de cantero por los sillares?. Y aun admitiéndolo, ¿Por qué no lo hicieron en los lugares accesibles, como las hiladas en las que se alcanza con la mano en vez de tener que trepar a escalas para hacerlo?. Y por otra parte, ¿Por qué no siguieron dispersando llaves por la fachada sur o por la norte, o a poniente..? Y puestos a hacer ese trabajo a destajo -sin comprender bien ni el fin ni lo anteriormente apuntando- el hecho de labrarlas diferente y unas hacia arriba y otras hacia abajo no haría sino hacer más penosa la labor, retrepados a elevada escala.” (sic)

 Para tranquilidad del lector, lo que importa no es tanto la fecha ni el modo de ejecución, sino su contenido. ¿Refleja esa llave la firma de un cantero cuya vanidad le lleva a dedicar su tiempo a elaborarla en lugar de realizar más sillares con los que recibir su paga ó es una inscripción de un símbolo con un contenido, quizás alquímico?

El pensamiento alquímico se estructura sobre claves más o menos uniformes y más o menos alejadas en su exposición. A estas claves se las llama llaves.

De «Preceptos e Instrucciones del Padre Abraham a su Hijo»
Anónimo

«De entre todas estas llaves [de la Naturaleza], la que abre el lugar cerrado ocupa sin dificultad el más alto rango; es la fuente misma de todas las cosas y no cabe duda de que Dios le ha dado una propiedad del todo divina. [... y] si poseo la llave alejaré tanto como sea posible mi deceso y, además, estaré seguro de haber adquirido un gran secreto que espanta toda suerte de padecimientos.»

«En [este lugar] ha encerrado la naturaleza todos sus tesoros, y los ha comprimido como en un depósito propio y particular. No obstante, tener la llave de oro es saber liberar esta cámara estanca...»




De la «Carta de Aristeo a su Hijo
sobre el Magisterio Hermético»*

Hay, en la Naturaleza que nos rodea y en la que estamos inmersos, un lugar cerrado al que no tenemos ningún tipo de acceso; es, por tanto, un lugar oculto, secreto, inefable, inasequible, invisible, etcétera; la evangélica «estrecha y angosta Puerta del Reino de los Cielos». Por medios naturales, sólo es posible abrir dicho lugar prohibido por medio de una particular llave (Piedra Filosofal se la llamaría en la Edad Media). En latín, la llave tiene, simultáneamente, el significado de cerrojo, siendo así que Clavis significa bien llave, bien cerrojo o cerradura. Así, el lugar cerrado es la fuente misma de todas las cosas: lo cual es también la llave. Y si la propiedad del lugar y de la llave es del todo divina, eso significa que tanto llave y lugar son «como de fuera de este mundo», o, dicho de una manera más acorde a nuestra mentalidad, de una dimensión sobrenatural, metafísica, espiritual... que, de alguna manera, sin embargo, está presente es nuestra realidad espacio-temporal. Si asumimos que el lugar cerrado es atemporal, entonces comprenderemos que en él la vida escapa al flujo mortal del tiempo... Si esto es posible o no, eso ya es cuestión de cada cual.

Nota:

* Originalmente escrito en lengua escita, y cuya antigüedad se remonta a los primeros siglos de nuestra era, mucho antes del renacimiento alquímico en manos de los árabes (siglos VI-VII d.C.) La transcripción que he usado es de una copia del siglo XVIII (manuscrito de la Biblioteca de Grenoble, nº 819), y que se haya reproducido en la obra de Georges Ranque: La Pierre Philosophale. Hay una versión en internet traducida por José Luis Rodríguez Guerrero, y que se puede hallar en The Alchemy Web Site

Fuente: web especializada


Grupo Ailbe. El Reino de los Mallos

La representación de la llave como símbolo alquímico se pierde en el tiempo; por ejemplo, en las escasas representaciones animadas de la cultura árabe se muestra alguna como la que se adjunta y cuyo contenido es la posesión de la llave que abre la morada del señor entendiendo como morada del señor el conocimiento, la sabiduría. Los árabes fueron correa transmisora de los conocimientos alquímicos hacia occidente.


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Pero si la llave fue símbolo alquímico en el pasado, también lo ha sido con posterioridad al románico. De hecho, en el siglo XVII (1.677) se publicó un libro de contenido alquímico, imputado a un tal Lambsprinck, con una serie de láminas que recogían los símbolos de la alquimia apareciendo la llave en una de ellas, que se reproduce en la foto adjunta.

Para más abundamiento, también en el siglo XVII, un monje benedictino alemán, abad de un monasterio, un tal Basilio Valentín en castellano, publicó su pensamiento con las correspondientes claves filosóficas acompañado de ilustraciones, a lo que se llamó "Las doce llaves de Basilio Valentín".

Extracto de la obra “Las doce llaves de la sabiduría” de Basilio Valentín, monje benedictino de la abadía de San Pedro, en Erfurt, electorado de Maguncia hacia 1413, el artista más considerable, tal vez, que el arte hermético haya producido nunca.

«... Pero dejando a estos hábiles razonadores errar en su sentimiento, conténtate, hijo mío, con ejercer tu admiración sobre lo que la práctica te demostrará. Es preciso que seas constante, suave y paciente siguiendo la Naturaleza...» «... [pues] los antiguos han dado la ocasión de ejercitarse a la sutilidad de los espíritus curiosos que no pueden comprender el sentido de sus enigmáticas alusiones. Lo que los hace errar es la falta de conocimiento de la rica Naturaleza...» «... [así], finalmente, tendrás en tus manos las llaves de la Naturaleza, sus más ricos y virtuosos tesoros: por medio de ellos lo podrás desligar y abrir todo, ligarlo y cerrarlo todo...» «... Podrás participar en la felicidad de los Dioses y beber grandes tragos de su néctar o de su ambrosía en su copa...»

«... La verdad siempre venció a la mentira. Recuerda que es una y que está desnuda y que sólo puede aparecerse a las miradas de los Sabios, pues el vulgo está ciego...»

«... Sí, esta puerta abierta te presenta un paso feliz para llegar al santuario de la Naturaleza, cerrado con tres llaves diferentes; la primera es de hierro, la segunda de plata Purísima, y la tercera de oro deslumbrante; pero, sobre todo, acuérdate de poner cada llave en su cerradura, para poder encontrar la clave universal de las maravillas del mundo. Si el Espíritu divino te procura la entrada, arrodillándote, adora al Eterno, Inmortal y Todopoderoso. Recibe de manos de la Sabiduría esta Ampolla sagrada, que llama a los muertos del fondo de sus tumbas y cuyo purpúreo aceite vence al Demonio hasta el fondo de los Infiernos y confunde en un momento la ignorancia ciega que mata a los humanos...»

No es, por tanto, extraño que en un edificio en el que han intervenido maestros tildados de francmasones e identificados con la alquimia, en un edificio con canecillos entre los que se encuentra alguno con contenido alquímico existan también marcas que se puedan asociar a ese pensamiento.

Lo lógico es pensar que sí están relacionadas, por cuanto que además de todo lo dicho, en San Juan de La Peña, donde se repite la existencia de simbología alquímica vuelven a encontrarse en el claustro marcas con llaves semejantes de características técnicas y de ejecución similares.

Salvo en dos casos de los 96, las marcas que difunden la llave en Santiago de Agüero se ubican en lugares coincidentes con lo indicado por Juan Luis Puente al comentar el último grupo de la clasificación realizada por Lampérez y Romea, lo que abunda en su potencial contenido alquímico.

Sorprende que una de las marcas, ubicada sobre un arco, se vea incompleta por el rebaje del mismo, lo que ha llevado a algún estudioso del tema a dudar sobre la cronología propuesta por Prames; dice tal estudioso que para verse incompleta tendría que haber sido realizada antes de que el arco se rebajase, por lo que identifica a tales marcas como de cantero, de algún cantero de los que trabajaron en la construcción de la iglesia, exposición que corrobora con la fotografía y plano de difícil ubicación de una de las marcas en lugar de difícil ejecución posterior (“imposible” en términos textuales)

Actuaciones de esta naturaleza han sido evidencias con profusión entre otros por Montanelli al estudiar los contenidos de los símbolos de las catedrales góticas y su objetivo no es otro que el de crear la confusión como a la que llega el que discrepa de las fechas posteriores.

Queda por aclarar el por qué de la realización de tales marcas y en tal profusión siglos después del cerramiento de la iglesia. Probablemente, tanto en lo referido a San Juan de La Peña como a Santiago de Agüero tal acto no es más que un acto vandálico reivindicativo del contenido alquímico inculcado en ambas iglesias.


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En la referida iglesia de Santiago de Agüero hay una palabra grabada en diversos lugares, desde el ábside hasta las basas de las columnas (ésto sujeto a aceptación). Es el término ANOLL, que ocasionalmente se alarga en otra L, como exclamativa, para figurar ANOLLL.

De ANOLL no se sabe nada, no está documentado, tampoco se ha encontrado referencia alguna en sitio alguno con motivo alguno vinculado al románico que mencione esta palabra y sólo se puede decir con cierta seguridad que está escrito a pelo, sin plantilla. Por tanto, sólo cabe hablar de las diversas teorías que se difunden al respecto.

Una de las más aclamadas (autoaclamadas) es la que sugiere que ANOLL sea un nombre propio y que identifique al autor/maestro de la construcción, ni más ni menos que al inexistente "Maestro de Agüero". A favor de esta teoría hay que decir que ANOLL es todavía hoy un apellido catalán. Sin embargo, es difícil imaginarse artista alguno con tal afán de notoriedad rayano en la horterada, y menos cuando en la iglesia alguien llamado Decia d´Aresa ha registrado su Me Fecit.

ANOLL, además de catalana es también palabra francesa. En castellano significa BECERRO y más concretamente se refiere a un animal mamífero cuadrúpedo de corta edad, por lo que estirando su contenido también puede significar CORDERO. Para interpretarlo debemos tener en cuenta que en Aragón se hablan y se han hablado diversos idiomas y dialectos entre los que se encuentra el catalán y durante la época de construcción de esta iglesia, también el francés.

FOTO Una segunda aproximación podría llevarnos al escudo de los Vizcondes del Bearn, cuya bandera muestra dos vacunos en vertical sobre un fondo amarillo. ¿Acaso algún Vizconde Bearnés quiso dejar clara la titularidad de la obra? Quien sabe, pero los vacunos del escudo parecen de mayor edad que la correspondiente a un becerro.

La tercera teoría entra ya en el terreno del simbolismo e identifica la palabra con el Cordero de Dios para señalar el carácter sagrado del lugar. En este caso su amplia difusión en el templo tiene su justificación, incluso su valor exclamativo ocasional podría ser hasta comprensible. Lo históricamente habitual, no obstante, es que si la iglesia o algún devoto capaz hubiese tenido el deseo de destacar el caracter sagrado del lugar lo normal habría sido actuar sobre el edificio, recuperarlo, terminarlo y darle una utilidad adecuada. Es la historia de otras iglesias. Y

Finalmente cabe que el término esté expresando la idea de becerro. En el simbolismo románico el becerro también representa a Satán. Cuando aparece este becerro se está avisando contra la idolatría y cultos similares que pueden hacer pecar y condenar a quien los practica. Supuesto que esta palabra se graba en momentos en que la alquimia/hermenéutica es rechazada o no aceptada, su grabación en la forma en que está hecha pudiera tener su justificación.

A falta de mayores datos, sin menoscabo del respeto debido a las otras ideas y teniendo en cuenta todo lo aquí dicho, desde el estado de abandono de esta caótica iglesia durante 850 años hasta el tratamiento del tema de las llaves, hay que inclinarse más a creer que la grabación de la palabra ANOLL es otro acto vandálico realizado después de la grabación de las llaves y en respuesta al mismo, algo así como un aviso y condena contra la práctica de la alquimia/hermenéutica y su pensamiento. Y para que no queden cabos sueltos, la aparición de la palabra ANOLL en la zona absidial como ocultada por una columna de edificación posterior no es más que la repetición del juego de la confusión referido antes citando al estudioso de las catedrales góticas.

A estas alturas procede, quizás, realizar algunas consideraciones de detalle en respuesta a los siguientes interrogantes:
primero: las fechas parecen no cuadrar,
segundo: qué pintaban aquí los vizcondes del Bearn,
tercero: cómo se van a traer a los escultores de Biota si García Lloret dice que Biota se construyó en el 1.200,
cuarto: cómo sabe el señor García Lloret que los escultores eran francmasones si esas cosas se llevan en secreto y, además, son de hace 850 años, y
quinto: si no eran francmasones, que quizás de alquimia nada de nada, y entonces habría que pensar en otras cosas para lo le las llaves y lo del añojo.


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En relación con el aparente descuadre en fechas, analicemos el mismo desde el análisis de lo ocurrido con los canteros de Daroca.

La marca aparece en la iglesia de San Miguel de Daroca, repetida varias veces, siendo la iglesia de San Miguel una construcción posterior. Antes de Santiago de Agüero sólo se había construido en Daroca la Ascensión de Santa María, en la que no hay constancia de esas marcas.

Por tanto, los canteros de Daroca abandonan Agüero con motivo de la repoblación de Daroca, que como ya se ha dicho se inicia en 1.141, casi en coincidencia con la primera piedra de SDC (1.142). Para esas fechas, el mentor de Castañ hace ya 8 años que ha muerto, por lo que hay que suponer que su tenencia debía estar bastante próxima a su fin. Para estos años, de 1.134 a 1.147 la titular del Bearn es Guiscarda, viuda de Céntulo VI, que además acaba de ser separada de Uncastillo. Guiscarda debía con todo ello estar bastante harta de guerras, que mataron a su marido, y de política aragonesa, máxime cuando en el propio Bearn se la estaban sublevando.

Con todo ello es fácil suponer que en algún momento de la época de Guiscarda, hacia 1.142 se termina la obra en la parte absidial, aunque quizás quedase algún trabajo de escultura por terminar en el friso, y que como en tantas iglesias, no en muchas, sino en infinidad de iglesias románicas, se detuviesen las obras durante algún tiempo, entre cinco y diez años, pues si Guiscarda estaba pensando en dejar de gobernar en favor de su hijo Pedro, como hizo en 1.147, parece más razonable que no se entretuviese con la segunda fase. Pero como ya se ha dicho, Pedro muere en 1.153 y retorna Guiscarda a una regencia en favor de su nieto; es época de cuidar lo que se tiene en el Bearn y de no comprometer el patrimonio de la casa, por lo que se decide una inmediata reanudación y terminación. Saludos.


¿Qué hacía el Bearn en Agüero, fuera de su señorío de Uncastillo?

Al margen de los posibles intereses particulares que pudiera haber, no olvidemos que Gastón IV Céntulo es reconocido como ricohombre de Aragón, parece más lógico pensar que intervienen en apoyo de Castañ y en coincidencia con su política aragonesa.

Los bearneses intervienen en Aragón, a costa aparentemente de su dedicación al territorio natural, al vizcondado, de la misma manera que Carlomagno interviene en Cataluña y resto cispirenaico y que los Reyes Católicos intervendrán en´el Norte de África. En los años a que nos referimos el moro, que ya ha estado hasta en Poitiers, aunque fugazmente, sigue evidenciando su afan expansionista en el este de Europa y sigue siendo un enemigo en Aragón, donde mantiene una fuerte Taifa.

Si Aragón cae en manos moras, el siguiente de turno es el Bearn. Por tanto, hay que ayudar a Aragón en el terreno militar hasta con la vida, como lo van haciendo uno detrás de otro, y hay que consolidar en Aragón una estructura y una cultura cristiana sobre la que sedimentar una marca segura, y si hay que levantar Santa María de Uncastillo y otras dos iglesias en esa base de su señorío se hace, y si hay que ir en ayuda económica, logística o como sea del amigo franco Castañ, se va. Es lo que parece más evidente.



¿Existía el Taller de Biota cuando se construyó Agüero?

 En la página 322 de la obra precitada de Jose Luis García Lloret se incluye la única referencia a datación que realiza el autor, y dice (sic):

" Finalmente, la construcción de San Miguel de Biota parece vinculada, como la iglesia de San Gil de Luna, al mecenazgo de una importante familia aragonesa, los Urrea, señores de Biota. Efectivamente, este templo y su claustro adyacente, del que solo se conservan fragmentos, debieron servir a finales del siglo XII a una pequeña comunidad religiosa patrocinada por Doña Toda Pérez, con el beneplácito del rey Alfonso II de Aragón, que le entrega Biota en 1.196. Esta comunidad debió tener una vida efímera, ya que fue reformada por el obispo de Pamplona Guillermo de Santonge (1.216-1.219) en 1.216 cuando dona la iglesia de Biota al hospital de Santa Cristina de Somport y se reserva la administración del templo. Esta medida iba contra los intereses de los Urrea, según demuestra un documento posterior, expedido por el obispado de Pamplona en 1.259, que pronunciaba sentencia favorable al monasterio de Santa Cristina de Somport sobre el derecho de la iglesia de Biota, imponiendo perpetuo silencio a Jimeno de Urrea, señor de Biota. Las fechas apuntadas por la documentación permiten situar la construcción de la iglesia de San Miguel de Biota alrededor de 1.200, tal como requieren los rasgos avanzados de su escultura, que coincide con el estilo de algunas realizaciones de la escuela silense en la cabecera de San Salvador de Zaragoza (hacia 1.198), en san Nicolás de Tudela (hacia 1.190-1.200) y en San Miguel de Fuentidueña (hacia 1.204-1.209)".

Hay que decir que se coincide con el autor.

Que se coincide en dos apreciaciones: En que ya estaba construida en 1.200, y en que se construyó alrededor de esa fecha, siempre que alrededor signifique entre setenta y cien años. Por lo demás, el estudio es ilustrativo en algunas cosas y erróneo en su mayoría, basta con observar que la datación que realiza el autor no es concluyente.

Por documentación escrita relacionada con la asignación de Biota primero a Leire, luego a San Juan de la Peña y finalmente a Pamplona, por epigrafía de la fecha ubicada en lo alto del tejado (1.096) y por la posible datación de la signatura del maestro (Rufus = 1.100), a lo que se añade la falta de rigor del párrafo anterior, fechas en linea con las de otras iglesias como la de Murillo, por ejemplo, puede afirmarse que el Taller de Biota pudo ejecutar la escultura de la segunda parte de Agüero.

Ahora bien, siguiendo con los argumentos expuestos por García Lloret en defensa de la datación aproximada que realiza de la muy excelsa iglesia de San Miguel de Biota, hay que preguntarse el cómo se puede anticipar su construcción en cien años si la escultura que orna la mencionada iglesia adolece de unos rasgos góticos tan evidentes, cómo no fijarse en la naturalidad de los gestos, en el baile de los pliegues de la vestimenta, en la técnica del bulto, en fin, en todo aquello que posteriormente sería usado por lo gótico de siglos posteriores en contraposición al románico imperante a principios del siglo XII.

Las características naturalistas y de modernidad técnica apuntadas para esta fachada, no son contradictorias, para empezar, con las fechas apuntadas del entorno de 1.150. Es cierto que contrastan con otras manifestaciones de la época más arcaizantes, pero también debemos recordar que otros talleres todavía más evolucionados y naturalistas (Carrión, e incluso el del maestro Mateo en Santiago) no andarían muy lejos cronológicamente. La evolución hacia el gótico se va produciendo lentamente, y en Francia, a estas alturas, Suger ya llevaba más de diez años interviniendo en St. Denis. Debe considerarse por tanto que hay concordancia entre fechas y estilo, habida cuenta de la calidad de este taller de Biota-Agüero y la probable influencia borgoñona.

Pero además, no es que esta escultura tenga características góticas, sino más bien al revés, son las características de esa escultura las que se dan en el gótico y se desarrollan en el mismo, pero en el gótico ocurre con la escultura lo mismo que con las vidrieras, para cuando las vidrieras de colores se incorporan a las catedrales, hace ya mucho tiempo, hasta cien años y más que se vienen elaborando en lo que hoy es Alemania, y, en concreto en la zona de Frankfurt.

Aquí, tenemos esculturas de esas características en el románico occidental mucho antes de 1.200. Incluso antes de 1.150 también las hay, podríamos referirnos a la escultura autorretrato del Maestro Mateo en la cripta de Santiago ó a la edad desconocida del Maestro de los Paños Mojados, pero para aferrar más la exposición, sin necesidad de mencionar Saint Denis, recordar que una de las marcas del caracter del románico occidental es el retardo, Cuando en esa zona se hace algo es porque ya ha sido hecho antes, bastante antes en otros sitios, qué si no de los famosos cimborrios gallonados desarrollados decenios antes en el territorio poitevino? Y lo mismo con estas esculturas tan aparentemente filogóticas. Decenios antes de Carrión alguien está desarrollando ya esta técnica y este estilo en otros lugares, por lo que, en todo caso, las características de la escultura de Biota no sirven para apoyar la datación de la construcción como indicado por el autor mencionado.

Y, finalmente, ¿Cómo se sabe que el denominado Maestro de Agüero era francmasón como afirma García Lloret?

García Lloret es honesto en su investigación y no pasa por alto que existen algunas iconografías raras, que él llama mistéricas, a las que asocia con la alquimia y de ahí llega a definir la vinculación masónica del Maestro por la vía deductiva, asociando los conocimientos de alquimia y las prácticas "mistéricas" de los masones con el desarrollo de la francmasonería en la próxima Francia en esas fechas. Y lo hace porque no encuentra otra alternativa, más que probablemente no conoce otra alternativa.

Y eso es comprensible, nadie, ningún estudioso, ningún gurú del románico desde el siglo XIX hasta la fecha ha ni siquiera ponderado la trascendencia que el pensamiento de Juan Scoto el Eriúgena representó en su época en toda Europa y mucho menos se ha ponderado el peso que tal pensamiento pudo tener en el programa iconográfico románico.

Pero lo tuvo. El Eriúgena fue anatemizado en el Sínodo de París en 1.215. Para que los obispos reunidos en un sínodo te anatemicen, lo primero que tiene que ocurrir es que tú seas importante, que los obispos al menos te conozcan. Y al Eriúgena sí que le conocían, entre otras cosas por sus traducciones, por sus vinculaciones, por sus escritos y por su filosofía, difundida desde muchos lugares, entre ellos desde Bec, cuna de sabios europeos de entre los que salió San Anselmo de Canterbury y su sucesor. Y ocurre, como ya se ha evidenciado y publicado que la iconografía de Biota, y por tanto la de Agüero, reflejan literalmente el pensamiento del Eriúgena

El Eriúgena y su pensamiento fue borrado del mapa por la Iglesia, incluso hasta el día de hoy y por ello es comprensible su olvido en autores que se basan en conclusiones deductivas y en referencias académicas endogámicas.
Pero las piedras hablan, no basta con verlas y admirarlas, también hay que escucharlas.

¿Significa ésto que lo indicado sobre las llaves y sobre el añojo debe ser rectificado?

No. Si el Eriúgena fué borrado del mapa es porque era transparente, porque se sabía dónde estaba, cual era el contenido de su pensamiento quien lo difundía, pero la Tradición Oculta era otro cantar. De hecho, en tanto que el primero cayó en picado la Alquimia tuvo su desarrollo e incluso su época de aceptación; hasta Santo Tomás de Aquino fue, eventualmente, un experto alquimista, y ciertamente en Agüero hay canecillo de contenido alquímico, y, ciertamente, la lucha con el dragón puede ser leida en clave alquímica, como lo puede ser incluso la S del crismón de San Pedro el Viejo de Huesca. Por eso, lo dicho sobre las llaves mantiene su valor. Alguien tergiversó el mensaje y alguien no borró el mensaje del Eriúgena ni de Biota ni de Agüero y finalmente alguien satanizó el contenido mistérico, alquímico. Quizás alguien menos interesado por esa iglesia.


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3.- Murillo


Nuestra propuesta de lectura del texto que aparece en la foto adjunta consiste en la existencia de una posible datación que estaría colocada detrás de la palabra mártir que aparece en la traducción del documento: las reliquias de San Albino, mártir. Por lo que creemos que se trata de la fecha; pues, si nos fijamos bien, el documento realiza un punto y seguido detrás del sintagma que ha sido traducido por San Albino, martir. De esta manera, lo que está detrás de la palabra mártir, pasaría a ser la fecha que proponemos.

Nuestra lectura sería la siguiente:

Ibi reliquias sä albinimrïs. Ä dnï mL• c II•


O lo que es lo mismo:

Ibi reliquias sa(n) albinumrïs (Albinimartiris). A(nnus) dni(domini) mL(mil)• c II•

Datación eclesiástica del obispado de Pamplona: allí las reliquias de San Albinomártir. Año del Señor 1102, y finalizando el manuscrito: Año de la Encarnación.

Pero veamos cómo hemos llegado a ello:

Ocurre que en la traducción de la lectura del manuscrito de consagración del templo de Murillo de Gállego hay una laguna, un espacio en blanco que no recoge unas letras del original. Unas letras como sigue:

- un trazo de lo que podría ser una A mayúscula con un guión superior de abreviatura,
- tres letras minúsculas seguidas dni con guión de abreviatura
- dos letras, la primera minúscula y la segunda mayúscula, mL, con guión de abreviatura sobre la L mayúscula,
- detrás de punto de separación de cifras romanas, una c
- detrás de un nuevo punto de separación de cifras romanas, dos II

Aplicada la misma, podríamos obtener la siguiente lectura:

A dni mL• c• II,

Cuya primera interpretación sería: Annus Domini mL • c • II,
o lo que es lo mismo: Año del Señor 1102.

Tal lectura directa asustaría al pensar qué pasaría si se podían rebajar las fechas de Murillo hasta 1064 si no se tuviese en cuenta que no se estaba produciendo el cómputo con la terminología ERA, sino que el manuscrito acababa con la expresión: ANNI ABINCARNATIONE, lo que sugiere una nueva lectura uniendo la posible fecha con el sistema del cómputo:

Annus Domini mL • c • II, ANNI ABINCARNATIONE.

¿Qué significado tiene el año de la Encarnación?

Esta precisión temporal hace que el lector actual de dicho documento tenga que realizar una lectura más cuidadosa, ya que la datación según el año de la Encarnación varía, como ya apuntamos, en función si se realiza en mos pisanus o en mos florentinus.

El cómputo pisano tiene como fecha de inicio de su año el día 25 de marzo anterior a la festividad de la Navidad. Es decir, celebra su inicio del año con la fiesta de la Anunciación-Encarnación o, lo que es lo mismo, nueve meses antes del nacimiento de Jesucristo. Empezaron a contar nueve meses antes de la celebración de la primera Navidad.

Los florentinos también se basaban en el año de la Encarnación, pero con una pequeña variante, pues empezaban a contar el año nuevo en la fiesta de la Anunciación-Encarnación posterior al nacimiento de Jesucristo. Su primer año lo empezaron a contar el 25 de marzo después de la Navidad histórica de Jesucristo.

Vistas así las cosas, es evidente que se produce un desfase de un año entre dos cómputos que, además, se disputan su correspondencia con el año civil. ¿Qué quiere decir ésto? Que el año civil compartirá fecha en sus tres primeros meses con el año pisano y en sus últimos nueve meses con el florentino.


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¡Vaya lío! Pero, todavía hay más, ya que, por las fechas en las que se mueve Murillo, el Papa Pascual II utilizaba en sus bulas indistintamente los dos cómputos.

“Este año de la Encarnación se usó en la documentación medieval aragonesa desde el año 1162 “conforme al sistema florentino”.
(Enciclopedia Aragonesa electrónica)

 Sin embargo, el documento es eclesiástico y está hablando de una iglesia perteneciente al Arciprestazgo de la Baldonsella (Valdonsella). El Arciprestazgo de la Valdonsella, cuya arcipreste reside en Uncastillo, la segunda sede del obispado de Pamplona, tiene una particularidad propia: abarca 43 villas (hablando de memoria) administrativamente aragonesas, pero pamplonesas en cuanto a su jurisdicción eclesiástica. Dependiendo, si el obispado de Pamplona seguía para datar el mos pisanus o el mos florentinus, nos podríamos encontrar con la diferencia de un año.

¿Qué pasaría si la consagración de Murillo se hubiese producido en esa fecha, es decir, en el mes de enero del Año de la Encarnación de 1102? ¿Qué obispo estaba en la cátedra de Pamplona? Pedro de Roque o de Anduque (1083-1115). ¿Qué pasaría con esta fecha si fuese así? La consagración de Murillo se habría producido en el reinado de Pedro I, antes de la creación del famoso Reino de los Mallos y antes de que reinase Alfonso I, el Batallador.

Pero avancemos para introducirnos ahora en los conceptos de los ciclos solar y lunar:
¿Qué significado tiene esa palabra palabra escrita en la última linea entre lo referente al ciclo solar y al ciclo lunar?

Cöcurr, significa concurrente y "se da ese nombre al día o días sobrantes de las 52 semanas del año, que es uno en los años regulares y dos en los bisiestos...”

“Por esta regla el año 986 en que era el ciclo solar XV...añadió los XIII que faltaban hasta el número 28 que es el último de aquel período, después del cual vuelve a regir el número I”
VILLANUEVA, Jaime, (Presbítero, individuo de la Academia de Historia) Viage literario á las iglesias de España. Tomo VIII. Viaje á las iglesias de Vique y de Solsona 1806 y 1807. Valencia, 1821, Extracto pp.153-154.

Además, al ser el año de la Encarnación, no se cuenta hasta el 25 de marzo el cambio de año. Por lo tanto:

  986+13= 999  (fin ciclo solar XV)
  999+28= 1027 (ciclo solar XVI)
1027+28= 1055 (ciclo solar XVII)
1057+28= 1083 (ciclo solar XVIII)
1083+28= 1111 (ciclo solar XIX)

Tanto la fecha normativa de 1110 como la que proponemos de 1102 para Murillo de Gállego están dentro del ciclo solar XIX. Y en la interpretación del número XIX parece que está el error. El texto dice: XVIIII annno solari cicli. Su traducción: año XIX del ciclo solar, o lo que es lo mismo: ¿Qué pasa si a 1083 (inicio del ciclo XIX) le sumanos 19, pues que nos da la bonita cifra de 1102.

Ahora es cuestión de concurrentes II, segundo XIX, ciclo de Espacta XIX y Luna XX para ver la fecha exacta.


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La datación utilizada en la última línea del acta de consagración de la Iglesia de San Salvador en Murillo de Gállego (HU), está basada en el sistema geocéntrico -con creces aristotélico y utilizado por la Iglesia hasta Galileo-, sistema que ya fuera desarrollado en la Astronomía y filosofía griega desde sus inicios como puede ser adverado incluso en la Filosofía pre-socrática. De forma aproximada, viene a significar que la Tierra esférica está en el centro del universo y que todos los cuerpos celestes están pegados a 56 esferas transparentes y concéntricas, que giran alrededor de la Tierra. La Luna está en la esfera íntima y su ciclo es de 19 años.

Para la Iglesia -que adaptó las anteriores normas-, el año solar se formulaba en función del nacimiento de Cristo, que habría sucedido en el noveno año del primer ciclo; por lo que -para demostrar si son exactas nuestras pretensiones- hay que seguir las siguientes

REGLAS PARA CALCULAR EL CICLO SOLAR COMPETENTE A CUALQUIER AÑO:

Al año buscado hay que añadirle los nueve mencionados; por tanto, 1102 + 9 = 1111. (al final del cálculo, debemos restar esta cifra para calcular el tiempo transcurrido desde el año 0)

El resultado se divide entre 28 (número de años que componen un ciclo solar); el resto de esa división, -19-, es el número de años que han transcurrido dentro del ciclo solar actual o último.

El cociente, -39-, es el número de ciclos solares de 28 años completos transcurridos.


Entonces:
39 ciclos solares x 28 años = 1092
Años transcurridos en el último ciclo o Año Solar = 19
1092+19-9= 1102 AÑO DEL SEÑOR. 

Año del Señor 1102, de momento.



Ya anteriormente reflejábamos en varios artículos de este foro, la necesidad de establecer con la mejor exactitud disponible en el calendario y suficiente anticipación, la correcta celebración del Domingo de Pascua, demás fiestas móviles y fijas, y también para regular los distintos usos civiles.

Tal vez hoy puede parecernos complejo, pero en el tratado EL CURSO DE COSMOGRAFÍA DE LUCUCE EN LAS ACADEMIAS DE MATEMÁTICAS MILITARES: EL PROBLEMA DE LOS TEXTOS CIENTÍFICOS Y EL DESARROLLO DE LA CIENCIA ESPAÑOLA DEL SIGLO XVIII de Rafael Alcaide González y Horacio Capel Sáez (cuyo enlace a la Universidad Autónoma de Barcelona se ha vinculado directamente a la página que contiene los cálculos necesarios), ponen en evidencia nuevamente la preocupación por establecer en la antiguedad estos conocimientos de una manera práctica y asequible, y seguramente puesta en manos de monjes especialistas que pudiesen asegurar la transmisión del conocimiento por los medios a su alcance, como evidencia que hoy esté asegurado por otros métodos.

Hoy sabemos que el año astronómico tiene una duración exacta de 365,2422 días, y que el lunar consta de 351 días 8 horas 48 minutos y 32 segundos. Entonces, aplicando una matemática menos informatizada, la epacta venía a determinar la diferencia existente entre ambos, pero referida a la luna nueva en el primer día de Enero en que comenzaba el año civil. De forma científica, también conocían que la situación de la luna el 1 de marzo, era idéntica a la del 1 de Enero, con lo que conociendo la epacta, sabrían -con idependencia del bisiesto (29 de Febrero)- cual sería el domingo inmediatamente posterior al primer plenilunio que sucedería al equinocio de primavera, o 21 de marzo, tal como habían establecido los cánones.

El ciclo lunar se repite cada 19 años y la epacta -por tanto- señala los días que tiene la LUNA NUEVA el primero de enero, siendo distinta para cada uno de los años del ciclo; por lo que recopilando datos:

 
Año del Señor 1102.
Kalendas ianuarii o día primero de Enero.
Décimo noveno año del ciclo solar.
Epacta: 11 días tenía la luna nueva el día 1 de enero.


Lo que parece comenzar a indicar que la fecha de consagración no se habría producido en 1110 sino en 1102

Y, finalmente, el documento de Murillo está datado según el año de la Encarnación. ¿Habrá alguna manera de averiguar su efecto exacto? Sí, usando la tabla solilunar adjunta que hemos elaborado y que nos da el siguiente resultado:

 

Año del Señor 1102. Kalendas de Enero (día 1). XIXº año del ciclo solar. Áureo Número II concurrente. segundo de los XIX del ciclo lunar. Epacta XI. Luna XX.Año de la Encarnación.

Solo hay un mes de Enero y entonces se sitúa entre medias de ambas dataciones, por lo que se hace necesario anotar ambos años: según nacimiento del Señor, primero; según Encarnación, después.

Luna XX en distinto color hasta encontrar su significado que se refiere al ciclo lunar anual completo coincidente con el solar de 1103.

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