Día tras día, foto tras foto, intervención tras intervención, el Círculo Románico siembra sus ilusiones en pro de unos objetivos de preservación del Arte Románico que van conformando una presencia institucional de reconocida solvencia. El muro de lo establecido intenta apagar nuestra presencia en función de unos criterios de pandereta, obsoletos, pero la fuerza de la calidad le hace resquebrajarse y, por encima de ello, los que de verdad cuentan aprecian cada día más nuestro trabajo, nuestros resultados y sacan provecho de nuestro esfuerzo. Ayer fue el CDR de Nanterre en Francia y hoy es el mismísimo Museo del Prado el que nos ha permitido, a su solicitud, caminar al paso de las nuevas salas de Moneo con las que actualizan su contenido de románico para el disfrute de los millones de visitantes que anualmente acuden a contemplar su colección permanente.
Con tal motivo un reducido grupo de personas vinculado al Círculo Románico hemos tenido hoy la oportunidad de contemplar por primera vez el resultado de esta acción. Con el Presidente y Vicepresidente del Círculo Románico y sus respectivas esposas, formaron tal grupo Raimundo Escamez y señora, Luis Calzada como Responsable de Formación del Círculo Románico, Fernando Villaseñor, Marcos Méndez y Sergio García.