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Villaescusa de Palositos (Guadalajara).

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Aspecto exterior de la iglesia

 La Conservación del Patrimonio es una ardua tarea que requiere la opinión de diferentes especialistas que determinen las acciones más convenientes que se van a llevar a cabo. Por ello, quisiera presentarles, antes de comenzar el nuevo problema al que nos enfrentamos, a nuestra nueva colaboradora de la sección Conservación de Círculo Románico. Su nombre es Miriam Menchero Sánchez, Diplomada en Turismo y Máster en Gestión del Patrimonio Cultural. De este modo, y gracias a su aportación, dispondremos de otro punto de vista profesional, abarcando más ampliamente el campo de la conservación, con una puesta en valor del conjunto histórico y su entorno.


VILLAESCUSA DE PALOSITOS (GUADALAJARA)

Enclavada en la comarca de La Alcarria, en la provincia de Guadalajara, Villaescusa de Palositos fue una pequeña población deshabitada ya en los años 70 y cuyos terrenos se encuentran hoy anexionados al cercano pueblo de Peralveche. Allí habita, en la actualidad, un grave problema del que nos hacemos eco, desde Círculo Románico, con la finalidad de encontrar una solución adecuada a las partes enfrentadas. Estos terrenos que antaño formaron una población, hoy día permanecen cercados por un particular que adquirió la finca, quedando en su interior una serie de bienes públicos entre los que destacan la iglesia románica de la Asunción y un camino histórico que conforma la Ruta de la Lana. Ante tales hechos, los antiguos moradores de la villa y sus descendientes han creado todo un movimiento social en manifiesto y denuncia contra los actos llevados a cabo por dicho terrateniente.

Antes de continuar, resaltamos una gran noticia que todos esperábamos desde hacía ya mucho tiempo y que nos sorprendió al término de esta redacción. El lunes 22 de marzo de 2010, los diarios anunciaron la próxima incoación de expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural de la Iglesia de Villaescusa de Palositos por la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla La Mancha y la rehabilitación de la misma para el año 2011, dentro del Plan Integral de Rehabilitación del Románico de Guadalajara. Dicha noticia, en caso de que se llevara a efecto, va a desembocar en dos consecuencias positivas: Por un lado, la puesta en marcha de las medidas legales pertinentes (Ley 4/1990, de 30 de Mayo, del Patrimonio Histórico de Castilla La Mancha) para su protección integral, y, por otro lado, la consolidación de la fábrica.
No obstante, y aunque contemos con tal predisposición, vamos a exponer el problema y a analizarlo minuciosamente exprimiendo toda posibilidad.

 


Iglesia de la Asunción.
La iglesia de la Asunción, edificada a principios del siglo XIII en estilo románico y reformada más tarde en el silo XVII, se configura a base de una nave única y cabecera semicircular orientada hacia el Este, de muros dispuestos a base de sillares sin contrafuertes. Se accede al interior del edificio a través de una portada lateral, abierta en el muro sur, formada por un triple arco de medio punto con moldura exterior a base de bolas, sostenido por pilastras rectangulares. El ángulo suroeste es coronado por una espadaña estructurada en dos cuerpos separados por una cornisa (el inferior austero, compuesto por sillares de piedra, y el superior con apertura de dos vanos de medio punto, para albergar las campanas) y remate triangular en el que se asienta un pequeño campanil bajo arco de medio punto y remate a base de grandes bolas. En cuanto al ábside, éste se divide en tres calles verticales a partir del desarrollo de cuatro medias columnas adosadas, que las enmarcan y que sostienen el alero. De los tres vanos que se abren en dicho muro, resulta de mayor interés el central (los laterales son aspillerados) en arco de medio punto, abocinado, decoración de moldura tubular y remate a modo de alfiz con decoración de talla.

El interior del templo se organiza en tres tramos, presbiterio recto y ábside semicircular, separados por arcos fajones que descansan sobre pilastras. La nave se cubre con bóveda de arista, reservándose la de medio cañón para el tramo del presbiterio y la cúpula de cuarto de esfera para el ábside. Existe un cuerpo superior, situado en el primer tramo del edificio y a los pies del mismo, cuya funcionalidad es la de albergar el coro. Existía, así mismo, toda una serie de bienes muebles de gran importancia, distribuidos hoy día por las diferentes parroquias de la provincia.


Vía de la Ruta de la Lana.
Es conveniente citar dicho camino a su paso por Villaescusa de Palositos puesto que, aunque sobrepasa la esfera del románico, su existencia puede servirnos para la protección del monumento que, en caso de no ser declarado como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento, se podría establecer la declaración de Sitio Histórico o Conjunto Histórico como más adelante veremos. Es por ello, y gracias a nuestra colaboradora Miriam Menchero Sánchez, que incorporamos unos breves datos históricos sobre la importancia de dicha ruta de peregrinación.
 
La Ruta de la Lana, como peregrinaje, fue iniciada por Francisco Patiño y su familia en el año 1624, siendo el primer registro documental que se conoce en esta ruta. Los motivos principales que le llevaron a realizar dicho camino fueron obtener la libertad después de haber sido tomado como cautivo por los Turcos, cuando iba en una navío hacia Italia, y salir airoso de un incendio ocurrido en su casa de Módena. Según cuenta la leyenda, salvado por la aparición de Santiago de forma milagrosa. Inicia así, desde Monteagudo (Cuenca), el peregrinaje a través de una ruta cercana, que no era sino una vía pecuaria y camino tradicional de mercancías y viajeros. Por tanto este itinerario se popularizó con el calificativo de la “lana” por ser la ruta tradicional de transporte de lanas de la Alcarria hacia las grandes ferias de Medina del Campo y Burgos. La primera población de Guadalajara que forma parte de dicha ruta es Salmerón, mientras que la última Miedes de Atienza, a lo largo del cual se alzan multitud de monumentos. Desde 1993 y hasta la actualidad, se esta viviendo un proceso de rehabilitación y revalorización de esta ruta. Con ello, se pretende además de recuperar la belleza de estos caminos, recuperar estas tradicionales vías de peregrinaje y acercar Santiago a las poblaciones de Alicante, Albacete, Cuenca y Guadalajara. En este sentido las asociaciones de amigos del Camino de Santiago ubicadas en Cuenca, Guadalajara y Alicante están señalizando los tramos y haciendo una gran labor.

 


CONSERVACIÓN. Villaescusa de Palositos (Guadalajara).

Estado de conservación.
Vamos a comenzar el análisis del estado de conservación en que se encuentra la Iglesia de la Asunción actualmente según el visitante accede por su parte sur, es decir, por la fachada principal, e iremos recorriendo la misma perimetralmente en el sentido de las agujas del reloj hasta penetrar, finalmente, en su interior.

 


Fachada Sur:

- Invasión de la vegetación.
- Impacto visual y deterioro de la piedra, provocado por las columnas de ladrillo visto, unidos con cemento, dispuesto para evitar el desplome del arco de acceso en una reciente restauración.
- Deterioro acusado de impostas y cornisas.
- Vigas de acero sobre la superficie del muro (al examinar el interior del edificio comentaremos las consecuencias de las mismas).
- Espadaña desplazada levemente de su eje vertical con el consiguiente riesgo de desprendimiento.
- Desaparición de los remates decorativos y campanas de la espadaña.


Fachada Oeste:

- Sillares deteriorados por la acción del agua.
- Grietas que ponen en peligro la estabilidad del muro.


Fachada Norte:

- Importante desplazamiento en el ángulo noroeste, resquebrajando los sillares y separando ambos muros de cerramiento.
- Impacto visual por la instalación de una serie de vigas de acero que actúan como crucetas de los tirantes interiores.

Fachada Este:

- Obertura de una grieta vertical de importantes dimensiones (en algún tramo parece superar los 10 centímetros de anchura), que abarca desde el desaparecido alero hasta la base misma del ábside.
- Desplazamiento horizontal del muro hacia el desnivel de terreno del lado norte.
- Acumulación de cascotes en el vano central del ábside.


Interior:

- Libre acceso al interior, al no existir puerta alguna que lo impida.
- Inexistencia de cubierta que permita la protección de las estructuras ante el agua y otros.
- Parte de la bóveda desprendida.
- Coro desprendido.
- Sillares de los muros en mal estado por humedades.
- Acumulación de basuras y escombros.
- Invasión de la vegetación.
- Apeo compuesto de entramado de acero que sostiene los restos de una bóveda prácticamente desgajada.
- Tirantes formados por barras de acero, y acabados en crucetas, que se extienden hacia el exterior de los muros, perforando los mismos de tal forma que dañan la piedra (daños provocados por el propio taladro, la oxidación de metales y pinturas que causan manchas en la superficie, el empuje forzado de las estructuras y el impacto visual).

 


CONSERVACIÓN. Villaescusa de Palositos (Guadalajara).

Efectos de una mala restauración.
En el año 1999 se llevaron a cabo una serie de actuaciones con la finalidad de restaurar el edificio que, lejos de mejorar su estado, complicó aún más la situación. Resulta extraño, por ello, como los responsables de tales obras actuaron de esta forma, teniendo en cuenta la gran profesionalidad del resto de edificios sobre los que han intervenido con una solución bien diferente a ésta. Lejos de consolidar la fábrica, aquí nos encontramos con una grave agresión al patrimonio histórico y con la apariencia de un apeo temporal en una obra inacabada. Por un lado, la cubierta fue retirada para ser sustituida por otra que nunca llegó. Ello provoca que el agua de la lluvia y el hielo penetre en el interior y afecte a la piedra y al entramado de madera.
La piedra se debilita y agrieta, sobre todo la correspondiente a la bóveda y arcos fajones, que se desprenden con la consiguiente pérdida de su valor tectónico y distribución de carga sobre los muros. Es decir, cuando parte de una bóveda, la cual distribuye compactamente su peso a los muros que la cierra, se desploma, causa una serie de tensiones y distensiones en los muros, que se debilitan al no estar totalmente compactados en el eje vertical y los desplaza en el plano horizontal.
El entramado de madera, como el que sostenía el coro, al contacto con el agua propicia la aparición de hongos xilófagos que pudren la madera, con la consiguiente pérdida de tensión de las fibras y resistencia.
Por otro lado, la instalación de varillas o tirantes de acero, no parece ser la solución definitiva más adecuada, ni para la consolidación, ni para la distribución de cargas. Existen otros apeos, por medio de volantes o puentes, que ligan los muros de ambos extremos y le ofrece cierta estabilidad simultánea sin necesidad de dañar la piedra.
Finalmente, la solución adoptada en la consolidación de la portada, mediante la sustitución de sillares dañados por ladrillos de barro unidos por cemento, resulta vergonzosa y debería atenderse a una serie de textos que todo profesional de la materia debe tener en cuenta. Los textos a los que nos referimos son la Carta de Atenas, la Carta de Venecia y la Carta del Restauro. Son de carácter recomendatorio y consultivo, como una especie de buenas prácticas a seguir por los restauradores. Así, en la Carta de Atenas, redactada en el año 1931, ya se recomendaba una actuación prudente en cuanto a los materiales de restauración y empleo de técnicas modernas. En la Carta de Venecia de 1964, debemos atender a su Artículo 6 en el que se dice que en la conservación de un monumento deberá rechazarse cualquier nueva construcción, destrucción y utilización que pueda alterar las relaciones de los volúmenes y los colores. El Artículo 12 también es de nuestro interés referido a que los elementos destinados a reemplazar las partes que falten deben integrarse armoniosamente en el conjunto. Por último, la Carta del Restauro (1972), en su Anexo B, establece una serie de instrucciones para la ejecución de restauraciones arquitectónicas, constituyendo una exigencia fundamental de la restauración el respetar y salvaguardar la autenticidad de los elementos constructivos. Es decir, deben diferenciarse los elementos añadidos pero sin agredir el conjunto visual y estético.

 


Medidas legales para la protección.
La ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, no puede ser utilizada como recurso protector de la iglesia de la Asunción de Villaescusa de Palositos, ya que no está declarada, en la categoría de monumento histórico-artístico, como Bien de Interés Cultural (una vez sea declarada como tal, acabaríamos aquí nuestras cavilaciones). Así mismo, y como bien propiedad del Obispado de Sigüenza, su protección directa recaería en la ley 4/1990, de 30 de mayo, del Patrimonio Histórico de Castilla La Mancha, que, al no disponer de la declaración antes referida, por el momento, tampoco se le puede adoptar las medidas pertinentes. En el caso de que dicho monumento adquiera tal categoría, el articulado de la legislación sobre patrimonio histórico sería tajante pero, no obstante, y en otros supuestos, continuamos el análisis.

Por otro lado, es posible establecer una serie de medidas legales sobre los terrenos colindantes al edificio y, de este modo, proteger el mismo de forma indirecta, ya que se encuentran en una situación un tanto especial, como señalamos a continuación.

Dichos terrenos, que antaño formaron parte de Villaescusa de Palositos (población desaparecida en el momento en el que no existe un solo vecino censado), fueron adquiridos por un particular y reconvertidos en coto privado, cercando los viejos caminos de acceso y comunicación de la villa con las localidades cercanas de Torronteras, Escamillas y Peralveche. Visto a priori, no parece haber ningún problema en la cerca de terrenos, al no existir la villa y privatizarse la propiedad. Pero, dentro de ese acotamiento, ha quedado la iglesia de la Asunción (titularidad del Obispado de Sigüenza) y el antiguo cementerio, donde descansan los restos de los antepasados. Centrándonos en el templo religioso, al ser éste un bien de utilidad público (independientemente de su titularidad y su estado de conservación), debe existir un acceso público al mismo, un camino que se debe abrir forzosamente, para el cual vamos a revisar otros textos legales.

La ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias, en su artículo 21.2.c califica de infracción muy grave la instalación de obstáculos o la realización de cualquier tipo de acto que impida totalmente el tránsito de ganado o previsto para los demás usos compatibles o complementarios. Pero, en el caso que nos conlleva, el mapa de localización de vías pecuarias de la provincia de Guadalajara, facilitado por el Ministerio de Medio Ambiente, cerca de Villaescusa (por el sur, entre las localidades de Escamilla y Salmerón) se extiende la Cañada Real de Molina de Aragón, que no llega a afectar a los terrenos mencionados. Así pues, los diferentes caminos existentes, no tienen valor alguno para ser protegidos con la presente ley.

De otro lado, el decreto 162/1995, de 24 de octubre, sobre la libre utilización de caminos y vías de uso público en terrenos sometidos a régimen cinegético especial, y atendiendo al cercamiento de los terrenos para establecer un coto privado de caza, deja claro en su artículo 1 que las actividades de protección de la caza, la instalación de cercas perimetrales y cercados interiores, deberán llevarse a cabo respetando, en todo caso, el libre tránsito por los caminos y vías de uso público. Pero, aún dicho lo anterior, podría darse el caso extremo de que las vías que cruzan la finca privada ya no tengan ningún valor ni utilidad pública, puesto que, pudiéndoseles llamar “caminos vecinales”, tenían la finalidad de comunicar el “desaparecido” pueblo con el entorno. En la actualidad sigue siendo un “camino vecinal”, un camino de acceso a la finca particular.

Llegado a este punto, habiéndonos planteado los problemas existentes así como la posible legislación que nos permita una actuación ordenada, debemos reflexionar al respecto con la finalidad de solucionar la situación actual y la conformidad de las partes afectadas. Recordamos, una vez más, la existencia de bienes de uso público dentro de una finca particular (la iglesia y el cementerio), a ello añadimos el desarrollo de la vía de peregrinación Ruta de la Lana por el mismo suelo. Atendiendo a todo lo anteriormente expuesto, vengo a disponer la conveniencia de lo siguiente.

1. Apertura de los caminos de utilidad pública, atendiendo al decreto 162/1995, de 24 de octubre, y a la ley 1/2004, de Ordenación del Territorio (modificada por la ley 7/2005, de 7 de julio), para su acceso a los bienes de interés público.
2. Acuerdo de las partes para la modificación y desvío del trazado Ruta de la Lana, bordeando el exterior de la finca privada.
3. Atendiendo a la ley 1/2004, modificada por la ley 7/2005, de 7 de julio, de ordenación del territorio y de la actividad urbanística de Castilla La Mancha, en su título VI, artículo 143, expropiación de los terrenos necesarios para una accesibilidad segura y adecuada, de forma que afecte lo menos posible a la propiedad privada. Así mismo, dicha expropiación será realizada por justiprecio o pago en especie (artículo 147), según se acuerde.
4. Propuesta para incoar como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Sitio Histórico, la Ruta de la Lana a su paso por la provincia de Guadalajara, de tal forma que el edificio adquiera la máxima protección en conjunto con otros importantes edificios de la zona, evitando una nueva agresión del camino.
5. Búsqueda de incentivos que permitan la protección, conservación, consolidación y puesta en valor del edificio, así como generar un desarrollo económico sostenible y social, evitando la despoblación, mediante el turismo rural y cultural.

 


Intercambio de opiniones.

Sergio Boj: Por fin nos ha llegado la noticia, por parte de la Consejería de Cultura, de la inminente declaración de la iglesia románica como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento. Ello implicará la actuación de la Ley 4/1990, de 30 de Mayo, del Patrimonio Histórico de Castilla La Mancha, contra todo tipo de atentados que sufra el monumento, con la aplicación y cumplimiento de todo su articulado, la apertura sin condiciones del acceso a la misma, así como su restauración y mantenimiento prioritario. Con todo ello, dicho artículo elaborado perdería parte de su importancia, aunque he preferido no modificarlo para que el lector sea consciente de que existen multitud de fórmulas y recursos para la protección de un monumento aún sin estar declarado ni catalogado. En mi nombre, y en el de todo el equipo de Círculo Románico, damos la enhorabuena a toda la plataforma social de Villaescusa de Palositos que tanto ha luchado por conseguir la apertura de los caminos y el respeto por las huellas del pasado.

Miriam Menchero: Primeramente agradecer la oportunidad que me concede Circulo Románico para colaborar con ellos, y poder ofrecer mi modesta opinión acerca de la potencialidad que el turismo y la difusión y puesta en valor cultural puede tener sobre nuestro patrimonio. En este caso concreto, y como hemos visto en el artículo, queda refrendada la importancia cultural, histórica y social que tienen Villaescusa de Palositos y la Ruta de la Lana a su paso por Guadalajara.
Esta provincia ofrece un gran patrimonio natural y cultural, con numerosos enclaves de gran valor paisajístico y monumental. También cuenta con algunas importantes rutas, entre las que destacan la Arquitectura Negra o la ruta del Cid. Sus potencialidades han sido aprovechadas a través de la creación de infraestructuras turísticas rurales, siendo la tercera provincia en número de establecimientos y plazas totales, solo superado por Cuenca y Albacete. Su situación, muy próxima a Madrid la convierte en un destino privilegiado para el excursionismo y las escapadas de fin de semana, y de hecho, la mayor parte de los turistas repiten la visita. Es por ello por lo que la revalorización y difusión turística y cultural de Villaescusa de Palositos y de la Ruta de la Lana se requiere como necesaria.
Sin embargo, esta debe llevarse a cabo bajo un rigor y una calidad que no infrinja daños ni perjuicios al patrimonio que deseamos conservar. Se debe crear un plan turístico sostenible sin convertirlo en un simple negocio mercantilista, que respete la autenticidad del lugar. Las rutas culturales han estado tradicionalmente “olvidadas” en nuestro país, a excepción del camino de Santiago francés. Desde el punto de vista turístico, esta tarea pasa por dos aspectos nucleares: el respeto al fondo, es decir, al propio contenido motivacional, histórico, natural y artístico que plantea la localidad y el entorno, y por otro, la situación turística actual de la zona, donde las dos principales debilidades son el acceso a la misma, una mayor dotación de otras infraestructuras auxiliares al alojamiento rural, y la superación de la difícil situación administrativa que vive Villaescusa de Palositos. Esto no es sino un acercamiento somero hacia la potencialidad turística de Villaescusa de Palositos y la ruta de la Lana. Sin duda alguna, una futura inclusión de la iglesia de la Asunción como Bien de Interés Cultural solucionaría muchos de los problemas iniciales para llevar a cabo cualquier acción, y además reforzaría el objetivo de cualquier iniciativa turística en esta materia que no es sino un mayor conocimiento y respeto hacia nuestro patrimonio cultural.

SERGIO BOJ BRI.
MIRIAM MENCHERO SÁNCHEZ.

 




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