SAN VIÇENC DE CARDONA (B)En cuanto a la relación de las comunidades de clérigos regulares, en ocasiones nos encontramos junto al establecimiento de algunos monasterios que surgen espontáneamente, sin vinculación a ninguna familia, o que hallemos otros sin el encuadramiento en ninguna rama doctrinal. Este es el caso de Cardona y Solsona, en el obispado de Urgel, que fundaron en 1090 el priorato de Santa María de Orgañá con los mismos canónigos de la catedral. Tremp, por el contrario, tras ser restaurada su iglesia en 1079 por el conde Ramón de Pallars, se hace agustiniano,
como Mur en 1098 y luego Ager y su filial de San Miguel de Montmagastre. En Urgel, desde 1099, el obispo san Ota hace de Guisona un centro de expansión del nuevo género de vida.
Cerca de Figueras fundó en 1065 Pedro Rigalt la casa de Santa María de Vilabertrán, organizando un movimiento en torno a ella, tal vez inicialmente bajo la congregación de San Rufo de Aviñón y luego, bajo la regla de san Agustín. En 1069, Rigalt adquirió el título personal de jefe y gobernador, y en 1089 la convirtió en una canónica agustiniana, donde alcanzará en 1100 el título de abad. El mismo año de 1089 surgió a su vera, pero con independencia jurídica, Santa María de Lledró, que se encargó desde 1095 de lo que llegaría a ser la prepositura de Santo Tomás de Riudeperes, cerca de Vich; en 1090 el mismo Rigalt fundó Santa María del Campo, en Rosellón; y hacia 1093 se hacía cargo de San Juan de las Abadesas, en continuo conflicto con los benedictinos de San Víctor de Marsella.
Junto a la corriente agustiniana, coexisten otras corrientes de canónigos,
como la del Santo Sepulcro o la de San Rufo de Aviñón.
Antonio Pladevall,* considera
como otro gran movimiento de reforma -junto a la agustiniana y a la de Aviñón-, la densa obra realizada por el obispo de Vich y después metropolitano de Tarragona, Berenguer Seniofredo de Lluçá, cuando en 1083, el canónigo Amado firmó el acta de consagración de la iglesia de Santa María de Castellfollit de Riubergós, donde más tarde surgió el priorato benedictino de San Benet del Bagés. Cuatro años después, otro abad, Alberto, estuvo presente cuando todavía este obispo de Vich, Seniofredo de Lluçá, dió a sus canónigos una regla propia.
Contnúa su exposición Calvo Gómez,* diciendo que en 1080 fundó Berenguer Seniofredo, Santa María de l´Estany, la que a su vez sería reformadora en 1098 de la canónica de Manresa; y que en 1083 acogió bajo la regla agustiniana a los canónigos de San Juan de las Abadesas, expulsados de su casa por Ricardo, aquel 'duro' legado pontificio y abad de San Víctor de Marsella. Su influencia se extendió también a Santa María de Manlleu, cerca de Vich; a Santa María de Lluçá, su pueblo natal; y a San Salvador de Arrahonda, dentro de Sabadell.
Con todo, la primera casa de los canónigos de Aviñon en Cataluña fue la de Santa María de Besalú, cerca del castillo condal, donada en 1084 por el conde Bernardo II, aunque no se consolidó hasta 1111 ó 1112, cuando el obispo de Gerona y el conde de Barcelona lo ratificaron, a pesar de la oposición de algunos canónigos aquisgraneses que subsistían en Besalú.
El canónigo aviñonense Bertrán, asciende en 1086 a la sede de Barcelona y en 1092 funda el priorato de San Rufiano en la iglesia de San Adrián de Besós, que acabó trasladándose a San Adrián, en Santa María de Tarrasa, haciéndose cargo de las iglesias visigóticas de la ciudad. Este monasterio de San Adrián tenía
como abad al luego santo Olegario, que llegaría a ser abad del mismo San Rufo de Aviñón y despés obispo de Barcelona y metropolitano de Tarragona. Por su influencia, el papa Lucio II -también canónigo regular-, impuso en 1144 la regla de San Rufo en San Juan de las Abadesas.
Otros prioratos en Catalunya son los de San Rufo de Lérida, erigido en 1156 en virtud de una donación que hiciera en 1152 el conde Ramón Berenguer IV al abad Durando; y el de Calaf, conocido ya desde 1069, e influido por Aviñón, que fue fundado por el obispo Folch de Cardona, primero cismático de Urgel y luego titular de Barcelona, que introdujo en la comunidad aquisgranense de Cardona la reforma agustiniana.
NOTAS:
---------- * PLADEVALL, A. El monestir romànic de Santa Maria de l´Estany. Barcelona 1978. ID. El monestir de Sant Sebastià dels Gorgs. Barcelona 1982.
** Calvo Gómez, José Antonio. Op.cit. Clérigos regulares... Tesis Doctoral Universidad de Salamanca 2008.