La escultura que se refleja en este Tetramorfos de San Gil de Luna, de forma tan singular, hace que las figuras del León y del Águila se fundan en una sola. El autor descubre como se realiza esta fusión siguiendo la filosofía del irlandés John Escoto Eriúgena, basada en los evangelios de San Marcos y muy especialmente de San Juan. Finalmente la fusión creará, para nuestra sorpresa, una figura característica del románico, EL GRIFO.....