marcos escribió:
¡Hala, que buenos post!
Bienvenida, Sara
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Resumo algunos enigmas que se han ido planteando:
1) ¿Por qué tenían que ser magos? Es decir, ¿por qué no unos personajes poderosos? ¿Se está expresando con esto que, con el nacimiento de Jesús, la astrología, la magia, debe supeditarse al cristianismo? ¿Deriva de alguna creencia anterior?
2) ¿Cuándo comenzaron exactamente a ser considerados reyes y por qué?
3) ¿Cuándo pasaron a ser tres y por qué? ¿Es a partir del Evangelio del Pseudo Tomás o hubo más variantes?
4) ¿Cuáles fueron sus "nacionalidades"? ¿Cómo variaron a lo largo del tiempo?
5) Gracias a la exposición, como siempre excelente de Corbio, ya sabemos los principales significados que le dieron a la estrella, pero ¿por qué se incorporó originalmente al tema?
Interesante tema.... Para estas fechas tan propicias... Intentaré esclarecer algunas de las dudas que nos propone Marcos:
El primer documento en el que encontramos el apelativo de
rey es en la obra de Tertuliano, a principios del siglo III, la explicación es que el término “mago” empezaba a ser peyorativo, por lo que se suprimió el gorro frigio de astrólogos y sacerdotes de Mitra, con el que aparecían en las primeras representaciones, por coronas. A partir de ese momento, la identificación de los Magos con la monarquía, puede dar lugar a una interpretación sobre la cual el poder terrenal se somete al eclesiástico, representado por la Virgen.
Pasemos a la determinación del número: en diferentes representaciones iconográficas realizadas durante los siglos III y IV aparecen dos, tres y hasta cuatro magos, el cuarto se llamaría:
Artabán, pero carece de fundamento bíblico. Otras fuentes cristianas (sirias y armenias) pensaron en doce Reyes al relacionarlos con las doce tribus de Israel o con los doce apóstoles. En el siglo III, el teólogo Orígenes indicó que los Reyes Magos eran tres, ya que son tres los regalos que se nombran en el Evangelio de San Mateo: oro, incienso y mirra. Además de estos presentes, en el Evangelio del Pseudo- Mateo se dice que también había tres monedas de oro, una por cada rey. Se refleja en algunas imágenes posteriores en las cuales vemos como uno de los reyes ofrece al Niño tres discos dorados.
En el siglo VI en el texto apócrifo del Evangelio Armenio de la Infancia, se nos cita el origen de cada uno de ellos: “El primero era Melkon, rey de los persas; el segundo, Gaspar, rey de los indios; y el tercero, Baltasar, rey de los árabes.”
En cuanto a su denominación, la primera vez que se les da nombre es en la iglesia de San Apolinar Nuevo, en Rávena (Italia), a mediados del siglo VI, donde se representa en un mosaico a tres personajes vestidos a la moda persa, aun tocados con un gorro frigio y con actitud de ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar...
