Hola a todos
Cada día, me gusta repasar los bancos de fotos de algunas páginas especializadas en Arte románico que sigo durante unos diez, quince minutos.
Hoy, al ver esta fotografía del monasterio de Azuelo, Navarra, en la página de Arteguías.com:

he reparado en las aves y, rápidamente, he ido a buscar una fotografía más próxima:

Y, entonces, he sonreído porque he vuelto a pensar que hay veces en que las iconografías románicas plasman unos detalles plásticos que nos sorprenden. Mi memoria rápidamente ha hecho la relación: aves, paraíso, malos pensamientos. Ahora os lo explico. No solo eso, también de forma automática me ha llevado a este capitel del claustro de Santa Eulalia y Santa Julia, en Elna, Francia:

En este capitel, Dios parece que no quiera despertar a Adán de su sueño mientras está creando a Eva a partir de su costilla. Sin embargo, junto a ellos, se esculpieron dos aves, esas dos aves que he visto esta mañana en las fotos del monasterio de Azuelo en un contexto vegetal, como del Paraíso.
Ahora, más de uno os estaréis preguntando: ¿por qué? Es que, al ver la fotografía de Azuelo, rápidamente me he acordado de cierta teología neoplatónica, en la que las aves del Paraíso representan los malos pensamientos:
Citar:
“Por otro lado, las bestias del campo y las aves del cielo que son llevadas a la presencia de Adán son nuestros movimientos irracionales, puesto que las pasiones corporales diversas son ciertas bestias y animales, ya sean las pasiones muy turbulentas, ya sean más lánguidas."
“¿Qué otra cosa pensamos que son las aves del cielo, sino los pensamientos vanos que vuelan cual aves en torno a nuestra alma y pasan a menudo con movimiento variado de un lado a otro?"
(Juan Escoto Eriúgena)
Y, claro está, estos pensamientos vanos fueron la causa tanto del pecado de Adán como del de Eva. Está claro que estas aves del monasterio de Azuelo, en un contexto vegetal, pueden remitir a estas ideas. Ahora bien, habría que estudiar el conjunto de las imágenes de toda la portada.
Un abrazo a tod@s