Hola a todos
Como sabéis los que me seguís, desde hace años me he ocupado de la interpretación de San Miguel de Biota como iglesia vinculada a una abadía de canónigos regulares de San Agustín. Por ejemplo, ahí está la relevancia de los restos del antiguo claustro y la adscripción posterior de esta abadía de Biota al monasterio hospital de Santa Cristina de Somport.
Además, todos conocéis la vinculación que siempre he puesto del programa iconográfico de sus portadas con la filosofía teológica neoplatónica de Juan Escoto Eriúgena, San Agustín y San Gregorio. Hoy, una entrada basada en la lectura de un fragmento de su
Periphyseon y en la posterior mirada sobre el tímpano de la portada sur de San Miguel de Biota.
Citar:
“Así pues, las edificaciones de las que participan los justos solos están configuradas en las nupcias espirituales que contraerán las vírgenes prudentes... gozarán solos a los que –como dice Gregorio, el Teólogo- “les está permitido, una vez vencida la materia y la carne –como sobrepasadas ciertas nubes y velos-, llegar a estar en Dios mediante la razón y la contemplación, y ser mantenidos –en cuanto le es posible a la naturaleza humana- en la luz más pura. Estos son los bienaventurados: lo son en esta vida con su ascensión: lo son en la otra con la edificación””.
Pensemos solo en estos conceptos:
1. una vez vencida la materia y la carne –
como sobrepasadas ciertas nubes y velos2.
ser mantenidos –en cuanto le es posible a la naturaleza humana- en la luz más pura
3. estos son los bienaventurados: lo son en esta vida
con su ascensión: lo son en la otra con la edificación
Y comparemos estas ideas con lo que vemos en el tímpano de esta portada sur, en Biota:

Como siempre escribo, en el estudio del Arte románico, cada vez está más clara la necesidad de conocer el pensamiento de quienes elaboraron intelectualmente los programas iconográficos. Siguiendo lo que os comento, una vez más la mirada se desplaza desde el interés por conocer el hacer material del escultor hacia el conocimiento del proceso intelectual previo a la ejecución de las imágenes.
Está claro que, desde esta perspectiva, el conocimiento del ideólogo de las colecciones de imágenes nos obliga a reconsiderar la autoría en el arte medieval. De hecho, para mí, la imagen románica es el fruto de una cadena de colaboración: promotor, teólogo o redactor del programa, maestro escultor, taller y contexto litúrgico. Y, si se conoce el posible origen del pensamiento, esta cadena se puede reconstruir a partir de los propios indicios visuales.
Un abrazo a tod@s