
Permíte, querido Proterio, que te corrija, pero has sido demasido objetivo -casi cuadriculado- ante la percepción sensorial, y así es como no conseguirás absolutamente ver nada, cuando menos en el Voynich; no soy docto, desde luego, pero tampoco me considero un fundamentalista esotérico.
Volviendo al escenario románico de Alquezar, aunque sea para concluir este tema, estoy contigo en que cualquier arte que desarrolle nuestra percepción, nos posibilitará darnos cuenta sobre cómo permitirnos ser más conscientes del símbolo y a la vez será capaz de hacernos comprender, que precísamente la privación, el individualismo o excesiva encriptación para la totalidad del colectivo de esta percepción sensorial ante la contemplación de una obra artística, es lo que en otros casos delata la falsedad de un arte, como sucede en el Manuscrito Voynich.
Salgamos un momento fuera de nosotros, para contemplar ciertas connotaciones que nos permitan aproximarnos y ver cómo piensan otros, cual es el vehículo que utilizan para llegar al escenario del símbolo.
F.Nietzsche, en 'El ocaso de los ídolos' escribió:
Para que haya arte, para que exista una acción y una contemplación estética cualesquiera, se requiere una condición fisiológica previa: la embriaguez. La embriaguez tiene que haber aumentado primero la excitabilidad de toda la máquina, sin esto no es posible el arte. Todas las clases de embriaguez, por muy diferente que sea lo que las determine, tiene el poder de conseguir esto; sobre todo la embriaguez de la excitación sexual, que es la forma más antigua y primitiva de embriaguez. También hay que incluir la embriaguez que hay detrás de todo gran deseo, de toda pasión intensa, la embriaguez de la fiesta, de la competición, del acto de valentía, de la victoria, de todo movimiento extremado, la embriaguez de la crueldad, la embriaguez de la destrucción; la embriaguez primaveral, por ejemplo, o la debida al efecto de los narcóticos, por último, la embriaguez de la voluntad, la embriaguez de una voluntad plena y saturada.
Con esto, no te sugiero que te pilles una curda de impresión para ver el Voynich, o si acaso para festejar el día de huelga, puesto que no será necesario para comprender lo que se esconde tras la figuración de Alquezar; el tema se hace sencillamente embriagador, al observar detenidamente la mitad superior del frontal del capitel, en el que vemos a la izquierda -como flotando- un personaje que se esculpe alado, con extraños rasgos faciales, como si dijéramos 'hechos por un niño' ; en su mano derecha lleva un carnero, mientras que interpone su mano izquierda entre el cuchillo de Abraham y el torso desnudo de Isaac, que yace en una especie de altar cúbico, dispuesto para el sacrificio... ¿Te imaginas, Proterio?... i¡¡ un padre sacrificando a su hijo !!!. No hace falta por tanto, que oculte ya el pasaje bíblico que se representa en ese escenario.
Pero el mensaje no es tan sólo el de la ciega obediencia de la voluntad divina, por eso no es difícil comprender que en el mundo actual acabaríamos todos locos si escuchásemos esas voces... y las obedeciésemos; el
simbolismo de este capitel, se complementa con el pacto que Dios establece con Abraham...
'Te haré fructificar en gran manera; de ti haré naciones, y de ti saldrán reyes...' (GÉNESIS 17-6), y se complementa con la escena inferior del capitel, que a primera vista no sabemos interpretar porque, sorpresivamente, NO aparece descrita en el pasaje bíblico...
¿Puedes ahora explicar a qué hace entonces referencia ese símbolo del equino 'empitonado' por el sonriente monje?... Estoy firmemente convencido, que el escultor románico no dejaba nada al azar, y en este caso concreto sabía perfectamente, por qué incluía esta escena pagana en un capitel de un templo cristiano.
Un abrazo.
Proterio escribió:
¡Coñe!
Ese relieve no tiene nada de Simbolismo.
Es una evidente Alegoría, muy explícita, que si yo fuese una persona de variopinto gusto, y sobrado de tiempo, guardaría y remitiría en su momento a algún enemigo que yo tuviese, pues en este momento no recuerdo tener ninguno que merezca tal consideración.
El hecho de que vaya firmado por un burro empitonado, podría resultar obsesivo para algunas personas, incluso morboso.
Esa es mi humilde opinión, docto Eadan.
P.D.
Si ahora localizo el email de Corbio, le enviaré una información relacionada con
http://www.artezahori.com que no es de este hilo y solo puedo o sé reenviar como email. Y voy escaso de tiempo.
moderadores escribió:
Se ha suprimido otro mensaje, publicitando una ueb de arte Zahorí, por ser el contenido expresado en el mismo irrelevante para el románico. Consideramos que el enlace a aquella ueb, incluído en este otro mensaje, es suficiente, con lo que solicitamos su comprensión. Gracias.