Queridos amigos:

Para hablar de los "seres imaginarios" retratados en las fotografías de Kilpeck que nos trajo Miguel, primeramente trascribir un trozo de su artículo sobre el
románico en Gran Bretaña que se encuentra en este enlace:
http://www.circuloromanico.com/index.ph ... nt_id=2541Abundan las serpientes en procesos regeneradores de la piel, o devorándose unas a otras también en alusión a ese proceso regenerador, hay múltiples animales y buena parte de elementos procedentes de los bestiarios sin que falten el basilisco ni la mantícora, algún músico y bailarines próximos al mismo, lazos celtas, una buena colección de cabezas que quizás conlleven un contenido celta...Los extraños seres de los pilares serían entonces, supuestamente, serpientes que trasladan la idea del antiguo "
ouroboros", el dragón o serpiente que se muerde su propia cola.
Este mito, que alude a las ideas de movimiento, continuidad, autofecundación... apareció por primera vez en Egipto (1600 a.C:)...

ilustración en
Chrysopoeia ('Alquimismo'), de Cleopatra: las palabras en su interior "El todo es uno".
...de donde pasó a los fenicios y luego a los griegos,que fueron los que le pusieron el nombre de ouroboros: "el que muerde su propia cola". Y dado a que en Kilpeck también encontramos elementos nórdicos en la decoración (canecillos en la parte más occidental), hemos de recordar otro mito de esa cultura,
Jörmungandr, que también representa a la serpiente mordiéndose-comiéndose la cola. Ya sea por la piel o por esta "auto-alimentación", parece tratarse de un símbolo del eterno ciclo de la regeneración (como lo serían los múltiples green-man y otros elementos de la portada).

Kilpeck. Otro "ser infinito".
En el Eclesiastés encontramos unas palabras que también pueden ser una referencia a este tema:
11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo: y aun el mundo dió en su corazón, de tal manera que no alcance el hombre la obra de Dios desde el principio hasta el cabo.
15 Aquello que fué, ya es: y lo que ha de ser, fué ya; y Dios restaura lo que pasó.
Y ahora otro tema tan controvertido como el de las arpías y las sirenas; a veces simples detalles las diferencian, pero ateniéndonos a nuestro criterio de ordenar someramente los seres imaginarios, encontramos que el que figura en esa arquivolta inglesa podría tratarse de una
mantícora, como apunta Miguel en su artículo, o de una
esfinge ¿Como diferenciarlas?
- El problema viene cuando pensamos en las
esfinges egipcias, que sí son retratadas con cuerpo de león y cabeza humana de varón, a veces tumbadas, y sin alas, a la que Heródoto llamó
Androesfinge para diferenciarla de la griega, que tenía aspecto femenino y alada.

Esfinge egipcia.

Esfinge griega
Estas bellas esfinges pertenecían a la iglesia de románica de Santa Magdalena en la provincia de Burgos, y ahora descansan en el museo de la ciudad:


- Desde este punto de vista, o pensamos que el modelo del artista de Kilpeck es más egipcio que griego, o que se trata del "bicho" más comunmente analizado en los bestiarios mediavales, la
mantícora, con su "triple fila de dientes en una cabeza humana y un cuerpo de león cuya cola posee el aguijón de un escorpión, que come carne humana y que desvía al hombre de su camino virtuoso con su voz de sibila". Aunque la mantícora es una criatura legendaria del Asia Central, y aunque siempre fue temida por su violencia, no fue hasta la Edad Media cuando se la asimiló al diablo.

The Worksop Bestiary c 1185
Plinio el Viejo, siguiendo la historia natural de Aristóteles, incluyó a la mantícora en su propia
Naturalis Historia (c. 77 AD), libro de referencia y de gran influencia en el medievo europeo.
En Santiago de Agüero un capitel representa lo que podrían ser una pareja de mantícoras, incluído su "cola de escorpión" un tanto embellecida:

Pero cuando todo parece un poco claro... llegan nuestros amigos los artistas románicos para borrarnos tal ilusión, y recordarnos que la esencia es lo que cuenta. En las siguientes fotos, ¿mantícoras con alas o esfinges transexuales?

martinrund. Sant'Antimo (Nápoles).

sacredestinations. St-Pierre, Chauvigny, Poitou-Charentes, (Francia).
Abrazos.