Eadan escribió:
Dogfax escribió:
Alegres campos de romanico
que veo desde el camino
alegres en su color
como en su olor
salpican mis marrones pupilas
romanico, es mejor que unas tilas
En el otoño o la primavera
en Mioño o Santa Maria de Tena
en Slamanca o en la antigua Segontia
con la manta camino por la angosta via
Si, no soy buen poeta^^
Pero queria unirme a este gran ppost^^
En serio,gracias rayave
Bueno Dogfax, vas mejorando en el empleo de las armas. Ojalá merezca el vº bº de nuestro Bardo, aunque sólo para la lertra del poema que nos incluyes...

¡Precioso, Dogfax! Lo más hermoso de la poesía, para mí, no está ni en lo que se dice ni en como se hace, sino el hecho de darse en forma de palabras, en la generosidad de compartir emociones, en el deseo de CONMOVER, de aportar un rayo de belleza a la oscuridad de la rutina. Gracias a tí, joven amigo.
Permíteme que esta vez dedique esta entrada a nuestra querida amiga
Mati , en cuya tierriña el
magosto está a punto de celebrarse...

Santa Cristina de Ribas de Sil.
En la Península y en otros países, parece guardar relación con las de San Juan y San Silvestre. Todas estas celebraciones nos recuerdan a la vieja fiesta del Imbolc, fiesta celta dedicada al fuego sagrado.
Pero su significado va más allá del ritual del fuego. Este es, sin duda, el elemento que purifica, por el que se logra de algún modo la inmortalidad. Este purificar es el renacer. Los celtas, pueblo omnipresente en la cultura galaica, celebraban el año nuevo, justamente cuando ahora se celebra el magosto. Ese día los celtas tenían también una fiesta: el Samainn. Los muertos bajaban a las casas durante las noches. Las puertas debían de ser dejadas abiertas y la lumbre encendida para poder así mitigar el frío.
Entre los gallegos, se tiene la creencia de que las ánimas, bajan a calentarse al lado del fuego del magosto. Y cada castaña comida es un alma que se salva. Las concomitancias entre una y otra fiesta son claras. Xesús López Temez
Murieron las castañas en el fuego, la bota ya está sin aliento y el garrafón no pesa; pero aún alrededor de la ceniza de la hoguera sin fuego estallan las risas en las gargantas nuevas. Diréis que los hojatos marchitados de las viñas son señal de muerte que trae el invierno. Diréis que el magosto es el final del fruto de los castaños; y tendréis razón; pero tendréis que confesar que las viñas convertidas en jardines son bien hermosas y que las castañas se queman entre las risas y entre amores. Porque en nuestra tierra, hasta la muerte tiene encanto. Y si no lo creéis, venid a ver Galicia en el mes de San Martiño. EL OTOÑO EN GALICIA, del poeta gallego Florentino Cuevillas.
Y un enlace, para desayunar calentito con buena música e imágenes de la más bella de las estaciones...
http://www.youtube.com/watch?v=ZWgPlRgj ... re=relatedAbrazos y feliz día.