Hola a todos
Una entrada un poco larga, pero espero que la encontréis interesante.
Cuando menos, este caso es curioso. Como ya hemos escrito en otras ocasiones, hacia 1140, llegaron a las tierras del valle medio del Ebro hombres sabios venidos de todos los territorios europeos. Entre ellos, destacaron Robert de Ketton y Herman de Carinthia, dos clérigos itinerantes preparados en las Escuelas catedralicias de Chartres y de París, entre otros centros. En 1141, estos peregrinos del saber se encontraron con Pedro el Venerable, el gran Abad de Cluny, en algún lugar comprendido entre los Pirineos y Nájera. Robert de Ketton y Herman de Carinthia se habían conocido gracias a su maestro, Thierry de Chartres. En 1134, le siguieron a París para estudiar con él. A través de Thierry, uno de los teólogos más significativos en la estética de la recepción de la filosofía griega en la primera mitad del siglo XII, los dos conocieron el pensamiento de Juan Escoto Eriúgena y, en concreto, su concepto de la teofanía. Robert de Ketton se acabó integrando de forma plena en el Obispado de Pamplona. En 1143, lo encontramos ya como arcediano de la Valdonsella, un amplio territorio aragonés adscrito a este obispado.
La duda consiste en saber cuándo abandonó Herman de Carinthia la compañía de Robert de Ketton; porque, si lo hizo después de que Robert tomara a su cargo el arcedianato de la Valdonsella, Herman pudo conocer de primera mano el programa iconográfico de Bagüés.
Pero, hay más. Como volvía a informar de nuevo Eadan en una reciente entrada, Herman de Carinthia traduce hacia 1150 el
Almagesto en Palermo. A Palermo, no sólo pudo llevar sus recuerdos pictóricos sino también sus grandes conocimientos teológicos adquiridos tanto en Chartres como en París.
Lo curioso del caso es que este viaje de ideas pudo ser de ida y vuelta; pues, como indicábamos el otro día, Raniero da Ponza, el primer compañero de Joaquín de Fiore y uno de sus dos amigos personales, había pasado por esas tierras del norte de los reinos cristianos de Hispania como legado Papal de Inocencio III ante los reyes de León, Castilla, Navarra y Portugal entre los años 1198-1202.
Así es recogido este episodio del viaje de Raniero da Ponza como legado en las llamadas
Memorias sobre la vida de Joaquín de Fiore escritas por Luca Campano, no sólo su otro amigo sino también su biógrafo personal y el arzobispo de Cosenza (el texto está en italiano, pero se entiende por sí solo):
“Raniero da Ponza, che accompagnò Gioacchino nel primo ritiro sui monti della Sila, ricoprì in seguito un ruolo prestigioso e di primo piano sotto il pontificato di Innocenze III, svolgendo come inviato del pontefice una particolare missione diplomatica di pacificazione e di moralizzazione nei regni cristiani della penisola iberica. Nominato in appresso legato pontificio, tu inviato nel sud della Francia e nel nord della Spagna per combattere le eresie propagatesi in quelle terre. Egli svolse il suo mandato adoperando, in sintonia con lo spirito gioachimita, le armi della predicazione e del dialogo.”Como dice el texto, Raniero da Ponza fue enviado al sur de Francia y al norte de España para combatir las herejías que se habían propagado en aquellas tierras.
¿Se conoció de alguna manera en la época románica la relación entre estos tres amigos? Según estudios italianos, se conoció de tal manera esta estrecha relación que los tres acabaron siendo esculpidos juntos formando parte del programa iconográfico del Duomo di San Rufino, un magnífico ejemplo del románico umbro, en Asís, la cuna de San Francisco (ya conocéis todos lo que el franciscanismo debe a Joaquín de Fiore). Coloco una fotografía a modo de prueba documental:

El pie de la foto del estudio se indica:
“A sinistra, Gioacchino da Fiore nel suo eremo di Pietralata, a destra Luca da Cosenza e Raniero da Ponza, intenti a suonare due strumenti diversi.”¿Veis también la paloma que representaría al Espíritu Santo colocada sobre sus cabezas encima de una especie de árbol? Ya callo.
Un abrazo a tod@s