Hola a todos
En primer lugar, Xaví qué buen detalle el de las vidrieras de Chartres.

Teniendo en cuenta el concepto de la teología del cristianismo celta irlandés, la
Peregrinatio propter Christum, y que Robert de Ketton, el arcediano de la Valdonsella en esa época de 1155 con sede en Uncastillo,

estudió en Chartres, pues se había conocido con Herman de Carinthia gracias a su maestro, Thierry de Chartres. Además, en 1134, le siguieron a París para estudiar con él. De hecho, a través de Thierry, uno de los teólogos más significativos en la estética de la recepción de la filosofía griega en la primera mitad del siglo XII, los dos conocieron el pensamiento de Juan Escoto Eriúgena y, en concreto, su concepto de la teofanía.El círculo del viaje de las ideas se va cerrando.
En segundo lugar, magníficas aportaciones tanto de Xavi como de Eadan sobre la llamada teología de la luz, pues es evidente que nos encontramos con una prueba empírica de su conocimiento y práctica por parte de monjes itinerantes irlandeses ya en los siglos VII y VIII. La gente de Hibernia siempre fue viajera.

El ejemplo aportado por Eadan no sólo habla de la Navidad (es decir, del solsticio de invierno cuando la luz empieza a crecer) sino también de la semana en la que se celebra la octava de Navidad. Y, en esta semana, se hace memoria, nada más ni nada menos, que de la fiesta dedicada tanto al nacimiento (sic) como a la asunción (sic) a los Cielos de san Juan Evangelista, es decir, los dos nacimientos del santo: el humano y el divino. Por eso, las fiestas del nacimiento de los dos san Juan se interpretan en clave de la teología de la luz como la de los dos solsticios. Además, el color litúrgico es el blanco.
Por cierto, el final de la inscripción es correcto desde el punto de vista litúrgico: “He aquí que nace de María, una mujer”, teniendo en cuenta este principio de la inscripción: “En el momento de la salida del sol, un rayo roza la muesca en el lado izquierdo el día de Navidad, un día de fiesta de la Iglesia, los siete primeros del año Cristiano, la temporada de la llegada del bendito Salvador, Cristo Señor!”, pues el día 1 de enero (el año nuevo), se celebra la fiesta de María, Madre de Dios. Ya callo. Pero, estos monjes itinerantes irlandeses...como los Reyes Magos, astrónomos donde los haya, también eran muy sabios y, como ellos, también conocían el cielo y sus estrellas.
Un abrazo a tod@s