Ahora que parece que el conjunto está claro, continuo mi batalla particular contra las piedras de Ratisbona sin otra pretensión que dejar escritas mis reflexiones en algún sitio. Claro que en un lugar de debate público.

La representación que se ve en esta imagen es la primera parte de la historia del Anticristo, la de su venida, y en buena parte recoge lo dicho por el monje Adson en su carta a la reina Gerberta en 945-954. En un ambiente favorable (alusión al dragón y serpientes bajo las arcuaciones de este lado de la portada), llega el Anticristo, que se sienta en el trono porque alcanza el más alto nivel y viene acompañado de toda su cohorte de malignos que atrapan a los pecadores (personaje de la izquierda). Lo cierto es que el personaje seducido que no se opone a ser devorado me estaba volviendo taramba hasta que me acordé de Biota, también irlandesa al menos en su teología e iconografía, en donde el personaje que va a ser devorado mata antes a la fiera, o al menos se defiende, cosa que no hace el seducido de Ratisbona

Y aquí se acaba el maligno, es decir, no toda la parte oeste es una exaltación del Anticristo, no podía serlo, el mensaje concreto de la parte oeste es que vendrá el Anticristo, pero que será vencido, y como dice Adson, refririéndose al NT, será vencido por Jesucristo, que vendrá más tarde a juzgarnos, sin fecha dterminada, para darnos tiempo a arrepentirnos de los pecados (y a la Iglesia a formar su república romana). Y, en mi opinion, eso es lo que se nos está diciendo en la imagen inferior

Paso del sentido del cocodrilo para los egipcios y otros, y paso de su biología y de su potencial derivación de los dragones, que son ideas para lucirse que en este caso no sirven para nada.
Lo importante es que aquí el cocodrilo, símbolo del mal que nos acecha, simbolo del Anticristo por derivación, tiene algo en la boca. Algo predefinido por un contertulio como una bola de oro o el sol. En mi lectura, ese algo es la hydra, una hydra transformada en Jesucristo.
La hydra es en el simbolismo el único enemigo del cocodrilo, al ser devorada destroza con sus tentáculos el interior del reptil/saurio y lo mata. Aunque los textos dicen que Jesucristo mata al Anticristo de un soplo, también he leido otras consideraciones dignas de ser aceptadas, como que en esta representación se puede simular la bajada de Jesucristo a los infiernos y su retorno.
Matado el bicho, y como ya se ha indicado, los tres principales monjes de Ratisbona comienzan su tarea de consolidación de la Iglesia, qizás de consolidación de esa parte de la Iglesia irlandesa en Alemania a la que Cilea se ha referido, mediante su catecumenado. Se trata de formar una Iglesia protectora del buen cristiano como se muestra en la imagen del León de Judá que les antecede a sus pies. Saludos.