demiguel escribió:
En esto que dices, quió, tienes toda la razón, supongo que en tus palabras no influye el silencio del debate de ayer...que me trae, también a la cabeza aquello de que el hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras.
Por cierto, esperaba tu entrada sobre esta iglesia.
Hola a todos
Demiguel, mis palabras iban sobre lo que iban. ¿Quién pudo ordenar una iconografía que condenase de forma tan explícita a los músicos con lo que la música significaba en su vertiente culta para la Iglesia? ¿Qué es la liturgia cristiana sin la música?
Sobre lo otro, todos somos adultos y somos conscientes de lo que hacemos, decimos y escribimos. Como, por cierto, en esto del románico también todos sabemos en los proyectos que queremos participar porque, como aficionados que somos, nos apetecen. Sobre las personas, no tengo la costumbre de emitir juicios. Cada uno sabrá por qué actúa de una determinada manera. Ahora bien, me duele cuando intuyo o veo que hay personas que enjuician a otros por boca de terceros, ya que llegan a utilizar escribiendo palabras que oí pronunciar en otras bocas, sin tomarse la molestia de llegar a conocer a las personas sobre las que emiten juicios. Pero, cuando esto sucede, me guardo el dolor para mí solo. No pretendo molestar a nadie en esta vida. Por eso, cuando dispongo de algo de tiempo, me pierdo por esas magníficas webs y blogs de arte románico para aprender con y de todos, alejándome intencionadamente y no visitando lugares virtuales en los que sé que, con su lectura, no crezco nada como persona. Por eso, sólo hablaba de la iconografía de un pobre músico encadenado y de la incomprensión que me produce el teólogo redactor que diseñó tal imagen. Sólo era eso, quó, nada más que eso.
Sobre las magníficas iglesias que nos has traido, tranquilo, tiempo habrá para comentarlas, pues todavía tenemos hermosos trabajos pendientes, ¿no?
Un abrazo a tod@s