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Son las introducciones a las genealogías, déjame que terminemos con la publicación de las fotos para contestar con mayor precisión. Mientras, te invito a leer estas reflexiones:
Coincide el desarrollo de nuestro tema sobre los beatos de Cardeña y de Mánchester con la referencia en el boletín electrónico de los Amigos del Románico al libro de la Franco sobre el arte leonés fuera de León, editado en 2010 por Edilesa y que desde entonces forma parte de la Biblioteca del Círculo Románico con la referencia 680. Su consideración quizás sea una muestra de agradecimiento por la conferencia recientemente dispensada por la autora en el seno de esa organización paraeclesiástica, en donde tanto converge y hacia donde tanto se sesga. En fin, nosotros a lo nuestro.
La obra comentada tiene la profundidad de contenido propio de las obras de esta estudiosa, y la dificultad de comprensión propia de quien tratando cada tema con tal abundancia de detalles hace difícil la continuidad del hilo conductor del mensaje. En sí, la obra es una mezcla de fichas y conceptos, ambos de contenido magistral, elaborados a lo largo del tiempo, guardados y publicados de golpe como un catálogo de temas, lo que conlleva que algunos temas se repitan así como que eches en falta fotografías que de pronto aparecen en otro apartado. El balance final, de todas formas, es el de la magnificencia de la obra por los contenidos citados, lo que nos da pie para agradecer el esfuerzo de su recopilación y su divulgación, obra concebida como de leoneses para leoneses, en autoafirmación esencial de la autora, que no desaprovecha la oportunidad para, por ejemplo, facilitar los argumentos necesarios para que la catedral de Astorga recupere sus bienes, actualmente bajo la custodia de la autora del libro en el M.A.N., y es que puede más el sentimiento que las proteínas, lógicamente, aunque no sé si tanta explicitud es éticamente correcta, así las cosas. Por cierto, me refiero solo a obras románicas y prerrománicas.
Pero, en fin, la Franco es la Franco, y no hay que desperdiciar la ocasión de aprender de sus aportaciones escritas. Hoy, aquí, por razones del tópico, pasaré con dolor de su estudio sobre la eboraria leonesa para centrarme en su observación marginal sobre el lugar de realización del denominado beato de Cardeña, y expondré su consideración sobre los contenidos de los explanatio de los beatos que da respuesta al planteamiento que me hacía al respecto en una entrada anterior.
En relación con el Cardeña, la autora, que promete una investigación de mayor profundidad al respecto, nos describe el texto del documento de traslado de la obra al M.A.N. desde Cantabria, a donde había llegado desde Cardeña, pero se une a una buena muestra de estudiosos, a los que cita, que a lo largo del tiempo han expuesto diversas razones para atribuir la autoría del beato comentado, hoy en el M.A.N. en su mayor parte y cuyo facsímil forma parte de la miniaturoteca del Círculo Románico, atribuirla, digo, al scriptorium de San Isidoro de León. Como promete investigar más, esperaremos a sus conclusiones. La otra cuestión es su afirmación del contenido de los explanatio, los comentarios, de los beatos, que me había llevado a mí a posicionarme en la admiración de la fantástica capacidad mental del autor. Cito textualmente el párrafo correspondiente, en la página 277 de la obra (sic): “Su obra más divulgada es, sin duda, los Comentarios al Apocalipsis, en modo alguno original; por el contrario, se trata de la recolección de comentarios al texto apocalíptico realizados por Santos Padres de la Iglesia y exégetas bíblicos. Uno de los más utilizados, recogido ex íntegro, es el texto de Victorino de Petovio, atribuido durante mucho tiempo a San Jerónimo, completado con el más notable comentarista latino al Apocalipsis, el africano Ticonio.” Así que aclarado. Sirva esto de homenaje a las vacas y asimilados cuyas pieles nos permitieron trasladar tanta cultura. Saludos.
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