Bravo, Kuco; subrayo alguno de los términos que empleas en tu definición:
· Época tardorromana.
· Apresados y martirizados.
· Premio: el Paraíso.
· Arrepentimiento.
· Penitencia.
Porque aunque deban incluirse en la diáspora del cristianismo, lo que su terminología nos está indicando es que se trata de un aviso subliminal a una parte de la población que aún sobrevivía en Ávila: los Judíos. El sacrificio de Vicente, Sabina y Cristeta son un
exampla que les conmina a recordar, que ya antes -durante la dominación romana- los judíos tampoco tomaron parte activa en la defensa de los cristianos; ahora, por fín dominantes los cristianos en la vida social y política de la ciudad, tras su conquista, les exigen convertirse para no ser considerados parte culpable.
No lo olvidéis y hacer sacrificios a Yawhe y construírle un templo nuevo, no una sinagoga, eso bastará..., les aconsejan respecto de sus riquezas.
En cuanto a la vacuidad del cenotafio... ¿Por qué iba a contener los cuerpos de los mártires, habiendo transcurrido tantos siglos y después de haber sido cortados en pedazos y arrojados sus despojos a los buitres? Los antiguos celtas muertos en combate no debían ser enterrados, puesto que una manera de alcanzar el Paraíso consistía en que tras ser devorados por la rapiña de las aves, estas elevasen su vuelo por el cielo infinito.
Sin embargo, el cuerpo de un judío fallecido debe ser enterrado -íntegro- antes de la puesta de Sol.. sólo si se quiere alcanzar el Paraíso, claro.
Un abrazo.
