El más llamativo de los capiteles, recoge un episodio de Mateo -el único de los cuatro evangelios- donde se narra la disposición de una guardia custodiando el sepulcro de Jesús y como tal noticiero, también es el único que nos dice qué les sucede a los soldados cuando resucita:
MATEO 28:1-4 escribió:
28 Pasado el día de reposo,[parasceve] al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro.
2 Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella.
3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.
4 Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos.

Hay otros elementos en la descripción iconográfica que posiblemente aludan a la utilización de algún aprócrifo, como delata la presencia de Nicodemo en la faceta del capitel donde se refleja el descendimiento de la cruz, pero la disposición de una guardia alrededor del sepulcro que cáe fulminada, únicamente se narra en el de Mateo.
Sin embargo, el otro episodio narrado -tras la visita de Juan y de Pedro al sepulcro en el que sólo encuentran los sudarios-, es el de María Magdalena hablando con el 'hortelano', como vemos en esta otra cara del capitel:

Es un pasaje que únicamente se describe en el evangelio de San Juan, conocido como el 'noli me tangere':
Juan 20:13-17 escribió:
13 Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.
14 Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.
15 Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.
16 Jesús le dijo: !!María! Volviéndose ella, le dijo: !!Raboni! (que quiere decir, Maestro).
17 Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.
Cristo aparece connotado con la llave del Hades, símbolo que posiblemente, junto a los otros detalles iconográficos que no se corresponden con los evangelios canónicos, nos están hablando de un apócrifo, posiblemente el Evangelio de Nicodemo (o Actas de Pilato).