Hola a todos
IN MEMORIAMEstá claro que este mes de septiembre no paran de dejarme personas que he querido y que han hecho mi vida más agradable. De entrada, ya aviso, una entrada un poco larga, pero espero que valga la pena.
Como no me canso de escribir en este foro, desde mi perspectiva personal, el Arte Románico no apareció únicamente como un conjunto de edificios, esculturas y pinturas que deben ser descritos desde sus formas. Cuando admiro el Arte románico, siempre parto de de una pregunta esencial:
¿qué pensamiento quiso transmitir quien ideó este programa iconográfico o este templo? Por ello, ya sabéis que me gusta conceder una importancia central a la relación entre imagen, teología, liturgia, filosofía e historia. Vayamos un nuevo ejemplo a través de lo que considero la utilización del conocimiento como camino hacia Dios.
Cuando veo esta imagen de Saint Pierre, en Angoulema, Francia; siempre me quedo con el detalle del árbol.

De hecho, al verla no solo me acuerdo de esta relación de ideas:
Citar:
“Una leyenda medieval sobre el madero de la cruz relata que éste es un leño del árbol de la Vida, cuya simiente fue traída por Set hasta el monte Gólgota y plantado sobre la tumba del padre Adán ( Adán, según antiguos textos, se murió a los novecientos treinta años, unos días antes que Eva). Siglos después del viejo árbol se sacó el madero de la cruz en que fue clavado el Redentor. Adán está enterrado en el mismo monte en el que crucificaron a Jesús.” (GARCÍA GUAL, C. Diccionario de mitos, Ed. Siglo XXI, pp. 10-11.
También de esta otra:
Citar:
“El “Todo” árbol es el Verbo y la Sabiduría del Padre, nuestro Señor Jesucristo, que es todo árbol fructífero, plantado en medio del Edén de la naturaleza de dos modos… “Todo Árbol”, esto es, el Verbo encarnado, en el cual y por el cual todos los seres han sido creados y que se identifica con todos... Su fruto es la vida eterna... Su aspecto es bello. Él es lo Bello y la Belleza de todo lo bello, es causa y plenitud de la belleza...” (Juan Escoto Eriúgena, Periphyseon)
Y entonces recordando principios como este:
esto es, el Verbo encarnado, en el cual y por el cual todos los seres han sido creados, entiendo perfectamente otras iconografías románicas como la de San Geminiano de Módena:

De hecho, por este juego de intentar comprender el conocimiento utilizado como camino hacia Dios, puedo contestarme preguntas como las siguientes:
1. ¿Qué pinta Cristo con un libro antes del momento de la creación de Adán en la catedral de San Geminiano, en Módena, una obra realizada por realizado por el maestro Wiligelmo?
2. ¿Qué pinta Cristo como el creador de Adán?
3. ¿Qué pinta Cristo como el creador de Eva?
Está claro que tenemos que volver a las fuentes que pudo utilizar el redactor de este magnífico conjunto iconográfico.
De entrada, el relato del
Libro del Génesis se inicia:
Citar:
In principio creavit Deus caelum et terram.
Después, el relato del
Evangelio de San Juan:
Citar:
In principio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum
¿Cómo se interpreta ese
IN PRINCIPIO:
en sentido temporal o en sentido existencial? Si es en sentido temporal, las traducciones actuales son las siguientes:
Citar:
Al principio Dios creó el cielo y la tierra.
En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.
¿Por qué colocar a Cristo con un libro antes del episodio de la creación de Adán como hicieron en Módena? Hay que estar atentos a la interpretación teológica neoplatónica de la época:
Citar:
“El más divino de los profetas –me refiero a Moisés- en la primera página del libro del Génesis dice: “En el principio, Dios hizo el cielo y la tierra”... Por mi parte, habiendo considerado las interpretaciones de los diversos comentadores, ninguna me parece más probable y más verosímil que aquel significado por el que, en las palabras expuestas de la sagrada Escritura, esto es, que por el significado de cielo y tierra, entendamos las causas primordiales de toda criatura, a las que el padre había creado en su Hijo unigénito, quien es denominado con el nombre de Principio.”
“Por otro lado, nos dice que las sustancias de todos los entes han sido creadas en el Verbo; lo atestiguan los testimonios citados. “Dios hizo el cielo y la tierra en el Principio”, y “todas las cosas han sido hechas en la Sabiduría”. El Principio, la Sabiduría y el Verbo no son cosas distintas, sino que con todos estos nombres se significa el Hijo unigénito de Dios, en el cual y por el cual el Padre ha creado todo”. (Juan Escoto Eriúgena, Periphyseon)
Si seguimos textos como esto, ya relacionamos de forma directa conceptos clave como:
Cristo, Principio, Árbol. Con textos como estos, está claro que sí se entiende correctamente la magnífica iconografía esculpida por el maestro Wiligelmo. Por eso, nunca me cansaré de revindicar este juego del conocimiento utilizado como camino hacia Dios en la expresión del Arte románico.
Por eso, por aquí, siempre escribo que hay que mirar el Arte románico con ojos nuevos, es decir, desde la perspectiva de la teología, la liturgia, la filosofía y la historia que lo vieron nacer.
Un abrazo a tod@s