De nuevo algunas posibilidades interpretativas parecen acercarse a la portada norte de la Schottenkirche de St. Jakob en Ratisbona, después de haber identificado presumiblemente a David por el acorde secreto de su violín. Junto a él, a la izquierda del fuste labrado que les separa, estaría
“…un corazón tan sabio y entendido, que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú” (1ª Reyes 3:12)... Salomón. Es así como nos recuerda la Biblia al hijo de David, último rey de los principales de Israel. Sobre el fuste labrado de manera espléndida -entre medias de ambos-, vemos la efigie de su futuro descendiente, Jesús, inscrita en un clípeo. De ser así, el personaje situado en el extremo más alejado a estos tres, sería el primero de los Reyes de Israel, Saúl.. ¿pero por qué aparece alejado de la escena?..:

Es el cuarto en nuestro relato y el peor valorado conceptualmente, pero ya hemos comentado que fue el primero de la dinastía de los reyes, Saúl, quien es conocido por el Primer Libro de Samuel y con el que se inicia -imaginariamente en nuestra concepción actual- un período arqueológico conocido por la "Edad del Hierro II". Gobernó un estado centralizado, territorial, con una ciudad capital y su corte real contaba con un ejército permanente, lujos, y, por supuesto, el poder de todo el territorio concentrado en las manos de un rey.
Antes de éste primer monarca, las tribus israelitas habían vivido en asentamientos dispersos, pequeños. Esto hizo que el corto período de la monarquía israelita se convierta para los historiadores en algo extraordinario, puesto que como hecho destacable, ha de tener desde esos momentos un profundo efecto sobre el judaísmo y el cristianismo (la genealogía de Jesús se remonta al segundo rey, David), y la idea de que los reyes tenían el derecho divino a gobernar a su pueblo, proviene de esta época. Los tres -principales- reyes de la "monarquía unida", fueron por tanto Saúl, David y Salomón, en ese orden cronológico. Aunque las fechas en la historia de Israel están referidas tan sólo, desde finales del siglo sexto antes de Cristo, la muerte del tercero de los tres reyes, Salomón, se ha dado en datar en el - 928 adC. Por ello es que convencionalmente a David, cuyo reinado esplendoroso duró 40 años de gobierno, se le sitúe alrededor de -1005 adC. El reinado de Saúl sería más difícil de determinar, pero como hemos dicho, el período de la Edad de Hierro II se ha fijado en 1025, un punto concebible a partir de su gobierno y así se 'cuadran' las fechas.
Por tanto, Saúl, de la tribu de Benjamín, se convirtió en el primer rey de Israel al consolidar las tribus dispersas y se dispuso a trabajar en el problema de los filisteos, que incluía mantener a los israelitas armados correctamente. Algunas de las tropas de Saúl tenían armas reales, pero otras no, por lo que se las arregló para adiestrarles a combatir lo suficientemente bien, incluso con herramientas propias de granjeros. Ello hacía que la batalla transcurriese más léntamente y por esto, cuando los filisteos sugieren que un par de campeones de cada bando luchen, la elección de Israel recáe sobre un joven armado con una honda. Su homólogo, en el lado de los filisteos, era el gigante Goliat, mientras que el hondero no es otro, por supuesto, que David, de la tribu de Judá, que a la postre sería el segundo rey de Israel. Después de que David alcance a Goliat con una piedra, utiliza la espada del filisteo para decapitarle. Es entonces cuando los filisteos se retiraron vencidos a pesar de su mejor pertrechamiento armamentístico.
Tras la victoria, Saúl que había elegido a David como campeón, ve con malos ojos el ascenso de su popularidad heróica, que le convierte en paladín de Israel ante los más jóvenes. Además, David había hecho amistad con uno de los hijos del rey, Jonatán, y se casa -para colmo- con una de las dos hijas de Saúl, Mical (la otra era Merab); temiendo por su vida ante los crecientes celos del monarca, finalmente David se convertirá en un fugitivo.
Otro caso de Saúl narrado en el Primer Libro de Samuel, dice cómo llevó la ayuda a los habitantes de Jabes-Galaad, cuando obligó a los hijos de Amón a rendirse, convirtiéndo a los defendidos en esclavos. Sin embargo, algo después, Saúl llevó el oeste tribus de Jordania contra los amonitas, los derrotó, y recibió las personas rescatadas como súbditos. Esto puede haber sido el evento que impulsó a Saúl a la monarquía, pero la arbitrariedad a unos y la severidad desmedida con los hijos de Amón, a lo que se dice que cegó sacándoles los ojos, aumentó su impopularidad entre los suyos.
Al pie del Monte Gilboa, en Jezreel -un valle importante para el comercio y la relación con Damasco-, los tres hijos varones de Saúl, Jonatán, Abinadab y Malquisúa, fueron asesinados y Saúl se suicidó al conocer la noticia. David volvió para aceptar la corona a su debido tiempo y fue ungido como rey. Esto vino tiempo después de una disputa con Saúl y con su esposa Ahinoam, que mantuvo a un hijo de ambos, Isbaal, gobernando durante un par de años antes de que David se hiciera definitivamente cargo del reino.
Que los leones, además de su significado cristológico, suelen estar referidos a los reinos, es un hecho también conceptual. Como consecuencia, creemos que en la portada de Ratisbona, la imagen clipeata es Jesús y que los tres personajes de los capiteles del flanco oeste, están referidos a estos tres reyes y que Saúl, alejado de la escena central, oculto tras un capitel vegetal, trasmite con su actitud ese caracter negativo que la historia le ha inferido en el relato bíblico.
Y enfrente, según esto... ¿qué es lo que veríamos al otro lado de la portada?