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Hola a todos
Veo que, durante estos días, os habéis puesto bien las pilas.
En primer lugar, Ramonmg, me alegra tenerte de nuevo por aquí. Lo que comentas del "opus spicatum" coincide con las diferentes teorías que he leído. Sin embargo, puedo decirte que hasta en corralizas o corrales de pastor, de origen antiguo aunque desconozco si medievales, he visto este tipo de construcción adornado con una cruz. Habría que estudiar ejemplos concretos de templos románicos y ver una posible continuación simbólica.
En segundo lugar, dar la bienvenida a Neo. ¡Vaya preguntica! ¿Cómo resumir una parte fundamental de la historia de la filosofía en unas cuantas líneas? Intentaremos hacerlo.
Platón y su discípulo Aristóteles, como todo el mundo conoce, pertenecen a la época de la filosofía griega clásica. Cuando ellos filosofan, faltan todavía unos cuantos siglos para la aparición del cristianismo.
Después, la filosofía de Platón sigue enseñándose, ya con el cristianismo afianzándose cada vez más en el Imperio romano. En este ambiente cultural, se tiene a Plotino (205-270 dC.) como el máximo exponente de la variación filosófica conocida ya como Platonismo, o lo que es lo mismo, la revisión del pensamiento filosófico de Platón.
Al cristianismo le va bien la preocupación salvífica que es el eje ideológico en el que se apoya el neoplatonismo. Sobre todo, la idea de Dios como el Uno. Aquí comienza una filosofía que intenta combatir la llamada filosofía naturalista, es decir, el materialismo que afirma que sólo existe la materia. Para los neoplatónicos el alma es espíritu. Por lo tanto, el alma no puede nacer del cuerpo. Por eso, siguiendo el dualismo de Platón (la existencia de dos mundos: el de las ideas- inmaterial- y el de la naturaleza –material) este sistema filosófico tiene claro que la verdadera realidad es la que está sobre nosotros, pero sustituyendo este mundo de ideas por la presencia del Uno, del Infinito, del Absoluto, de Dios.
Se ha producido el salto idealista a la idea de un Dios que está más allá del pensamiento finito humano. De paso, se ha creado un sistema filosófico idealista que se ha acercado a una espiritualidad no exenta de misticismo.
Si la filosofía de Platón ya permitía a los cristianos la defensa del concepto de alma como realidad infinita y eterna, el neoplatonismo permite a los cristianos defender su mundo espiritual basado en el Hijo de Dios.
Pero, además, el neoplatonismo basado en Plotino permite al cristianismo hacer prevalecer un lenguaje teológico propio. El Uno es el Dios luz. Por contraposición, la materia es la oscuridad y lo contrario al Bien. De hecho, la materia es el mal y la fuente y origen de todo mal. La materia se opone a la bondad. Sólo Dios está libre de la materia, porque es luz. Ya se ha iniciado el camino de lo antagónico: Dios, materia; luz, oscuridad; bondad, maldad; etc. A través de pensadores como San Agustín y, sobre todo, del llamado Pseudo-Dionisio, cuyas obras fueron traducidas y comentadas en el siglo noveno por Juan Escoto Eriúgena, el neoplatonismo triunfó en el cristianismo que podríamos llamar románico pues todas estas ideas fueron conocidas y algunas de ellas hasta utilizadas por el propio Santo Tomás de Aquino.
Por el contrario, el aristotelismo se basa en el seguimiento de la filosofía de Aristóteles, el discípulo de Platón. Para que el pensamiento de Aristóteles vuelva a ser ponderado en Europa, se necesitó su pervivencia gracias a las traducciones que los árabes hicieron de sus obras y, sobre todo, al pensamiento de dos filósofos cordobeses del siglo XII, uno árabe: Averroes y el otro judío: Moisés Maimónides.
El gran cambio de orientación en la espiritualidad cristiana se debe a que, siguiendo el pensamiento de Aristóteles, esta corriente filosófica sostiene que es posible descubrir racionalmente tanto la esencia de las cosas como la del propio Dios, la causa última de todas las leyes y principios que se pueden observar en el mundo natural. A partir de aquí, también defenderán la inmortalidad del alma y sostendrán la finitud del mundo.
Como tal movimiento filosófico cristiano triunfará, si se nos deja escribir así, ya después del éxito románico. No se debe olvidar que, en un primer momento, hasta fue prohibido. Sin embargo, gracias a las figuras de San Alberto Magno y Santo Tomás de Aquino, el aristotelismo cristiano acabó triunfando en la Escolástica a partir del siglo XIII.
Nada, Neo, espero haberte podido ayudar. Espero no haberme enrollado mucho y haber sido lo suficientemente claro en unas pocas palabras. Un abrazo a tod@s
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