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Hola.
Felicitar a un monton de amigas en una celebracion de origen tan romanico como hoy , la festividad de las Virgenes Halladas o encontradas o la Natividad de la Virgen.
Meritxells , Queralt , Nuria , Falgars , Cinta , .... solo por mencionar las catalanas , aunque imagino que como veremos en el articulo que ha añadido , a modo de curiosidad , haberlas , haylas , en toda Europa.
Articulo de Gencat:
La Gran Madre era la primera divinidad. La antigua Matra (Mater, Matrona) era la diosa hiladora y tenía un regazo fecundo, lleno de frutos y de prole. Era la diosa de la fertilidad, engendradora por propia virtud, sin divinidad macho, virgen y madre.
El carácter matriarcal de esta divinidad es patente en las vírgenes románicas, sentadas con el Niño en el regazo o dándole el pecho (Mogrony, es decir 'mugró' [pezón], no Montgrony), con un ramo, una flor o un fruto. Este fruto a menudo es una manzana, ya que se la identificaba popularmente como la bola del mundo, aunque en aquel tiempo se ignoraba que el mundo era redondo. La divinidad cereal, representada en los juegos de los segadores como la madre del trigo, del grano o de la avena, la gavilla maestra, acostumbra a estar acompañada de otros símbolos, como una espiga, un pájaro que lleva en la mano y una corona.
Muchas imágenes de vírgenes han sido encontradas -no aparecidas- de manera sorprendente, en cuevas, megalitos o grandes rocas. Éste sería el caso de Rocaprevera o Rocacorba. Otras en cumbres, como Puigraciós, Queralt, Bellmunt, Montgarri, Montserrat, Montsant, el Mont, la Serra, el Far, Puig-l'agulla o Puig-cerver. También ha habido vírgenes que han sido encontrada en fuentes, torrentes y lugares de agua, a menudo de virtudes milagrosas, como es el caso de Fontcalda, Font-romeu, la Salud, el Estany, la Riera; en árboles majestuosos como el Roble, los Olmos, el Almez o el Pino. E incluso en cultivos como la Gleba o, el Viñedo, y en zarzas floridas. En definitiva, en los lugares más privilegiados que la naturaleza de los alrededores ofrece.
Muchos de estos lugares en los que se han encontrado las vírgenes habían sido de culto precristianos. Es por este motivo que, a menudo, cuando se encuentra la imagen, ésta se resiste a ser trasladada. Alguien quiere bajarla a la ciudad, pero la imagen huye, se hace tan pesada que resulta imposible moverla o desaparece, siempre tres veces, de la iglesia adonde la han trasladado. Se trata de una señal: la imagen quiere ser venerada en el lugar donde fue encontrada, y no en la tierra baja o en la ciudad, que son considerados lugares profanos, y ser reconocida como Señora del Lugar.
El lugar donde tiene que construirse la capilla suele ser indicado a través de un prodigio meteorológico, como lluvia en tiempo soleado o nieve en pleno verano, o bien un fenómeno astronómico, como la caída de estrellas. El motivo es que los humanos no pueden escoger el lugar, sino que éste es revelado hierofánicamente.
Todas las ermitas de vírgenes encontradas son centros encuentros y romerías anuales, adonde acuden multitudes de todos los pueblos de los alrededores, el día de su fiesta (8 de septiembre) y los Lunes de las dos Pascuas.
La historiografía popular indica a menudo que se trata de imágenes antiquísimas escondidas para preservarlas de la invasión sarracena. En realidad, las más antiguas son románicas, de los siglos XI-XII. Su iconografía recuerda antiguas divinidades telúricas o lunares, como Isis con Horus en el regazo, Deméter diosa del trigo, Cibeles madre de los manantiales o la vírgenes negras.
El hallazgo de una virgen también es maravilloso. A veces la encuentra un pastor, adulto o niño, un cordero, un buey que muge, hurga con la pata y se arrodilla. En otras ocasiones, la encuentra un labrador, a punta de arado o haciendo los surcos; un montañés, un carbonero, un ermitaño, un cuervo, una golondrina, un enjambre de abejas (La Abellera) o de hormigas aladas (Bellmunt). Incluso, ha habido vírgenes que han sido encontradas por un moro: 'un esclau de Moreria us trobà de tap d'un rec' [un esclavo de Morería os encontró de tapón de una acequia]. En general, son humildes hierofanías quienes las encuentran. Sin embargo, el hallazgo siempre va acompañado de fenómenos sobrenaturales, como resplandores celestiales, cantos de ángeles o una lluvia de estrellas, que remarcan el carácter sagrado del lugar. Los gozos lo explican según un patrón común con variantes,
El hecho de que tantas vírgenes hayan sido encontradas en las fuentes y en los lugares de agua sugiere una relación con los antiguos cultos a Cibeles, considerada madre de los dioses y de las diosas. Esta divinidad frigia fue, seguramente, introducida en Cataluña por las legiones romanas, y sus analogías con la Virgen son muy notables. Ambas divinidades fueron encontradas por un toro y se las asocia con el culto a Atis, el niño que Cibeles había encontrado y que había muerto y resucitado.
Si en torno a esta Diosa Madre frigia se celebraban ritos de fertilidad y fecundidad, su sustitución por la Virgen cristiana podía haber mantenido algunas de las peculiaridades de estos ritos. Efectivamente, muchos santuarios cristianos son lugares donde se han realizado ritos de fertilidad para combatir la esterilidad femenina, como Núria, Montserrat, la Cinta o Mogrony.
El folclorista catalán Joan Amades señala la presencia de piedras faliformes -menhires, rocas, piedras 'rossoladores' [pulidas]- que ayudaban a las chicas que se restregaban con ellas a encontrar marido y las casadas a ser madres. El dicho 'no está bien casado quien no lleva a la mujer a Montserrat' sugiere este rito. Muchas de esta vírgenes, también, son invocadas en las rogativas para 'reclamar' la lluvia para los cultivos (véase texto 6), para conjurar las plagas de los campos o para alejar tormentas.
Es muy posible, pues, según Prat, que la situación predominantemente rural de muchos santuarios marianos de Cataluña haya sido una forma de fijación del culto cristiano en el territorio en el antiguo 'pagus'. En este sentido, las leyendas del hallazgo de vírgenes no serían más que la traducción mítica y simbólica de una serie de razones históricas y sociales ligadas a estos centros privilegiados que ponen en contacto el mundo humano con el divino.
a fiesta de las vírgenes encontradas o de la Virgen de Septiembre se celebra de forma litúrgica bajo la advocación de la Natividad de María, que no consta en ningún evangelio canónico, sino en el relato de un texto apócrifo, el 'Protoevangelio de Jaime'. Se explica la concepción y el nacimiento de María, de sus padres, que llama Joaquín y Ana, dos viejos estériles, como una señal de predestinación a ser la Madre de Dios. La iconografía presenta a santa Ana sentada, con la Virgen en el regazo, y ésta con el Niño Jesús en el suyo.
Felicidades de nuevo.
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