En el número 22 (2009), de la revista 'La Estela' de la Asociación Sancho Ramírez de Jaca, sobre DANIEL Y HABACUC EN ARAGÓN, encuentro un extracto del artículo del profesor David L. Simon, publicado en el
Journal of the British Archaeological Association. Vol. XXXVIII, de 1975. Entre sus líneas, leemos:
Citar:
...En el capitel un ángel lleva a Habacuc con su olla de potaje y una hogaza de pan para ayudar a Daniel en el foso de los leones. El momento representado expresa el dramático encuentro entre Daniel y Habacuc. El objeto redondo de las dos figuras es la hogaza de pan y el objeto alrededor del cuello de Habacuc es la gran olla de potaje. Quizá esta escena nunca había sido interpretada correctamente porque los dos leones, que son clave, no habían sido observados. También el hecho de que Habacuc aparentemente apoye su mano sobre la rodilla desnuda de Daniel implica la posibilidad de una interacción que podría ser vista como un comportamiento moral. De hecho, la rodilla desnuda es una característica del taller de Jaca. Por ejemplo, en el famoso capitel del sacrificio de Isaac del portal sur de la catedral, un capitel que está estilísticamente relacionado con el de Daniel y Habacuc, la pierna desnuda de Abraham no tiene una función en la narrativa. El mismo motivo puede ser visto en otros capiteles de los portales oeste y sur. Su reiterada aparición puede ser debido a que el escultor de Jaca tenía un gran interés por las formas clásicas y en las representaciones antiguas las piernas desnudas aparecen con frecuencia. ...
Ya me alegro de haber encontrado este artículo, porque así se despejan algunas dudas que habían vertido otros intervinientes en el foro antiguo, sobre si nuestra interpretación era más acertada, refrendada por el detallado análisis de la secuencia esculpida en un capitel de la portada oeste, de la catedral románica en la capital de la Jacetania:

Y como pusimos de manifiesto en el artículo
TRADITIO LEGIS EN SAN PEDRO DE JACA, corroborando lo que la imagen muestra, Habacuc sujeta con su mano derecha el extremo del hatillo con el que porta el pote, especie de tinaja cilíndrica que está siendo ya depositada a los pies de Daniel; tras el perfil del recipiente, en un lateral asoman lass cabezitas de dos leones del relato. Por tanto, la mano que de manera consecuente a la acción desarrollada, apoya sobre su propia rodilla -no sobre la de Daniel como indica aquel autor- no tiene ninguna interacción moral, puesto que como apreciamos, la pierna desnuda es la izquierda de Habacuc, que utiliza durante la acción de depositar el pote. Si no lo cree, Sr. Simon, fíjese en el pie, pues aún algo deteriorado muestra inequívoco su pulgar, mientras que el giro del torso y la cabeza del profeta menor, hacia el ángel que le ase por el cabello, desde la persepectiva tomada, encaja perfectamente con el desarrollo de la escena bíblica.
Por contra, el pitón jaqués que sobresale por encima del cuello y del hombro izquierdo de Habacuc, lo interpreto como una gran piña, la enseñanza catequética del fruto espiritual escenificada.
Sorprendente románico aragonés, como decíamos...
