Hola a todos
¡Siloé, Eadan, me asombro tanto acerca de todo lo que conocéis sobre el tema!
La verdad es que desconozco cosas como las que explicáis de los lobbys farmacéuticos. Si es así, ¡vaya tela!
Pero, está claro que las preguntas sobre el claustro de Palamós no paran de volver a mi cabeza. Cuando vuelvo a releer cosas como la siguiente:
Citar:
“Sin mencionar hasta al final el edificio del Palamós —el que montó el anticuario Ignacio Martínez en 1931 en un solar de Ciudad Lineal, en Madrid, y que fue adquirido en 1958 por el alemán Hans Engelhorn para su finca de Mas del Vent—, Boto comenzó su explicación con el claustro románico de Salamanca, una construcción de la que se tienen pocas noticias y de la que no se ha conservado resto pétreo alguno. Construido desde 1176, sufrió el terrible terremoto de Lisboa (casualidades de la vida) de 1755. Según relató Boto, después de intentar reparar los pilares hacía 1770, el cabildo catedralicio acordó, y así lo anotó en sus actas capitulares, desmontar en 1783, “que no derribar”, la construcción para solucionar los problemas de estabilidad y humedad. En las actas se puede leer, contó Boto, que la mayoría de las piezas realizadas en piedra de Villamayor “estaban bien conservadas” y que el conjunto se desmontaba “con el mayor cuidado y aprovechamiento” porque se quería volver a montar. Algo que denotaba “un aprecio por el arte románico insólito en el horizonte cultural del siglo XVIII”, puntualizó el profesor.”
(Claustro de Palamós, segundo acto, El País 21 JUN 2013)
me sigo preguntando, a partir de afirmaciones como la siguiente:
“En las actas se puede leer, contó Boto,que la mayoría de las piezas realizadas en piedra de Villamayor “estaban bien conservadas” y que el conjunto se desmontaba “con el mayor cuidado y aprovechamiento” porque se quería volver a montar”, si no existe ni una sola piedra del actual claustro de Palamós que conserve una marca visible de haber sufrido un terremoto.
Sobre otras cosas podríamos volver a dialogar, pero es evidente que “los problemas de estabilidad y humedad” y aquellas “pocas” piezas que podrían estar dañadas (
en contraste con •la mayoría de las piezas realizas en piedra de Vilamayor “estaban bien conservadas”) permiten plantearnos todavía tres preguntas rápidas:
1) ¿En las actas capitulares, se dice que las piedras del claustro románico de Salamanca eran de Vilamayor?
2) ¿Hay signos de humedad en las piedras del claustro de Palamós’
3) ¿”Algunas pocas piezas” presentan marcas de haber sufrido un terremoto?
¿Podemos o no hacernos estas preguntas de forma legítima sin menoscabo del magnífico trabajo realizado por los dos equipos dirigidos espléndidamente por el doctor Boto Varela?
Nada, como siempre, más preguntas.
Un abrazo a tod@s