
demiguel escribió:
Pienso que ambas partes este y oeste debieron formar un único programa de contenidos, y, por tanto, al anular la solvencia interpretativa del lado este lo que hacen es anular el conjunto. No es posible determinar por ahora si las cabezas que ocupan los arcos del lado oeste son diablos o leones.
Permite, amigo, que antes de acompañarte en el descenso obligado te transmita -por analogía interpretativa con otros templos- una idea basada en las arcuaciones que sustentan la parte alta de la inigualable portada de Ratisbona, especialmente referida a las estatuas columnas o carátides situadas en la zona media, entre las que se situarían los profetas y narradores de ese discurso y que podrían facilitarnos una lectura programática en su conjunto. Así lo vimos, por ejemplo en Toledo, donde -muy posteriormente a Ratisbona- las Sibilas se interpusieron entre los párrafos de la liturgia del rito visigodo cristiano o mozárabe y las efigies de Isaías y Jeremías; sobre las cabezas de todos ellos, se situaron místicas formas piramidales, indicadoras de la luz que sus interpretaciones vertieron sobre la compleja entelequia de las Sagradas palabras imbuidas en las Escrituras:

Fue de esta manera, cómo la plenitud del románico de St Jakob und St Gert, en Regensburg, nos muestra ese espacio de forma muy similar, empapado de un cosmogónico clasicismo arquitectónico, en el que sobre el piso más alto se sitúan una serie de arcuaciones exentas de otra escultura, que podrían simbolizar las columnas que sujetan al cielo, mientras que en la zona media alta, se situarán diversos profetas bíblicos e incluso augures y filósofos precristianos, tal como nos parece observar en esta representación del griego Tiresias, vidente ciego sobre el que vemos las leontocéfalas representaciones de la divina elocuencia:

Los irlandeses salvaron la cultura clásica en sus monasterios durante al Alta Edad Media, para después difundirla en su
peregrinatio propter Christum durante la Baja, y aunque posiblemente no fueran los únicos capaces de hacer esto en aquel momento en la Europa medieval, lo cierto es que lo hicieron, como está documentado en esta
janua coeli y como demuestran esos gatos, que presumiblemente aparcados junto a la puerta de la liberación cristiana, custodiada por leones, también es la única vía por la que se entra al inframundo celta desde el universo dimensionado. Por eso es que están allí, justo en el lugar donde la diosa Freyja -como nos dijo Xavi- les dejó para asistir al funeral de Baldr, el díos sol.

Y respecto hacia dónde señala Jesús, la intuición propia del espectador que contempla el tímpano de Ratisbona, de espaldas al norte, al mirar intuitivamente a su derecha, acaba por descubrir que a poniente se extiende un largo camino obligado para su fe, el de Santiago...
Buen lunes, primero de Agosto de 2011, día de Lugnasad y San Pedro ad Vincula
