Queridos amigos:
El té del domingo a vuestra salud, y unas cuantas palabras que se me ocurren sobre este magnífco tema.
El éxito del
Apocalipsis en el siglo XII puede achacarse a su contenido, pues concibe al hombre en un estado escatológico, haciéndole de esta forma soportar con más resignación las adversidades de la existencia. Además, el fin del mundo (y el Juicio Final) deben provocar cierta angustia vital en el hombre medieval.
Esto viene al caso porque la interpretación del
Apocalipsis que realiza el
Beato de Liébana será plasmada a menudo en la escultura de este siglo.

Beato de Gerona, s.X
Compuesto en España, se copiará también a menudo en distintos manuscritos, como el
Beato de Saint-Sever en el s. XI, cuya novedad es el estilo plenamente románico en que han sido concebidos los personajes. La imagen de Adán y
Eva es una de los pocos ejemplos en los que aparecen figuras desnudas en la pintura románica:


Poitiers, Notre DAme.
Un capitel también "expulsado" de su lugar de origen, y en el que se muestra a una Eva en posición muy similar a la de estos Beatos, se encuentra en una casa particular de
Uncastillo.

Aparte del tema religioso, mi alma literaria quiere ver a Eva como
poesía, como quizás también la vió Mark Twain al decir que
Para Adán el paraíso es donde estaba Eva.

Monasterboice, Cruz de Muiredach.
Adán, el primero de los hombres, al dirigir estas frases a Eva, la primera de las mujeres, hizo que Satanás aguzara los oídos para escuchar las palabras de aquella nueva lengua:
-¡Oh, mi dulce compañera, única con quien comparto todos estos placeres, y a quien amo más que a ellos! El paraíso perdido.
Abrazos.