Registrado: Mié Jul 08, 2009 4:02 pm Mensajes: 4984 Ubicación: Círculo Románico
|
Es representativo de una época del románico pleno en Aragón, por lo menos cuando mandó construirse en tiempos de Sancho Ramírez.  Muerto el rey a las puertas de Huesca y tras ser conquistada por su hijo Pedro I la capital, rápidamente perderá su carácter estratégico, pero junto a un entramado de fortificaciones de gran importancia, como los castillos de Ayerbe, Montearagón y Abrisen, o torres como las de Alerre y Monflorite y los recintos amurallados de Antillón, serán el exponente que ponga de manifiesto la serveridad de las luchas entre los musulmanes y cristianos por controlar la zona. Fijáos que magnífica fotografía aérea, con los Mallos de Riglos al fondo, sacada la web CASTILLOS DE ARAGÓN Y este es el relato histórico que narran nuestros amigos de CASTILLOS.NET Citar: Montearagón es uno de los castillos históricamente más importantes de España. Fue estratégicamente construido por el rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro para ayudar en la reconquista de la ciudad de Huesca a los musulmanes de la Taifa de Zaragoza. El castillo fue fundado en 1085 y en sus alrededores murió dicho monarca aragonés a causa de una flecha perdida cuando estaba reconociendo las murallas de la ciudad en 1094. Huesca sería reconquistada finalmente en 1096 por su hijo Pedro I de Aragón.
Cumplido el objetivo de la conquista de Huesca, fue refundado como abadía canónica bajo el nombre de abadía de Jesús de Nazaret de Montearagón, convirtiéndose en uno de los monasterios más ricos y poderosos de la Edad Media. Los primeros monjes procedían de Loarre y para asegurarse las rentas, el rey le sometió la nueva villa de Montearagón. Los reyes de Aragón y diversos magnates continuaron favoreciéndolo, y su patrimonio se incrementó en 1391 al comprar por mil florines al rey Juan I de Aragón veinticuatro lugares, de manera que llegó a tener ciento cuatro iglesias y villas bajo su poder. En el siglo XV estaban bajo su jurisdicción los pueblos de Fornillos, Quicena, Loporzano, Santa Eulalia, Castilsabás, Villanueva, Isarre, Antefruenzo, La Almunia de Santa Eulalia, Sipán, Arbaniés, Castejón, Fanlo, Aveniella, Ipiés, Barluenga, Chibluco, Sagarillo, Samper de Espitolar, San Julián, Angüés, Poleñino, Tierz, La Almunia de la Reina, Marcén, Biscarrués y Montmesa.
En 1175 el rey Alfonso II de Aragón concedió a sus habitantes el privilegio de franqueza. El Papa Clemente V otorgó a sus abades el privilegio del uso de la mitra. Sus monjes tenían escaño en las cortes del reino de Aragón y allí reposaron los restos de Sancho Ramírez y de Alfonso I el Batallador hasta su traslado a Monasterio de San Juan de la Peña y al Monasterio de San Pedro el Viejo de Huesca respectivamente.
Durante la Revuelta del conde de Urgel, las tropas mercenarias de Basilio de Génova y Menaut de Favars, al servicio del revolucionario Antonio de Luna y Jérica, atacaron los alrededores de Huesca tomando el castillo, donde se izaron los pendones de Jaime II de Urgel, aunque finalmente fue recuperado por Fernando I de Aragón. El monasterio quedó abandonado hasta 1414, cuando el rey Fernando I de Aragón decidió ponerlo bajo su protección.
La creación del obispado de Jaca y del obispado de Barbastro supuso la expoliación de parte de sus bienes (1571). El obispo de Huesca fue sometido a suspensión y prohibido hasta que en 1609 se restituyó. Para revitalizarlo, en 1599 se instaló una nueva comunidad de tan solo cinco miembros, continuando la sucesión abacial hasta 1792.
Su declive comenzó con la desamortización (siglo XIX). Fue vendido por muy poco dinero, y 10 años más tarde un incendio lo terminó de arruinar.
|
|