Muchas gracias por el momento de sinceridad, Siloé; es un auténtico honor dialogar con Corbio, con Xavidc y contigo, y en todo caso respecto de nuestras mutuas posturas antagonistas en cuanto a la distinta procedencia argumental del claustro de Palamós, pero también de los distintos vericuetos románicos de este foro:
Loor et Gloriam, a tod@s vosotr@s, precisamente por este diálogo ininterrumpido.
Voviendo a El Burgo de Osma, trato de entroncar -de alguna manera- con el proceso histórico de la construcción de la catedral, para que uno y otro simbioticen los momentos más significtivos de un posible procedimiento en mi argumentación y que resumo de la siguiente manera:
SALA CAPITULAR DE 'EL BURGO DE OSMA': También habrá brutos buenos, que no estarán hartos si comieren, ni necesitados si no comieren; y serpientes buenas, no perniciosas para dañar, sino astutas para cautelar, y que exploran la naturaleza temporal en tanto cuanto basta para que por la inteligencia de las cosas creadas se perciba la eternidad. Porque tales animales sirven a la razón cuando, refrenados para que no hagan progresos mortíferos, viven y son buenos.(LAS CONFESIONES. LIBRO XIII-CAPITULO XXI.)1050-1150: En 1946 y en una extensa obra dedicada al respecto de diversas reglas agustinianas, Charles Dereine insiste en que -a escala europea- la reforma agustiniana tuvo una importancia equiparable sólo a la del Císter, puesto que abarcó a toda la Cristiandad y marcó la vida religiosa europea, hasta el punto de afirmar que -con total exclusividad- la vida monástica durante este período fue agustiniana. (Jaspert “La reforma agustiniana”, p. 379) Cap. El siglo de los agustinianos.
1101-1109: Mandato de Pedro de Osma (luego santo)cuando proclamado obispo deb El Burgo manda comenzar las obras de la primera iglesia en los arrabales de la ciudad -¡?-
1118: Ante la excusa de no saber a qué diócesis pertenecía de acuerdo con la Hitación de Wamba (672) por encontrarse en los lindes entre la de Burgos y la de Osma, Silos alcanza bula especial por parte del Vaticano. De este modo, la abadía silense consiguió la exención de los derechos del obispo burgalés -elección de abad y gobierno de la comunidad- sin obtener por ello prerrogativas de protección especial por parte de la Santa Sede.
1124: El benedictino cisterciense Bernardo de Claraval, publica su
Apologia de Guillermo, donde establece los criterios teóricos que de inmediato se van a emplear en la construcción de todas las abadías cistercienses a partir de ya. Es un momento que en ese escrito se traduce por la crítica con la que Bernardo ataca duramente la escultura, la pintura, los adornos y las dimensiones excesivas de las Iglesias y Claustros de los cluniacenses, de cuya estética dice que distrae a los monjes en su cometido.
1126-1140: La gran mayoría de autores hispanos, proclama esta década como el periodo de mayor desarrollo en la edificación de la Asunción de Burgo de Osma, también concidente con el periplo de acción del Segundo Taller de Silos y por supuesto con el aposento -por lo menos desde 1135-de la orden agustiniana en la diócesis oxemense, de la mano del Obispo Don Beltrán.
1175-1221: En 1176 es depuesto el obispo Bernardo de Osma, acusado de simonía. El concilio de Letrán de 1215 pone freno a las pretensiones hegemonicas de los canónigos regulares, proclamando algunas nuevas herejías, como el ancestral pensamiento de Eriúgena (s.IX) influido directamente por el neoplatonismo por medio de sus traducciones del Pseudo Dionisio el Aeropagita.
1230-1240: A pesar que aún no estaba concluido del todo, el templo consagrado a la Asunción en El Burgo de Osma, se consideró ya obsoleto -seguramente por su menor capacidad para albergar la gran afluencia de peregrinos en torno a las reliquias de San Pedro de Osma, y la creciente comunidad monástica necesaria para su atención-, cuando en 1231, Juan Díaz -canciller de Fernando III el Santo y Obispo de Osma (1231-1240)- inicia la construcción de un nuevo edificio, en consonancia con las nuevas experiencias desplegadas en las catedrales de Cuenca o Sigüenza pero más ligado a los templos monásticos cistercienses, como por ejemplo Las Huelgas de Burgos o el de Santa María de Huerta.
1511-1515: Alonso Enriquez promovió las obras de construcción del claustro tardogótico que vemos en la actualidad.
1968: Poco después del traslado al capítulo del sepulcro gótico de San Pedro de Osma, se descubrieron los arcos que flanquean el acceso a la instancia, cuya primera publicación corrió a cargo de Yarza.
Faltaría añadir a este periplo intersecular, el momento del descubrimiento de los capiteles del claustro de Palamós por mano del Doctor y Profesor de la Universidad de Gerona, Don Gerardo Boto Varela, pero en su opinión, estos restos arqueológicos pueden pertenecer a la Catedral Vieja de Salamanca.