Hola a todos
Apreciado Siloé, muchas gracias por este consejo:
GILDESILOE153045 escribió:
Corbio perdona que no entre en interpretación teológica de los capiteles del claustro de Palamos nos podríamos perder, pero toma como base la interpretación teológica que se ha escrito sobre el claustro de Silos que es muy amplia y variada.
Pero, ocurre una cosa. Como tú mismo escribes, no es lo mismo la descripción de las imágenes con ayuda de simbología teológica que
la interpretación de una lección teológica. De hecho, si en el buscador de google escribes, como hice yo anoche,
interpretación teológica claustro Silos, los dos primeros artículos que aparecen llevan por título:
1.
La Anunciación – Encarnación. Análisis teológico de sus manifestaciones en el románico peninsular.
2.
Errores teológicos en la iconografía románica.
Dos artículos escritos por el
Grupo Ailbe, el grupo de investigación de
Círculo Románico.
Personalmente, te quiero confesar que sobre el tema he leído un poco, sólo un poco. Por eso, vuelvo a escribirte que, sin capiteles de tipo historiado o sin relieves, el conjunto de Palamós (como evidentemente estás demostrando) es una copia de imágenes que no permiten conocer su auténtica lección teológica.
Sé de lo que escribo. Hay lecciones teológicas en el románico hispano tan complejas que engloban todas las manifestaciones iconográficas de un templo. Pongo un ejemplo:
Datación, liturgia e iconografía en la colegiata románica de Roda de Isábena, Huesca.
Coloco su enlace:
http://www.circuloromanico.com/index.ph ... ge_id=2279Por cierto, ¿por qué, en el capitel 38 de Silos, el del tema de la Encarnación, no se esculpió el pasaje de la Anunciación? ¿Por qué, en el capitel 40, se da un contexto pascual sin esculpir la muerte y resurrección de Cristo? Está claro. La respuesta hay que buscarla esculpida en los relieves.
Por eso, tal y como ha llegado hasta nosotros el claustro de Palamós, sin los papeles de turno, podemos describir los capiteles (Siloé, el magnífico trabajo que tú nos estás regalando), pero afirmar con seguridad poco y, mucho menos, su posible lección teológica.
Por este motivo, sorprende tanto que haya llegado hasta nosotros con una forma estética que recuerda más a la teoría de la recepción del
Arte por el Arte de los movimientos vanguardistas de principios del siglo XX que a una lección teológica del siglo XII.
Por eso, Siloé, tengo todavía tantas preguntas. ¿Nadie ha visto esos papeles de compra del claustro? Y, si alguien los ha visto, ¿tampoco nadie puede hablar públicamente de su contenido? ¿Para cuándo los trabajos encargados por las diferentes administraciones? ¿Se trata del claustro de Salamanca, de Arlanza o de El Burgo de Osma…? ¿Sólo se trata de una magnífica copia y, por lo tanto, es una magnifica recreación histórica? ¿Qué dicen los análisis geológicos de las piedras? ¿Son todas románicas? ¿Son sólo unas cuantas?, etc.
En la actualidad, ¿qué dicen al respecto todas esas voces, dotadas de autoridad académica, que hablaron con posturas divergentes en los inicios de todo esto?
Ya ves, Siloé, preguntas y más preguntas. En eso sigo, como tú, en su estudio; pero buscando la posible lección teológica que dé sentido a todo un conjunto iconográfico que, tal y como ha llegado hasta nuestros días, es excepcional, porque (por lo que he analizado) nos encontraríamos ante la existencia de una lección teológica tan abstracta que sólo unos pocos serían capaces de entenderla como un conjunto semántico completo y unitario.
De allí que, sin otro tipo de piezas, se le podría aplicar siempre la crítica de San Bernardo de Claraval.
Por el contrario, en Silos, sólo con los cuatro relieves, cualquier cristiano (analfabeto o instruido) puede meditar rápidamente acerca de los cuatro acontecimientos salvíficos que significa la vida del Hijo de Dios en la Tierra para un cristiano, como modelo y guía de su camino personal de la vivencia de la fe: Encarnación-Muerte-Resurrección-Ascensión a los Cielos. O lo que es lo mismo, el ciclo de la vida material y espiritual para cualquier cristiano que tenga fe.
Siloé, de nuevo, muchas gracias por el magnífico trabajo que nos estás regalando.
Un abrazo a tod@s