Hola a todos
Eadan, no paras. De nuevo, felicitarte por este magnífico trabajo de investigación que estás realizando acerca de los canónigos regulares.
¿Qué tienen en común los siguientes templos:
Santa María la Mayor de Alquézar,
San Miguel de Biota,
Santa María de Uncastillo,
Santa María de Piasca de Cabezón de Liébana,
San Martín de Elines,
Santa Juliana de Santillana del Mar,
San Miguel de Aguilar de Campoo,
Santa María de Arbas,
San Isidoro de León,
Santa María del Sar de Santiago de Compostela,
Santa María de Roncesvalles,
Santa María de l’Estany,...
entre otros?
Todos ellos pertenecieron a los canónigos regulares de San Agustín siguiendo la mayoría de ellos la regla de la congregación de San Víctor.
Como Eadan también señaló, ¿cuál fue el teólogo más importante de esta congregación?, el sajón Hugo de San Víctor. ¿Qué conocemos de él?
Citar:
Hugo de San Víctor, uno de los más importantes doctores de esta escuela, nos ha proporcionado, a través de sus obras Didascalicon e Institutionem Novitiarum, valiosos datos para conocer las enseñanzas y métodos que se seguían. La Abadía de S. Víctor seguía la regla de S. Agustín. La ocupación fundamental de quienes la integraban era el estudio, que compartían con el trabajo manual y las prácticas religiosas propias de la comunidad. Los estudios se establecían según un plan que situaba a las artes liberales en la base, a la filosofía en el centro y a la teología en la cumbre. Las artes liberales se distribuían en los dos grupos clásicos (trivium y quadrivium), la filosofía se apoyaba sobre todo en las obras de Platón, S. Agustín, Escoto Eriúgena y el Pseudo-Dionisio; la teología, en la S. E. y en los Padres o Auctoritates.
Hugo fue el iniciador del misticismo de la escuela de San Víctor, dominante en la segunda mitad del siglo XII.
¿Quién fue su sucesor?, el escocés Ricardo de San Víctor. ¿Qué conocemos de él?
Citar:
Ricardo de San Víctor (1173) fue discípulo y sucesor de Hugo, Escribió un libro de los XII Patriarcas, donde explica cómo el alma debe prepararse para la contemplación por la lucha contra las pasiones y por la práctica de las virtudes. En el arca de Moisés, Ricardo expone los grados por los cuales el alma se eleva a la contemplación, cuya forma más alta es el éxtasis. La obra más notable de Ricardo en el plano filosófico y teológico es el “De Trinitate“. En los dos tomos de este libro Ricardo trata la unidad divina; en los otros cuatro, estudia la trinidad de las personas. Los guías de Ricardo son San Agustín, escoto Eriúgena y San Anselmo.
Después también está la relación de los canónigos agustinos con Irlanda, Escocia y Gales… y los llamados Culdees.
Lo escrito, Eadan, un magnífico trabajo.
Un abrazo a tod@s