No, querido amigo, Fruchel y el
«maestro de los paños mojados» debieron ser distintas personas, pero en relación con Santiago de Compostela fíjate cómo deriva el tema y la importancia de este poco prolífico escultor de San Vicente de Ávila, porque por ejemplo, para Don Ramón Yzquierdo Perrín -a quien tuve la oportunidad de presentar en su primera conferencia en el Círculo Románico-, el maestro Mateo conocía el arte de Borgoña, de Saint-Denis de París, de Italia, Al-Andalus y Galicia, y por ello Yarza opina que
«su forma de hacer, pese a préstamos de aquí y de allá, no tiene equivalencia en ningún escultor o taller conocido».*
También es posible que Mateo viajara a Francia con miembros del cabildo compostelano, y que completara su formación en la cosmopolita ciudad de Santiago, pero Manuel Gómez Moreno vió un
«Mateo joven» en unas esculturas que atribuyó a la fachada de la cripta del Pórtico de la Gloria y concluyó que
«el maestro del Pórtico de la Gloria había aprendido en Avila tanto sus métodos constructivos como su habilidad escultórica».** Moralejo, por su parte, cree que tales figuras las esculpió el
«maestro de los paños mojados» -el de Ávila- que trabajó en otras piezas de la cripta del pórtico, y sin embargo, para Stratford no pertenecieron a dicha fachada y sugiere que su autor puede haber sido el maestro de los apóstoles de Carrión de los Condes, al que también otros estudiosos relacionan de manera íntima con nuestro
«maestro de los paños mojados». ***

La cosa no para aquí, y sobre la formación del maestro Mateo, Lambert destacó su ascendiente borgoñón, de Saint-Denis y Chartres; a tales precedentes Yarza añade también
«otras huellas que reclaman recuerdos de Italia o, tal vez, de Provenza, de la cantería de Saint Gilles-du-Gard», así como influencias del arte peninsular islámico y cristiano.
Por otro lado continuó Yzquierdo Perrín haberse polemizado mucho acerca de la supuesta fachada de la cripta de Santiago, a la que se atribuyeron varias esculturas mutiladas. Una la supuso Gómez Moreno obra de un
«Mateo joven», quien se habría formado con Fruchel; otra, la asignó Moralejo al
«maestro de los paños mojados». Es dudoso, sin embargo, que estos restos procedan de tal fachada que pudo no recibir un tratamiento significativo, en opinión de algunos otros estudiosos.****
Lo que sí se demuestra indudable es la decisiva participación de este «maestro de los paños mojados» -presumiblemente borgoñón-, como escultor que influye, forma y transmite un estilo que irradia desde San Vicente de Ávila y se ve potentemente reflejado en obras tan importantes como el Apostolado de Carrión de los Condes, la portada norte de Lugo o el mismísimo Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela. Casi nada.
Gracias, Kuco.
NOTAS:
-------------* Yarza Luaces, J., El Pórtico de la Gloria. Madrid, 1984, p. 47.
** Gómez Moreno, M., Prólogo. García Guinea, M. A., «El arte románico en Palencia». Palencia. 1961, p. XXXVII.
*** Moralejo Álvarez, S., Esculturas compostelanas del último tercio del siglo XII. C.E.G. T. XXVIII. Santiago, 1973, pp. 297 y ss. Reeditado en Patrimonio artístico de Galicia y otros estudios. Homenaje al Prof. Dr. Serafín Moralejo Álvarez, t. I. Xunta de Galicia, 2004, pp. 50-51. Yzquierdo Perrín, R., «Figura
masculina mutilada». En Galicia no tempo. Santiago, 1991, pp. 193-194.
**** Ramón Yzquierdo Perrín (Universidad de La Coruña): «El Maestro Mateo y la terminación de la Catedral Románica de Santiago», http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=& ... 24&cad=rja pág