Quedan muchas cosas por hacer, pero en relación con el Banco de Fotos, los que hacemos esto persistimos en nuestra callada labor de añadir continuamente nuevas referencias y/o mejorar en lo que nos fuere posible los reportajes de algunos monumentos románicos que no siempre fueron fotografiados en los momentos más óptimos en épocas precedentes.

Un ejemplo claro lo constituye Santa María de la Varga de Uceda (Gu), un magnífico ejemplar de Iglesia Románica -con mayúsculas- que aún cuando debió ser una de las más ambiciosas de todas las construidas en la provincia alcarreña, se arruinó, quedando en la actualidad tan sólo ciertas partes de su estructura que son utilizadas para albergar el cementerio local.
Se trata de una de las pocas construcciones de tres naves con sendos ábsides semicirculares, bóvedas de cuarto de esfera y tramo recto de cañon, de toda la provincia; su cuidada articulación, la fábrica de sillería y su gran tamaño, son producto del mecenazgo del obispo toledano don Rodrigo Ximénez de Rada. Asimismo, destaca su puerta de ingreso, de reseñable monumentalidad, y el acusado abocinamiento de sus arquivoltas, junto con su peculiar estructura columnaria.

En los ábsides encontraremos ventanas de medio punto;

tres en el central y una en los dos laterales, siguiendo los principios de la teología de la luz, que de manera tan sorprendente como magnífica nos explica Corbio:

La portada del lado sur se realiza en un cuerpo saliente, lo que produce cierto abocinamiento. Consta de ocho arquivoltas ligeramente apuntadas, que descansan en capiteles vegetales, pero aún así no es que el monumento se encuentre en su mejor momento, teniendo en cuenta las grandiosidad de su estructura basilical, porque es innegable que ha sido su salvación la sobreutilización que como camposanto se ha realizado desde el siglo XIX, al menos. Aunque en la actualidad no quepa ni una sóla tumba más en su interior o que otras muchas cosas se sigan haciendo como antes, no podemos negar que realmente esa ha sido la causa de su preservación hasta ahora:

Tuvo cripta, pero seguramente gran parte ha sido destruida para construir un mausoleo bajo el desaparecido altar mayor, (1860, probablemente el más antiguo del lugar) y permanece cerrado con cadenas en el perímetro y puerta de hierro con cerradura de la época, lo que impide el acceso a su evaluación, pues la llave nadie sabe dónde se encuentra actualmente.
Pero los de Uceda se desviven por su cementerio. Te hablan con cariño y respeto de sucesos inconexos, de los cuidados en la visita al caminar entre las lápidas arrejuntadas; de que cierres concuidado la cancela al salir o de su proximidad a Madrid (10 km a Patones), pero es su dependencia de la Comunidad Manchega la que les condena al ostracismo. Todo el pueblo conoce la importancia de su iglesia románica... o casi todo, porque en eso de colaborar también se han olvidado de otros asuntos con menos importancia -aunque exige determinados cuidados- y que son los que el mundo moderno desgraciadamente requiere en relación con el marco y el paisaje:

Estoy convencido que juntos lo superaremos.