Hola a todos
Una pequeña reflexión que espero que os guste en esta soleada y calurosa mañana del mes de julio. Cuando contemplamos imágenes como la siguiente:

modillón en la portada oeste del templo de San Salvador de Ejea de los caballeros, Zaragoza, de entrada, debemos asumir que al contemplarla se pueden producir diferentes lecturas. Intento realizar tres. Personalmente, siempre me ha llamado la atención un detalle plástico: mientras el animal que devora (dejémoslo de momento sin identificar) presentar una fisonomía terrible, de animal salvaje, el carnero se esculpe con aparente calma y sin muestras de dolor. Pero, lo escrito, vayamos a las tres lecturas.
La primera, la que ve cualquier persona sin ningún tipo de instrucción: la potente cabeza de un animal que tiene a otro atrapado dentro de su boca y se lo está comiendo.
La segunda, la del modillón visto a través de los ojos de un historiador que puede llegar a conclusiones de este tipo:
Citar:
“El modillón de la jamba izquierda de esta portada nuestra la cabeza del monstruo devorando a un carnero, según la vieja iconografía del carnívoro que devorara al herbívoro, con amplia difusión en el arte románico. El significado oculto de este motivo se descubre en los relatos de la lucha con el dragón que incorporan el símbolo del carnero. Así, el vellocino de oro que Jasón o San Jorge …
Todas estas tradiciones de carácter mistérico tuvieron una larga pervivencia en Europa durante la Edad Media, en la literatura caballeresca, las leyendas hagiográficas, la Alquimia o los rituales practicados por sociedades secretas”.
La tercera, la tercera, la de un clérigo instruido en San Agustín, no se debe olvidar que los clérigos de San Salvador de Ejea de los caballeros en época medieval eran canónigos regulares de San Agustín. En este contexto, el redactor de todo este conjunto iconográfico ha podido leer lo siguiente en uno de los sermones de San Agustín:
Citar:
“Los primeros apóstoles, carneros bienaventurados del rebaño santo, vieron al mismo Señor Jesús pendiente de la cruz, lloraron su muerte, se asustaron de su resurrección, lo amaron hecho poderoso y ellos mismos derramaron su propia sangre por la sangre que vieron. Nuestros padres fueron entregados a los tribunales,.. y fue derramada sangre inocente en aquella sangre, como semilla esparcida por todo el mundo, de cuya cosecha
surgió la Iglesia…
El león ataca a las claras, y el dragón insidia ocultamente. El diablo posee el poder y la fuerza de ambos”.(San Agustín)
Ya tenemos el posible simbolismo de ese carnero. ¿Y qué pasa con esa cabeza? ¿Qué ocurre con el simbolismo del león o del dragón? Hay que volver a leer a San Agustín:
Citar:
Cuando los mártires eran matados, aparecía el león furioso. Cuando los herejes inciden, aparece el dragón solapado.
Por eso, en esta misma portada, aparecen juntos el león y el dragón:

No solo eso, cuando un canónigo regular de San Agustín miraba estas imágenes, también conocía este pensamiento de san Agustín:
Citar:
“Lo que resta del salmo, hermanos, está claro para vosotros. Caminarás sobre áspides y
víboras; pisotearás leones y dragones. Sabéis quién es la serpiente, y cómo la pisotea la Iglesia, al no ser vencida por ella. El león ataca a las claras, y el dragón insidia ocultamente. El diablo posee el poder y la fuerza de ambos.
Está claro que la instrucción del que miraba llevaba y lleva a contemplar las imágenes románicas con diferentes perspectivas. Por eso, nunca me cansaré de escribir que tenemos que atrevernos a mirar el Arte románico con otros ojos, pero sin olvidar la verdadera perspectiva, la de la historia, sí, pero la de la historia de la Iglesia.
¡Ah!, me olvidaba, los textos pertenecen al mismo comentario de San Agustín.
Un abrazo a tod@s