Payerne
http://www.circuloromanico.com/index.php?menu_id=9&jera_id=2082&page_id=1629&cont_id=3620Banco de FotosLa iglesia de la abadía de Payerne es uno de los grandes monumentos románicos de Suiza y forma parte de cualquier compendio que al respecto se precie.
Construida a mediados del siglo XI, comenzando por la nave para levantar el conjunto de torre y cabecera una vez construida la misma, a mayor gloria de la abadía de Cluny de la que dependía, todavía contiene todas las manifestaciones artísticas mayores propias de un templo cluniacense de primer orden, si bien en los frescos lo románico existente se mezcla con lo gótico, como ocurre, salvo excepciones, en toda la Confederación.
La ciudad cuenta con una parroquia construida en el siglo XX en estilo neorrománico y otra iglesia del siglo XV anexa a la abacial mediante una serie de construcciones que sustituyen al antiguo monasterio y que configuran hoy, incluida la abacial, un marco de actuaciones populares en las que caben exposiciones y fiestas de contenido actual.
La historia de Payerne comienza con la ocupación romana y la construcción de una villa para residencia de la familia Paternia, de la que se deriva su nombre, cupiendo a uno de los miembros de la citada familia, Marcus Dunius, el honor de ser el responsable de la construcción del primer túnel suizo, el que todavía enlaza Sonceboz y Tavannes y por el que transcurrió la vía romana correspondiente. La abacial se construyó, con el paso del tiempo, y de otras construcciones intermedias, sobre dicha villa, de la que se conserva una inscripción testifical semidestruida en el exterior del absidiolo sur. Al parecer, tal villa pudo durar hasta el siglo III.
El siguiente dato histórico corresponde al obispo borgoñón Marius, quien consagró una capilla a la Virgen en el lugar de esta villa romana el 24 de junio de 587, día de San Juan Bautista, según consta en el Cartulario de Lausanne del siglo XIII, aunque no se han encontrado, aún, trazas de su existencia.
Una carta de donación del siglo XII afirma que fue la Reina Berta, viuda del rey borgoñón Rodolfo II, quien fundó el monasterio y esto está soportado en referencias de escritos tanto del Papa Gregorio V como del abad Odilón de Cluny, aunque las principales donaciones de las que hay constancia corresponden a Adelaida (+ 999), hija de Berta y a su segundo marido el emperador Otto el Grande. La nueva fundación fue puesta bajo la jurisdicción de la abadía de Cluny, que estableció un priorato en Payerne que comenzó a funcionar entre 960 y 970 si bien la evolución del número de monjes fue permanentemente decayendo, 30 en el siglo XIII, 20 en el XIV, 15 en el XV y así hasta 12. A partir del momento de su fundación la abadía es escenario de acontecimientos reales importantes, posicionándose a favor del Papa en la lucha de las investiduras, lo que condujo al monasterio a un progresivo deterioro y vida latente hasta su disolución en 1562, retornando solo a los servicios religiosos en 1963 hasta nuestros días. Entre ambas fechas la abacial ha sido usada de múltiples formas, como almacen, barracas, gimnasio…etc en las diferentes épocas.
La iglesia actual se levanta sobre otra construida al iniciar la vida el priorato, con una diferencia de cien años aproximadamente. Aquella primera, Payerne I, de tres naves, transepto y un ábside semicircular con capillas laterales y westwork/atrio, pudo seguir el patrón de la también cluniacense Romainmotier. Construida durante la época del abad Odilón y simplificando en su zona este el modelo de Cluny, ésta levantada durante su predecesor el abad Mayolo. Payerne I disponía, más que probablemente, de columnas circulares con capiteles para alojar los formeros y su escultura nos dejó restos que hoy se conservan en el Museo. Aquella primitiva iglesia quedó enterrada por la actual Payerne II, comenzada a construir a mediados del siglo XI en un progreso lento que consideró la existencia de cambios en el diseño a lo largo de su construcción, diseño en el que, eventualmente, se llegó a pensar en una iglesia de siete naves y que dio como resultado, entre otros, a la existencia de pilastras en los muros carentes de valor constructivo en la solución final. Como se ha dicho, comenzó a construirse por la parte occidental y cuando se terminó ésta se procedió a su sellado para dar comienzo a la construcción de la cabecera.
Nuestra iglesia actual es un templo de cinco naves, terminadas en un transepto sobre cuyo crucero se levanta la torre, modificada en su parte alta, y ábside principal semicircular de mayor altura, con arcuaciones ciegas en el exterior y con gran presbiterio, y cuatro absidiolos semicirculares al lado del mismo dos a dos, con altura reducida y pequeñas zonas presbiteriales en cada nave lateral. Bóvedas de horno en todos los ábsides, de cañón soportada por fajones en la central y de aristas en las laterales, también separadas por sus correspondientes fajones, todos los cuales apean sobre pilastras de base cuadrangular con semicolumnas adosadas en algunas de ellas.
La doble altura de los vanos presentes en el ábside central y los ubicados en el inicio de las bóvedas, sin claristorio, además de los ubicados en los transeptos y en los muros de las naves laterales, iluminan la iglesia en la que también se juega discretamente con diferentes colores de piedra.
El edificio termina en su fachada oeste en un westwork de doble altura, austero, sin torres, que hoy aloja parte del museo lapidario.
Los capiteles con que se adorna la iglesia están reproducidos en el Museo y configuran un estilo propio del periodo 1070 a final de centuria. Entre los historiados encontramos a San Miguel, Cristo y Pedro en mandorlas uno al lado de otro, quizás a Abraham con un cuchillo matando a una cabra en lugar de a Isaac, Judas ahorcado…Se consideran que estas esculturas son originales y no reutilizadas y que se relacionan con las de Cluny III, aunque fueron realizadas antes.
Toda la iglesia, o su mayor parte, estaba pintada en el interior con obras realizadas en diferentes periodos, tanto con diseños alfombra ornamentales como con escenas variadas. Las pinturas más antiguas que se conservan se ubican en el nártex y muestran al Cristo apocalíptico con querubines en el lado norte y a Cristo como Juez del Mundo con María y Juan como intercesores, además de la fundadora y un monje a sus pies. Sentados enfrente del Cristo apocalíptico están los venticuatro ancianos en su plenitud y bajo ellos Jacob, Isaac y Abraham y a su derecha Pedro y Pablo. Frente a ellos, en la pared opuesta restos de San Miguel en un pesaje de las almas. Finalmente, Cristo juez está acompañado por los doce apóstoles, suponiéndose por los restos que bajo ellos figuraba algún obispo y monjes.
Estas pinturas se realizaron durante el siglo XIII por dos maestros diferentes y algunos comparan detalles con representaciones anteriores en nuestra península. Otros autores consideran que el programa pictórico nace en San Denis en Paris de donde llega a Payerne a través de Cluny.
En esta entrada he consultado especialmente el estudio de Hans Rudolf Sennhauser sobre la iglesia de la abadía, disponible en la biblioteca del Círculo Románico. Saludos.