Hola a todos
Apreciado Victoriano, me alegro por las noticias que nos das. Por nuestra parte, como sabrás, intentamos afinar más, ya que sabemos la fecha exacta en la que Rodrigo Jiménez de Rada tuvo que escuchar estas palabras pronunciadas por Inocencio III en el Concilio IV de Letrán:
“Después de describir la triste situación de los Santos Lugares hollados por los Sarracenos, el Pontífice lamentó los escándalos que desacreditaban el rebaño de Cristo y lo amenazó con los divinos castigos si no se enmendaba. Evocó la famosa visión de Ezequiel, cuando Yahvéh, agotada la paciencia, exclama con voz poderosa: «"Acercaos, vosotros que veláis sobre la ciudad; acercaos con el instrumento de exterminio en vuestras manos". Y he aquí que seis hombres llegaron con sendos azotes en sus manos. Entre ellos estaba un varón vestido de lino, con recado de escribir a la cintura. Y díjole Yahvéh: "Recorre Jerusalén, y señala con una TAU las frentes de los justos que se encuentren en ella". Y dijo a los otros cinco: "Recorred la ciudad tras él, y exterminad sin piedad a cuantos encontréis; mas no toquéis a ninguno que esté señalado con la TAU". "¿Quiénes son -continuó el Papa- los seis varones encargados de la venganza divina? Ésos sois vosotros, Padres conciliares, que, valiéndoos de todas las armas que tenéis a mano: excomuniones, destituciones, suspensiones y entredichos, habéis de castigar implacablemente a cuantos no estén señalados con la TAU propiciatoria y se obstinen en deshonrar la Cristiandad»(O. Englebert,
Vida de S. Francisco de Asís. Santiago de Chile 1973, pp. 226 y 238).
que acabaron tomando esta magnífica forma iconográfica en el templo de Santiago de Turégano:

No es otra que la del 11 de noviembre de 1215.
“El tercer camino de encuentro con la tau fue el Concilio IV de Letrán, en el que estuvo presente Francisco. En el sermón de apertura del Concilio, 11 de noviembre de 1215, Inocencio III se sirve del texto del profeta Ezequiel para pedir a los Padres Conciliares su colaboración en la reforma de la Iglesia.”(Valentín Redondo,
Tau, artículo electrónico)
Si, además, tenemos presente la magnífica contextualización históricas referida a la presencia de don Rodrigo Jiménez de Rada en Turégano proporcionada por ti en tu artículo
La parroquia de Santiago, corazón peregrino de Castilla:
“¿Qué hacía don Rodrigo Jiménez de Rada en Turégano al finalizar la famosa Batalla de las Navas de Tolosa (1212) en la que participó decisivamente y, diez años después, cuando la inauguración de la primitiva catedral segoviana?”podemos empezar a tener un marco histórico en el que se esculpieron estos magníficos y únicos retablos del templo de Santiago de Turégano, entre el 11 de noviembre de 1215 y 1222 ya se habían podido realizar o se estaban realizando estos espléndidos relieves. Claro, nos faltan los legajos, los documentos de las fuentes primarias de la historia. Si todo va bien, en primavera a Turégano. Lo estoy esperando con ganas.
Por cierto, ¿estás al tanto de la segunda parte del artículo del
Grupo Ailbe sobre Turégano? Te coloco un enlace:
http://www.circuloromanico.com/index.ph ... nt_id=4345Un abrazo a tod@s