Vamos por partes, como decía Jack Destripador: Si le hacemos caso a Thomas Bulfinch en el
LIBRO DE ORO DE LA MITOLOGIA, no se comprueba vínculos entre Druidas y Culdees, aunque es de lógica suponer una asociación última. Si continuamos haciéndole caso, esa primigenia comunidad era del todo anti-romana, teniendo unas reglas propias, aceptando incluso el matrimonio.
Debido a los constantes asaltos Vikingos, los Culdees terminaron por dispersarse por toda Escócia, idem todas las islas, ocasionando poco a poco su decadencia. Debemos creer que las invasiones danesas aceleraron su emigración, el llamado "martirio verde" tan bien descrito por THOMAS CAHILL, en
Como los Irlandeses salvaron la Civilización libro ya citado en este foro.
Este martirio verde, en realidad se denomina "Xenotheia", según Brian Farrelly en el documento que adjunto. Bulfinch menciona la llegada de Columbano a la isla de Iona, pero no menciona los antecedentes de este peculiar monacato, que se origina en los varios monasterios fundados por San Patricio( Melvin), los más famosos, Armagh y Bangor. Aquí habría que hacer un apartado aclarador de las distintas oleadas migratorias, ya que se constituyeran de varias oleadas, empezada en el siglo VI y terminadas en el XI.
La primera ola, coincidieron en su llegada a las Galias con los Merovingios, con lo cuál, les podemos achacar la misión de la ardua conversión de los pueblos "bárbaros".
Bueno, bueno, has dicho que no puedo probar la simbiosis entre las órdenes religiosas
vide monacales,o en último caso, sus miembros, yo lo veo clarifico. Vamos a ello.
Basta con echar una ojeada a Melvin( Patricio), dónde obtuvo su formación religiosa? Ahí tienes tu primer ejemplo. Y Columbano se instaló en el reino franco bajo los auspicios de un Papa benito, caso contrario, le habría sido mucho más difícil la empresa de lo que le fue, no crees? Durante mucho tiempo la Regla Monachorum y la Regla Magistri de los benitos, convivieron paralelamente fundándose monasterios «bajo la regla de los santos Padres Benito y Columbano». Hasta que, verso el año 700 la regla de San Benito se impone definitivamente. Me baso en la enciclopedia Rialp del 1991, que también se puede consultar en la Net:
http://www.mercaba.org/Rialp/M/monjes_irlandeses.htm de allí es esta frase:
Y aunque después del 729 todavía siguen los monjes irlandeses estableciendo sus colonias en el Continente, lo hacen poniéndose bajo la regula Benedicti y renunciando a sus antiguos ritos, de los que Colúmbano había sido acérrimo defensor.Aunque aquí tenemos que presentar especial precaución. Sacado de wikipédia:
Aunque siguen la regla de san Benito, los cistercienses no son propiamente considerados como benedictinos. En efecto, es en el IV Concilio de Letrán (1215) cuando la palabra benedictino apareció para designar a los monjes que no pertenecían a ninguna Orden centralizada,[i] por oposición a los cistercienses Yo, de este párrafo deduzco que, en los monasterios extendidos en media Europa desde el siglo IV por obra y gracia de San Basilio Magno y Martin de Tours(la mayoría reconstruido posteriormente) se acabó por adoptar universalmente la Regula Monachorum. EN MONASTERIOS YA EXISTENTES. Pero esto se debe a que San Benito no fundó una orden religiosa, únicamente reglamentó un monasterio, que fue Montecasino. Los benedictinos no formaron una familia monástica homogeneizada, su expansión fue fructo de la adopción de su Regla. Nada más. En los numerosos monasterios que adoptaron la Regla Benedictina se instauraron Scriptoriums dedicados a la copia y iluminación de manuscritos, no sólo sacros, como también clásicos. Leí en una enciclopedia de Historia del Arte que el Arte de uno era el mismo que del otro ( Historia del Arte, José Pijoán, Salvat Editores, 1963). En concreto dice así: "La escuela de los monjes irlandeses o británicos llegó a influir en todo el arte de la Orden benedictina. Hasta la casa matriz de Montecasino se halló pronto saturada del gusto céltico".
En todo caso, la celosa actividad misionera de los iro-escoceses allanaron el camino a la consolidación del monacato benedictino.