Hola a todos
Está claro que en Ratisbona conocían el pensamiento teológico de Juan Escoto Eriúgena. De hecho, no escribo nada nuevo si comento que los expertos señalan que Honorio Augustodumensis utilizó, en el siglo XII, la llamada copia II del
Periphyseon de Juan Escoto Eriúgena para elaborar su
Clavis.
Ya que se ha hablado de Enoc, quisiera facilitar un nuevo apunte. En el pensamiento filosófico-teológico de Eriúgena, Enoc no va jamás sólo, sino en la compañía de Elías. ¿Qué representan? Os invito a ver esta magnífica fotografía y, después, de nuevo toca leer un rato:
“Así pues-como dice Máximo-, cada uno de los santos poseerá su nube, esto es, la propia virtud y profundidad de su contemplación. En la medida que uno se aproxime al conocimiento de la verdad, así será arrebatado al encuentro con Cristo en el aire… son arrebatados como por ciertas nubes al encuentro con Cristo, quienes siguen en esta vida sus huellas al igual que aquellos, bien sea arrebatados aún viviendo, bien estén liberados de la carne. Dime por favor, ¿adónde fue arrebatado Enoc, adónde lo fue Elías, los cuales fueron arrebatados todavía constituidos en la carne? ¿No fueron arrebatados al encuentro de Cristo, al que conocieron espiritualmente que vendría al mundo?”Supongo que se ha entendido bien este contexto teológico:
1. De nuevo, idea de Juicio Final y Parusía
2. En ese momento, habrá vivos y muertos.
3. Los vivos también serán arrebatados al encuentro de Cristo, como lo fueron Enoc y Elías en el Antiguo Testamento, en una especie de nube (la iconografía de los personajes).
4. Enoc y Elías conocieron espiritualmente la Encarnación de Cristo (la iconografía de la Virgen con el Niño).
5. ¿No está Cristo representado en el aire, en el friso superior de la portada, en el contexto de la segunda venida, la Parusía?
Parece ser que, el redactor teológico de la portada de Ratisbona conocía de primera mano el pensamiento filosófico-teológico de Juan Escoto Eriúgena. Pero, como escribí ayer, esto son simples pinceladas aproximativas que enlazan de forma natural con la lectura general de la portada en clave Apocalíptica y de posible inminencia del día del Juicio Final y la figura del Anticristo que tan magistralmente se está desarrollando. Por cierto, ¿os habéis fijado cómo bendice el Niño-Dios? Ya callo.
Un abrazo a tod@s