Hola a todos
Antes de nada, quiero comentar que, como ya he recordado en varias ocasiones, no he realizado el estudio de esta portada y que sólo he dado algunas pinceladas. Lo que va a continuación, será otro apunte particular, pues esta portada se las trae, tal y como están poniendo de manifiesto las magníficas entradas que se están desarrollando.
Demiguel me preguntaba:
demiguel escribió:
En una entrada anterior Corbio hace un análisis historicista del friso central basándose en la desnudez iconográfica de las arquivoltas y en el mochón o, quizás, peana colocada sobre la cabeza de Jesucristo… tendría que leer la interpretación de Corbio sobre los espacios intercolumnares vacíos para evaluar mejor la interpretación.
Es decir, demiguel, con buen ojo y criterio, como siempre, solicita mi lectura de los espacios intercolumnares vacíos, que (si no he contado mal) son diez y están colocados delante y detrás de lo que interpretamos como la historia lineal del género humano siguiendo a Juan Escoto Eriúgena.

Por lo tanto, la interpretación que demos de estos diez espacios intercolumnares vacíos tendría que tener cierto contenido histórico y, claro está, ser sostenida también a través de un texto del mismo autor de referencia, Eriúgena.
¿Cuál es la historia del género humano para un seguidor del pensamiento neoplatónico de Eriúgena? Hay un antes y un después del llamado pecado de la prevaricación cometido por Adán antes del famoso pecado de Eva. Como consecuencia del pecado de prevaricación de Adán, éste pierde su naturaleza espiritual (por la que era igual a los ángeles) y pasará a tener una naturaleza material en un doble sexo. A partir de ese momento, se inicia la historia del género humano y su regreso a Dios.
Me tiro a la piscina. ¿Cómo representar la naturaleza primigenia espiritual de la naturaleza humana por la que era igual a los ángeles? Y, sobre todo, ¿a través de qué símbolo? ¿Podría hacerse a través de esos diez espacios intercolmnares vacíos en un contexto apocalíptico, es decir, de juicio final? Si fuese así, tal vez estuvieran interpretando este texto de Eriúgena, que es la continuación natural de su interpretación a la Parábola del Hijo pródigo, sobre la que ya escribimos:
“La interpretación es la misma en el caso del dracma perdido, y después de la destrucción de este mundo, como la de una casa, fue encontrado por la mujer –esto es, por la sabiduría de Dios-, que lo hizo y tiene su posesión. También se enumera el décimo, puesto que la naturaleza humana no sólo ha sido hecha igual a los nueve órdenes de los ángeles, sino también no hay ningún orden angélico al que la naturaleza humana, después de su restablecimiento, no se interponga de acuerdo con los grados inteligibles, hasta que se complete el décimo perfecto de la ciudad celeste, siendo testigo de todo esto Dionisio Areopagita en su libro De caelesti hierarchia.”De acuerdo con este texto:
1. Después de la destrucción del mundo, el hombre será encontrado por la Sabiduría de Dios, es decir, el Hijo en la interpretación neoplatónica de Eriúgena, a la manera que el dracma fue encontrado por la mujer de la casa.
2. Pueden ser diez espacios intercolumnares vacíos porque vendrían a convertirse en los símbolos interpretativos de los nueve órdenes de ángeles más el de la naturaleza humana en el contexto de su restablecimiento en el Cielo (Paraíso)con Dios, después de acabar la historia humana en la tierra. Además, esos espacios intercolumnares vacíos se encuentran realizados entre columnas triples, un claro símbolo trinitario:

3. Ahora, siguiendo a Dionisio Areopagita, el décimo perfecto (¿el número diez de esos espacios intercolumnares vacíos?) se convierte en el símbolo de la ciudad celeste, es decir, de la Jerusalén celeste.
En un contexto de destrucción del mundo, la explicación de la naturaleza espiritual del hombre, eso sí, en clave de la teología neoplatónica deudora de la obra de Juan Escoto Eriúgena, a través de la simbología del número diez y de la idea de su retorno, regreso o restablecimiento en el Cielo (Paraíso) con Dios, es decir, a la ciudad celeste.
Pero, como ya he escrito, sólo son pinceladas parciales hechas con la intención de ayudar en el desarrollo del magnífico trabajo realizado hasta ahora. Ya callo.
Un abrazo a tod@s