Apreciado Giornata, esto es un Foro, y aunque a veces hemos logrado intervenciones que han merecido el reconocimiento de prestigiosas publicaciones y de otras respetables entidades e instituciones del mundo de la cultura, a lo más siempre se ha alcanzado sobre artículos que han utilizado éste 'site' como caldo de cultivo. Aquí, se contrastan opiniones, se postulan situaciones de análisis contradictorias, se evalúan resultados y se desarrollan temas, que a la postre se convierten en experiencias, que son las que adquieren una valoración más o menos plausible.
Cómo recordarás, el Profesor Boto publicó su investigación en una revista, tras conseguir el archivo fotográfico original de la secuencia de imágenes que anunciaban la existencia de un claustro en una publicación francesa. Como puedes ves, tanto en la investigación, como en la vida real, aplicar más allá de la experiencia es ilegítimo, aunque a veces nos resulte inevitable y el resultado difiera de nuestros deseos. Allá cada cual corra con sus propios riesgos.
Tampoco realizaré una oposición contraria a tu opinón manifestada líneas arriba, para de la misma manera justificar la trascendentalidad de la dialéctica en su 'Crítica de la razón pura', puesto qe Kant defendía que las categorías sólamente son aplicables a fenómenos. En una investigación que se precie, el conocimiento racional ha de diferenciarse necesariamente del conocimiento sensible, a la par que ambos, del entendimiento. Por tanto, en aras de encontrar juicios que justifiquen las afirmaciones previas, la suposición, la pesquisa, la escenificación y hasta la declamación, si se quiere, podrían formar parte -también en esta de Palamós- de una serie de argumentaciones que podría alargarse en el infinito, hasta dejar a la razón sin respuesta posible alguna. De ahí que nuestra razón no acepte las cosas como parecen ser y busque en una explicación satisfactoria, aquella causa que condicionanda, no haya padecido un efecto que la condicione, es decir lo incondicionado.
Por esto, querido Giornata, hay que leer menos deprisa o aventurarse menos, porque mientras esa búsqueda se mantenga dentro de los límites de la experiencia, es perfectamente legítima. No así, cuando se sale de los límites, como ocurre con la metafísica porque nos remite del condicionante al condicionado. Y mi opinión -aunque no la hayas solicitado la doy libremente al foro ahora- puede parecerte también mudada, pues cuando por sorpresa, sin que nadie contara con nosotros, se publicó la existencia del claustro y un año después se invitó a los medios de comunicación a que se visitara, nadie nos informó... pedí que se mostrara la factura de compra, puesto que si no, esto demostraba que era falso. Después, intuí que esa afirmación sólo favorecía las expectativas de la propiedad ante un posible expolio, tan habitual en nuestro arte.
Si nuestra opinión, como también ha queda demostrado, ha contradicho la de 'expertos' académicos de reconocido prestigio y ha puesto en evidencia otras veces, el premeditado 'interés' de aquellos en reservarsela para un grupito de amigotes, por qué ahora habríamos de comprometernos en algo que no conocemos.
En el claustro hay piezas auténticas, como pueden ser los capiteles. Es una experiencia a la que he llegado, contrastando la información que se ha ofrecido por los diversos intervinientes en este foro, pero primordialmente del resultado de las pesquisas e investigaciones que aporta la persona a la que te refieres. No tengo más prueba que su palabra, créeme. El resto, queda condicionado a que he leído a Don Gerardo Boto, he compartido con él experiencias y conozco su talante riguroso y honesto.
Sigue sin respuesta otras de las disquisicones que pusiste en evidencia... ¿Es verdadero o falso el claustro de San Juan de la Peña?... ¿Te atreverías a decir lo contrario ahora?:

Cuidado con la carretera...
