Hola a todos
Hoy toda hablar de un papel de la mujer que se presenta con diferentes variantes en algunas significativas iconografías del Arte románico; me refiero a su papel como
bailarina o danzante.
De entrada, todos reconoceremos que tradicionalmente, ante iconografías como esta de la portada sur de San Miguel de Biota (Zaragoza), su famosa
bailarina, se han propuesto interpretaciones simbólicas vistas con los ojos del hombre mientras vive en la Tierra y se han acercado siempre al tema del pecado.

Sin embargo, ¿qué puede llegar a pensar cuando la contempla un clérigo instruido en el pensamiento de San Agustín? Hay que leer un poco:
Citar:
Escuchasteis al cantor, oigamos a los bailarines: haced vosotros con la buena ordenación de las costumbres lo que hacen los bailarines con el movimiento de sus miembros. Hacedlo así en vuestro interior: que las costumbres se ajusten a la música. Arrancad los malos deseos y plantad la caridad”.
(San Agustín)
Estaréis conmigo que la visión cambia de forma radical. De hecho, los bailarines, como esta famosa bailarina de Biota, se convierten en un modelo de vida, en un ejemplo a seguir que le recuerda a los clérigos nada más ni nada menos cómo deben actuar:
Hacedlo así en vuestro interior: que las costumbres se ajusten a la música. Arrancad los malos deseos y plantad la caridad.
En el fondo, como ya he escrito, todos hemos leído teorías sobre la interpretación negativa de los músicos y bailarinas en la simbología románica. Sin embargo, personalmente, quiero pensar en el significado positivo que transmite el gran exegeta bíblico que fue San Agustín. Por eso, como escribí en otra entrada sobre este mismo tema, al ver colocados músicos y bailarina como estos, en canecillos altos, junto a metopas especiales de alto contenido espiritual en el templo de San Martín, en Artaiz, Navarra:

siempre me viene a la cabeza este versículo de este salmo:
Citar:
“Alabad al Señor, que la música es buena”
(Salmo 146)
Pero, también, todo el contenido de este otro.
Citar:
Alabad al Señor en su templo,
alabadlo en su fuerte firmamento.
Alabadlo por sus obras magníficas,
alabadlo por su inmensa grandeza.
Alabadlo tocando trompetas,
alabadlo con arpas y cítaras,
alabadlo con tambores y danzas,
alabadlo con trompas y flautas,
alabadlo con platillos sonoros,
alabadlo con platillos vibrantes.
Todo ser que alienta alabe al Señor.
/Salmo 150)
Un recuerdo sobre el posible origen de algunas figuras del románico. Y, por cierto, un buen cristiano siempre estará alegre ante el momento de la consagración eucarística por todo lo que significa de anticipación al pesaje particular y favorable de su alma. Existen melodías interiores que dejan el alma del creyente llena de una alegría perenne que siempre suena a música celestial. Y esto lo conocían los hombres del románico.
Por eso, cada vez que veo una bailarina esculpida o pintada en el Arte románico me gusta recordar las palabras de San Agustín para decirme a mí mismo que debo mirar hacia mi interior, que debo ajustar lo que pienso, siento y digo con lo que hago y que debo buscar hacer el bien a todos los demás.
Por todo esto, pienso que el papel iconográfico de la mujer en el Arte románico no se debe reducir a una visión negativa, a ser utilizada como símbolo de la maldad. EVA fallo, pero se redimió ante los ojos de Dios para transformarse en AVE MARÍA. Por eso, en los tiempos que corren, tal vez conviene recordar lo que escribió el mismo San Agustín:
Citar:
“En cambio, nuestro Señor Jesucristo que vino a liberar a los hombres, tanto varones como mujeres, porque ambos habían de salvarse, no despreció a los varones, pues se hizo varón, ni tampoco a las mujeres, pues nació de mujer.
A esto se añade un gran misterio: ya que por la mujer nos vino la muerte, por la mujer se nos dio la vida, para que el diablo fuera vencido y atormentado por ambos géneros, femenino y masculino, ya que cantaba victoria por la ruina de los dos”.
Por cierto, la unión de un músico con una bailarina también significa para hombres de pensamiento del Arte románico la unión de las dos partes del alma humana, la racional y la sensitiva. Pero este es otro tema sobre el que escribiremos otro día.
Un abrazo a tod@s